Este colegio público de Vallecas (Madrid) está revolucionando la educación

España ocupa el primer puesto en el índice de abandono escolar de la UE. Para dejar de contribuir a esta estadística, el Manuel Núñez de Arenas, en El Pozo del Tío Raimundo, ha adaptado a sus aulas el modelo educativo de Finlandia.

En el ADN del Pozo del Tío Raimundo, en Vallecas, hay una sólida cultura de asociaciones vecinales y reivindicación que aún perdura. Un camino que se inició durante la dictadura, cuando el cura Llanos, un jesuita que había sido confesor de Franco, se trasladó a esta zona entonces repleta de chabolas y empezó a aprovechar las homilías para hablar de materialismo dialéctico. Pero El Pozo, como tantas periferias y extrarradios, también cuenta con otro relato. El del estigma barriobajero marcado a fuego por las crónicas de sucesos de los años ochenta, que alimentaron –y retroalimentaron- un universo de referentes culturales surgidos en sus bloques de viviendas sociales, y que abarca desde el cine de Eloy de la Iglesia a Los Chichos.

En medio de esos dos contextos, y sobreviviendo a todas las transformaciones del barrio se encuentra el Colegio Público Manuel Núñez de Arenas. Con más de medio siglo a sus espaldas, soltó hace siete años los lastres de la educación tradicional, y se inició en una nueva senda. Así, con el fin de lograr la equidad educativa, el claustro decidió expulsar los deberes, los libros de texto, la obsesión por la reproducción perfecta de la caligrafía entrelazada, los exámenes, y hasta la norma de guardar silencio.

Con Marta González, directora del centro, e Isabel Vizcaíno, maestra de primaria, al frente del cambio. Para ellas, el colegio es algo más que su lugar trabajo. Ambas son activistas de la innovación educativa y la igualdad de oportunidades. Lo dejan claro cuando se les pide que describan a los alumnos del Núñez: “más del 50% son de etnia gitana y también tenemos presencia de hasta 10 nacionalidades distintas. Pero esto son clasificaciones y estadísticas que nos manda hacer la Consejería y que a nosotras no nos gustan nada” dice la directora. “Catalogar los colegios por las personas que estamos dentro nos parece un error. Cada niño es distinto y todos tienen los mismos derechos”, añade Isabel Vizcaíno.

La presión constante de la Consejería de Educación por la mejora de resultados fue el aliciente para que en el Núñez se abandonase el statu quo tradicional de clase magistral, pupitres individuales o las evaluaciones en función de la memorización, para establecer la metodología del aprendizaje basado en proyectos, un sistema de enseñanza considerado determinante para el éxito del modelo educativo de Finlandia y que, entre otras cosas, pone el acento en la importancia del juego en el aprendizaje. Su implantación, aún minoritaria en España, cuenta con cada vez más seguidores, sobre todo en la enseñanza privada.

Isabel Vizcaíno explica que “impartimos todo el contenido curricular que marca el Ministerio, pero organizado de manera diferente. Trabajamos en aulas distintas en función de la asignatura, y dividimos las clases en varios grupos de trabajo. Damos todos los contenidos y todas las asignaturas. Pero, en lugar del método de clase magistral del profesor en la pizarra y los libros de texto, trabajamos por proyectos que sustituyen a las unidades didácticas. No hacemos exámenes tradicionales de los de separar las mesas; hacemos evaluación continua a partir de las actividades que hacemos día a día en clase. Al cole vienen solo con su desayuno. No tienen que traer libros, ni lápices ni libretas”. Y todo el material se queda en clase, incluidos los cuadernos; siempre de folios blancos, nada de papel pautado ni cuadrícula.

‘Nos parece inaceptable que haya colegios que castiguen a los niños por no hacer los deberes, cuando saben que en muchas familias no les pueden ayudar’

En lo que respecta a la polémica de si para aprender hay que hacer tareas en casa, en el Manuel Núñez de Arenas lo tienen claro: “es muy cuestionable que haya que hacer deberes para adquirir conocimientos. No puede ser con deberes de los de 27 operaciones matemáticas o de ejercicios de caligrafía. Si hay que hacer cálculo, lo mejor es que el niño acompañe a sus padres a la tienda y se ponga a ver lo que cuestan las cosas que compra, cuánto tienen que pagar, cuánto le tienen que devolver del cambio, etc. Y por supuesto nos parece inaceptable que haya colegios que castiguen a los niños por no hacer los deberes, cuando saben que en muchas familias no les pueden ayudar. Me parece un crimen contra la infancia”, señala Marta González.

Isabel Vizcaíno concreta que “lo importante es trabajar de forma significativa, fomentando la curiosidad con el fin de que ellos, de forma autónoma y fuera del aula, investiguen y te traigan sus conclusiones. Ellos saben que si traen un experimento o una investigación va a ser tenido en cuenta en su evaluación y se va a enseñar a todos sus compañeros. Pero hay que desterrar lo de los deberes de copiar el enunciado en rojo y la respuesta en azul, un error tanto de profes como de familias que defienden ese modelo”.

El cuidado de las relaciones humanas tiene una importancia fundamental en el Núñez, donde no cabe el concepto de profesor autoritario. Así lo explica Marta: “cuanto mayor es el vínculo afectivo entre profesores y alumnos, cuando los quieres, ellos siempre te quieren a ti, y ahí es cuando el profesor tiene mayor capacidad de autoridad en el aula. Lo vemos continuamente, cuando llega algún maestro a hacer alguna sustitución y no se conocen, vemos cómo le cuesta hacerse con la clase”.

Pero eso no significa que no haya normas, ni límites. “Organizamos asambleas en las que establecen sus propias normas. Si se las saltan, les hacemos entender que hay un compromiso adquirido. Por ejemplo, si dos se pelean por una falta en el fútbol, aprenden a asimilar que ese acto tiene como consecuencia que al día siguiente no pueden jugar. Una decisión que acaba saliendo de ellos mismos”, aclara la directora.

‘Los padres entran cuando quieren, pueden acompañar al alumno al aula. Y tienen hasta llaves del colegio’

Otra de las claves del Manuel Núñez de Arenas se basa en la estrecha colaboración entre familias y profesores, evitando las situaciones de conflicto que suceden a menudo en los centros educativos. “Los padres entran cuando quieren. Hasta tercero de primaria pueden acompañar al alumno al aula porque no hacemos filas. Y tienen hasta llaves del colegio”, explica Isabel Vizcaíno.

Marta González explica que “al entrar al aula tenemos un periodo de lectura, en el que los niños pueden estar leyendo en clase, en pequeños grupos, acompañados de su madre o padre. Pero no siempre tiene por qué ser así. En clases donde hay niveles muy diferentes de lectura puede ser que un adulto acompañe en lectura a un alumno que no es su hijo. Esto ocupa unos minutos al día, luego se van a trabajar. A veces también colaboran ofreciéndose para impartir una actividad. Por ejemplo, si una madre sabe de programación, hacemos un taller. Aparte, también organizamos determinadas actividades encaminadas a la participación de la familia, como salidas u otros talleres”.

La educación artística desde el fomento de valores sostenibles también ocupa un lugar destacado en la propuesta educativa del Núñez. “Nos cedieron un terreno anexo que contaba con muchos árboles, pero estaban en total descuido y abandono. Nos implicamos en su recuperación 500 personas.  Profes, alumnos, familias, alumnos de otros centros, vecinos del barrio… conseguimos hasta un crowdfunding de 4000 €, limpiamos la zona y pintamos los troncos de los árboles al estilo del Bosque de Oma de Agustín Ibarrola. Es nuestro Proyecto Z_Oma”, explica Vizcaíno.

La Orquesta del Reciclaje es otro de sus proyectos estrella. Con instrumentos cedidos por Ecoembes y bajo la batuta de Víctor Gil  –director técnico de la JORCAM-, esta agrupación ofrecía un concierto en el Teatro Real el pasado 4 de enero. “Es una actividad voluntaria. Formamos parte con la residencia infantil Villa Paz. Ensayan dos horas a la semana en horario de clase de música, y otras dos como actividad extraescolar. Ellos eligen el instrumento que les gusta, y se les proporciona. Primero aprenden la colocación de las notas en el instrumento, y después a leer el pentagrama. También hay un taller de luthería en el que aprenden a fabricar, cuidar y reparar los instrumentos. Llevamos ya tres años en esto. Víctor, nuestro director, está muy contento con sus avances. Y hemos notado un impacto muy positivo en las niñas y niños que forman parte de estas actividades. Han mejorado en atención y en concentración”, relata Marta González.

Pero hay quien puede pensar que toda esta original propuesta se hace inviable cuando irrumpen en el aula Newton, los polinomios y el tema de supino. Juanjo Vergara, experto en innovación educativa y formador de docentes de secundaria, explica que “las metodologías activas están orientadas al máximo rendimiento educativo y a la excelencia. Prueba de ello es el éxito de Finlandia. Está demostrado que son especialmente eficaces para desarrollar competencias que tienen que ver con el pensamiento creativo y resolutivo, habilidades indispensables actualmente. Hay que darse cuenta de que hoy en día el aprendizaje ha cambiado radicalmente. Está distribuido y llega por todos los sitios, desde el móvil, por ejemplo. Ya no puede basarse en el rol del profesor sabio, centrado únicamente en la transmisión de ideas. Hoy hay que fomentar el deseo de aprender y el profesor debe acompañar al alumno en el proceso”.

Por su parte, Isabel Vizcaíno apunta que “lo que nos ha llevado a fracasar todos los años en el Informe Pisa es la enseñanza tradicional. La que se basa en memorizar, los libros de texto y las horas de deberes”.

Pobreza, ‘guetificación’ de los centros públicos y fracaso escolar

Pero, a pesar del gran trabajo y esfuerzo de maestros como los del Núñez, el panorama general de la educación es otro. España ocupa el primer puesto de la UE en abandono temprano de los estudios. Organismos como la Fundación Adsis o Save the Children publican periódicamente estudios sobre la incidencia de las carencias económicas de las familias en dicho abandono escolar, y reclaman no sólo más recursos, sino una forma de abordar la educación que entienda que la escolarización obligatoria no resuelve el problema de la desigualdad si no se afronta desde la equidad; poniendo el acento en que no todos los niños acceden a la escuela en las mismas condiciones.

‘Es como si un hospital no atendiera a enfermos graves porque se van a morir, y solo tratase resfriados. Los resultados escolares mejorarán, pero a costa de dejar a miles de chavales en la cuneta’

En el informe Necesita Mejorar, de Save the Children, la ONG alerta sobre la desigualdad entre centros públicos españoles en función de la brecha económica. Una situación de la que las consejerías de educación no se hacen responsables e ignoran, sobre todo a la hora de elaborar rankings de rendimiento académico y resultados, o de plantear reválidas. En dicho informe se recoge la opinión de Salvador Fenol, director del instituto Giner de los Ríos, en Fuentevaqueros (Granada), que explica así la situación: “es como si un hospital no atendiera a enfermos graves porque se van a morir, y solo tratase resfriados. Los resultados escolares mejorarán, pero a costa de dejar a miles de chavales en la cuneta”.

Abandono escolar y abandono por parte de la Administración que se manifiesta en la escasez de becas, dotadas con cuantías casi testimoniales para los estudiantes de PCPI–programa para mayores de 16 años que no han terminado la ESO-, así como la ausencia de incentivos e itinerarios para reenganchar en el sistema educativo a quienes han abandonado los estudios.

Por si fuera poco, las políticas de austeridad están llevando a cabo cierres de centros educativos públicos en zonas económicamente vulnerables. Una consecuencia directa del descenso anual de las matrículas que acaba desencadenando un fenómeno de “guetificación” en estos colegios e institutos. El resultado suele ser la masificación de centros que absorben al alumnado de los colegios clausurados, además del desgaste de profesores y familias ante un conflicto llevado siempre de muy mala manera por la consejería de educación de turno.

Y es que reducir el índice de abandono escolar no forma parte de las prioridades del Ministerio de Educación, las Consejerías o las editoriales de libros de texto. En parte porque comparten el mismo ideario que corre por las venas de la sociedad y está omnipresente en charlas sobre emprendimiento, en frases aparentemente motivadoras compartidas en Instagram, y en los guiones de muchos programas de televisión.  Se trata de la idea de que cada uno de nosotros es el único culpable de sus propios éxitos y fracasos, aunque los fracasados sean menores de edad.

Vía: https://www.vice.com/es/article/colegio-publico-vallecas-revolucion-educativa-pedagogia

¿Has pensando en cómo hablas a los niños? Este vídeo viral te abrirá los ojos

http://widget.smartycenter.com/video/every-opportunity/1870866/10250/1

Un vídeo que está teniendo mucho éxito en las redes sociales está poniendo de relieve la forma en que las interacciones de los niños con los adultos pueden afectar a su educación.

El vídeo lo subió la Atlanta Speech School y en apenas 12 días ha superado el millón de reproducciones. Las imágenes muestran un día desde la perspectiva de un niño. Él comienza el día entusiasmado, pero las conversaciones con los adultos le van desanimando más y más.

La escuela quiere mostrar así que los pequeños cambios en el comportamiento de los adultos, tanto fuera como dentro del aula, pueden mejorar la forma de progresar de los niños.

Sin duda, un vídeo para reflexionar.

Vía: http://www.huffingtonpost.es/2016/08/30/hablar-ninos_n_11773696.html

Preguntas para saber realmente cómo le fue a nuestr@ hij@ en el colegio

Cuando recogemos a nuestro hijo del colegio estamos ansiosos de saber cómo le fue, qué hizo, cuántas cosas aprendió, con quién jugó o si le regañó la profesora, sin embargo, la respuesta más probable y escueta que obtendremos es: ‘bien’.

Hay niños que les encanta hablar y cuentan casi sin que les preguntes todo tipo de detalles de su día a día, son capaces de relatar lo que le ocurrió a él, a su amigo y al de la clase de al lado pero, ¿cómo podemos saber qué tal les va a los niños a los que no les gusta dar explicaciones?

Preguntas que podemos para saber qué hizo en el colegio

Cómo preguntar al niño para saber qué le pasa

Si tus hijos entran en la categoría de niños que cuentan poco o nada sobre el colegio, comienza a hacer preguntas como éstas:

-Empezar por cosas divertidas y que sepamos a ciencia cierta. ¿Y qué hay más divertido que la hora del patio? Pues yo le pregunto si ha jugado al balón, con quién ha jugado, quién ha metido un gol…

-Si las preguntas directas no te dan resultado dile cosas a sabiendas de que son mentira para que él te conteste con la verdad. Por ejemplo, yo “Hijo, ¿a qué hoy ha ido la teacher?“, a sabiendas de que no le ha tocado inglés, porque así me dice “no, mamá, hoy no ha tocado, hoy ha ido la profe de….”.

-Preguntarles por sus compañeros. Dos preguntas que le hago a diario son ¿quién ha faltado hoy? y ¿quién ha sido el encargado? Son dos preguntas que en principio no me aportan nada, pero sé si ha estado atento a si ha faltado algún niño, y también sé el grado de relación que tiene con ese niño. Si falta alguno de sus amiguitos siempre lo dice con un deje de tristeza.

-Para saber con qué niño está más a gusto y si tiene algún problema con alguno también puedes recurrir a preguntas fáciles como: ¿con qué niño has jugado? Normalmente suelen jugar con aquellos con los que tienen más afinidad o ¿con que niño no te gusta jugar? Para saber con aquellos niños que tiene menos relación. Y cuando me dice que no le gusta jugar con fulanito y fulanito siempre le pregunto por qué. No os esperéis grandes razonamientos cuando os digan porque no quiere jugar con fulanito, son “porque le da muy fuerte al balón“, “porque yo no quiero jugar con arena” o “porque a mí me gusta jugar con…“. Y estas razones son tan válidas como otras cualquiera. Cada uno es libre de elegir a sus amigos, ¿no?

Sin embargo, a veces detrás de esa falta de afinidad se esconden otras razones y hay niños que huyen de otros porque les pegan o les someten a cualquier tipo de abuso. Por eso es muy importante que le hagamos este tipo de preguntas y que intentemos averiguar qué hay detrás de ese “yo no quiero jugar con fulanito”.

-Preguntarles también por las tareas que hace. Si no me lo sabe decir a la primera vuelvo a recurrir a decir mentira para sacar verdad y le digo ¿has hecho un dibujo con el número 1? y de momento me corrige para explicarme que no era del número 1 sino de un laberinto en el que un gato buscaba a un ratón.

-Para saber con qué niños se sienta en la mesa le hago un dibujo y le digo vamos a jugar a las adivinanzas. Tengo que adivinar qué niños se sientan en tu mesa. Por supuesto no acierto ni uno, pero averiguo lo que quiero. ¿Y para qué quiero saber con quién se sienta? Pues para saber si está a gusto, si tiene afinidad con esos niños, si hay alguno que lo incomoda…

Imagen de un dibujo para averiguar qué hace tu hijo en la escuela

-¿Al lado de quién te gustaría sentarte en clase? para saber, si el niño no lo cuenta, con qué compañeros siente más afinidades.

-No reñirles por cosas que han pasado dentro de la escuela.

 

-¿Cuál ha sido la rosa y la espina de hoy?: La rosa es lo mejor que le ha pasado y la espina aquel acontecimiento que no le gustó, le enfadó o le puso triste. Una pregunta que podemos hacer cada día y aunque no obtengamos más datos, nos irá dando pistas para hacernos una composición de cómo le va en el colegio.

Si mañana fueras tu el profesor, ¿qué cosas harías en clase y cuáles no?: Una manera de saber qué es lo que le gusta más de su profesor y si en algún momento no se sintió a gusto con él o ella. También ofreces al niño la capacidad de ponerse en lugar del maestro y trabajar la empatía.

-Si tuvieras una varita mágica, ¿a qué niños harías desaparecer de la clase?: Así podemos conocer si no tiene una buena relación con algún niño.

-Cuando llegaste del colegio parecías triste, ¿me quieres contar qué pasó?: Si el niño no quiere responder en el momento, debemos hacerle saber que estaremos encantados de escucharle cuando esté preparado y que además seguro que puedes ayudarle a solucionarlo.

-¿Has descubierto algo interesante hoy? Me encantaría aprender más cosas: A los niños les encanta poder ser, en algún momento, los que enseñan cosas a sus padres. Si además lo acompañas de frases como ‘no tenía ni idea’ o ‘qué interesante’, se sentirán escuchados e importantes.

-¿Qué clase te ha gustado más hoy? Quizás las matemáticas no le gusten mucho y tu ya lo sabes, pero en clase han realizado un ejercicio que le pareció interesante, así irás conociendo qué tipo de actividades a lo largo del día.

 

Es importante que cuando hablemos con nuestros hijos, aunque sea durante 3 minutos, establezcamos contacto visual ya que suelen distraerse mucho. También es conveniente que lo hagamos en momentos en los que nada pueda atraer su atención como la televisión u otros niños jugando en el parque. Y, por supuesto, no presionarles demasiado, pero nunca dejar de interesarnos por su día a día.

De esta forma podéis averiguar muchas cosas que hacen en la escuela, y poco a poco, a medida que le vais preguntando ellos se acostumbran a ir contando qué hacen y cómo se lo pasan, quiénes son sus amiguitos…

Aún así si vuestros hijos son de los que no sueltan prenda no los presionéis ¿o vosotros tenéis todos los días ganas de hablar del trabajo cuando llegáis a casa?

 

Vía: http://www.guiainfantil.com/blog/educacion/escuela-colegio/7-preguntas-para-saber-realmente-como-le-fue-al-nino-en-la-escuela/ https://madreagua.com/2016/04/11/como-saber-que-hacen-hijos-escuela/

El colegio que no quiere ser bilingüe: “Es muy difícil explicar la fotosíntesis en inglés”

Padres, profesores y dirección de la escuela Palomeras Bajas, en Vallecas, coinciden en su postura contra la enseñanza en dos idiomas tal y como está instaurada en Madrid
Foto: Profesores y padres del colegio Palomeras Bajas. (Foto: M. Z.)
Profesores y padres del colegio Palomeras Bajas. (Foto: M. Z.)

 

El colegio Palomeras Bajas, en Vallecas, es una isla en la marea de centros bilingües que se expande cada año en la Comunidad de Madrid. Casi la mitad de las escuelas públicas ya imparten varias de sus asignaturas en la lengua de Shakespeare, pero este centro, situado en una zona humilde de la capital, alega numerosos motivos para no aceptar el “caramelo envenenado” que creen que es este proyecto educativo con más de diez años de trayectoria.

Las características de su propio alumnado, el impacto que tiene estudiar algunas asignaturas en inglés, así como la segregación que consideran que genera entre los estudiantes, unen a profesores, padres y dirección en la misma postura. Juntos, exhiben orgullosos un cartel sin el extendido ‘Colegio Bilingüe’ que tan común empieza a ser en la región.

 

Discriminados por el inglés

“Cuando se ha debatido el tema entre padres y profesores todos coincidimos en la importancia de conocer otra lengua, pero creemos que esta forma no es la adecuada, es agresiva y muy dañina para un grupo muy importante del alumnado”, asegura Inma Cañas, profesora de inglés con 19 años de experiencia en este centro.

Un padre entra con su hijo en el colegio. (Foto: M. Z.)
Un padre entra con su hijo en el colegio. (Foto: M. Z.)

Tal y como explica la directora, Natalia Gómez, el colegio cuenta con un grupo de etnia gitana entre su población estudiantil, algo muy común en la zona, así como una treintena de alumnos con necesidades especiales: “Son niños que ya tienen cierta dificultad para adquirir los conocimientos, y hacerlo en ingles es ponérselo más difícil”.

Pero según padres y profesores, no solo los alumnos con necesidades especiales o de etnias minoritarias tienen más dificultades para aprender en este idioma. Todos coinciden en que en una misma clase hay ‘alumnos de todo tipo’. “Cada familia es diferente y tenemos hijos con ritmos y necesidades distintas”, explica Javier Arcediano, presidente del AMPA.

Veíamos que en primero de primaria ya se estaba sintiendo incapaz y eso como madre es un sufrimiento atroz

Eva Bajo es una madre del centro con dos niños que este año cursarán 2º y 4º de primaria. Antes de pasar por Palomeras Bajas, inscribió a su hija mayor en un colegio bilingüe, según explica, “fruto del engaño por el que han pasado muchas familias”. Las consecuencias en la autoestima que mostraba por no poder seguir el ritmo la llevaron a sacarla del centro: “Me decía cosas como: ‘Mamá, ojalá hubiera nacido sabiendo inglés, mis compañeros entienden, pero yo no’. Veíamos que en primero de primaria ya se estaba sintiendo incapaz, que pensaba que había hecho algo mal, y eso como madre es un sufrimiento atroz, sobre todo porque es mentira, con solo seis años tienes toda la vida para aprender”. Esther Muñoz, otra de las profesoras del centro, explica que en esos casos la consecuencia puede ser justamente la contraria a la que se quiere conseguir: “Repercute en su autoestima y aprenden a una edad cada vez más temprana a odiar el inglés”.

Conocimiento del Medio, el talón de Aquiles

Según la legislación, los centros de Educación Primaria deben impartir al menos un 30% de las horas lectivas en lengua inglesa “con carácter preferente el área de Ciencias de la Naturaleza”. Sin embargo, se ha demostrado que hacerlo en este idioma tiene consecuencias en su aprendizaje. En un estudio realizado por la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) en 2013, se constató que aquellos alumnos de centros con dos idiomas tenían peores calificaciones en esta área que los que habían estudiado en un no bilingüe. Como referencia tomaron la prueba de 6º de primaria que realizan todos los centros de la Comunidad en castellano.

No se puede ayudar a los alumnos a mejorar un aspecto de su conocimiento machacando otros

“El área de Conocimiento del Medio es riquísima para el desarrollo de toda su lengua materna: el aprender a sintetizar, esquematizar, redactar, debatir una idea con los compañeros… Todo eso se desarrolla a través de esta asignatura y si lo hacen en inglés lo pierden”, considera la profesora Inma sobre esta materia que interesa especialmente a los niños porque les explica su entorno más cercano. “No se puede intentar ayudar a los alumnos a mejorar una determinada área de su conocimiento a costa de machacar otros”, añade en referencia al uso del inglés.

“Los libros de Conocimiento en inglés están llenos de frases estereotipadas: frase-sujeto-predicado. No hay argumentación, y eso sin duda empobrece”, considera Eva basándose en su experiencia antes de cambiar a su hija de colegio.

Ante la dificultad de adquirir conceptos como la gravedad, la prehistoria o el sistema nervioso en un idioma extranjero, muchos niños deben recurrir a laayuda de sus padres para entender la asignatura, un motivo que también echa para atrás a los miembros de Palomeras Bajas porque condiciona el aprendizaje a un elemento externo a la educación reglada: “Yo puedo saber inglés, pero me costaría explicar la fotosíntesis a mi hijo”, cuenta Javier.

Patio del colegio Palomeras Bajas. (Foto: M. Z.)
Patio del colegio Palomeras Bajas. (Foto: M. Z.)

Rodeados de bilingüismo

En la actualidad existen casi 800 centros públicos de primaria en la Comunidad de Madrid, de los cuales 359, casi la mitad, se han unido al proyecto bilingüe. En el caso de los institutos la proporción es menor: de 315, solo 135 enseñan en dos idiomas. Es decir, en los once años de proyecto (se puso en marcha en el curso 2005/2006 con 26 colegios), de media unos 45 centros han colgado cada periodo lectivo el cartel que les acredita para la enseñanza en inglés.

Desde las coloreadas vallas del Palomeras Bajas ven cómo poco a poco los colegios de la zona se suman al que fue el ‘proyecto estrella’ de Esperanza Aguirre durante su presidencia de la Comunidad. Según denuncian, el programa educativo está generando dos redes de colegios, que conllevan una segregación del alumnado. Mientras que los estudiantes con mejores habilidades o predisposición a aprender en otro idioma se quedan en los centros bilingües, los “no capaces” se ven relegados a abandonarlos y buscar alternativas en la educación convencional. “Está generando una discriminación social que si se hiciera de otra manera, la sociedad la habría rechazado totalmente, pero así está quedando muy camuflada”, apunta Esther. “Va en contra del espíritu de la escuela pública donde debemos entrar todos”, añade Eva.

Según lo que ven en su entorno, esto provoca, además, que los colegios que enseñan en un solo idioma estén perdiendo en el nivel y cantidad de su alumnado, lo que los obliga a unirse al proyecto para no sufrir recortes y ser más atractivos para las familias. De hecho, recientemente han visto cómo un colegio cercano ha acabado cediendo a ‘pasarse de bando’ por ese motivo: “Estaba perdiendo solicitudes por tener colegios bilingües cerca y ya le habían quitado uno de los grupos por curso que tenía”, explica Javier, quien no teme que pase lo mismo con el colegio de sus hijos por contar con un proyecto propio basado en la enseñanza individualizada “que lo hace atractivo”.

‘Chantajes’ para cambiar su postura

Cartel que exhiben los colegio bilingües en Madrid
Cartel que exhiben los colegio bilingües en Madrid

La Comunidad de Madrid les ha propuesto en varias ocasiones que se incorporen a la enseñanza en dos idiomas a cambio de otras ‘concesiones’: “La administración nos bombardea de forma periódica. Nos convoca a reuniones para motivar al claustro y las familias para que elijan esa opción. Y además chantajean diciendo, por ejemplo, que tendremos más profesorado de apoyo”, explica Inma, que ha sido miembro de la dirección en el pasado.

Ante su inamovible postura, están viendo cómo se les niegan otras cuestiones necesarias para el centro: “Te dicen que no hay dinero, pero resulta que para otros centros sí lo hay, es una excusa. Si a nosotros han tardado diez años en pintarnos el centro, en otros han tardado cinco”, explica Esther. Como prueba más palpable, tienen aprobada la construcción de un gimnasio desde hace diez años pero sin construir por falta de presupuesto, aunque otros de la zona sí lo han obtenido. “Si eres díscolo y no entras por donde ellos quieren, no cuentes con su ayuda”, cuenta Inma sobre esta y otras cuestiones que les han enfrentado a la Administración en el pasado.

Falta de debate y evaluación

Mientras un año más limpian las aulas y ordenan libros y juguetes para dar la bienvenida al nuevo curso, los miembros de este colegio vallecano ponen la vista en el futuro con cierto pesimismo y resignación, solos en una batalla que casi nadie comparte. “La situación está bastante enquistada, la opinión general sigue siendo que la enseñanza bilingüe es la panacea”, cuenta Inma. “No ha habido ningún tipo de reflexión o evaluación que valore los pros y contras del proyecto”, denuncia Esther.

Por mucho que lo llamen ‘bilingüe’ es falso, es imposible que un niño hable y redacte en inglés igual que en castellano

En su opinión, una buena enseñanza del inglés no va necesariamente ligada al método bilingüe, sobre todo en España, donde la realidad social es que fuera de las horas lectivas no hay una inmersión real en la lengua anglosajona. Apuestan más bien por “mejorar las competencias”, con grupos reducidos que faciliten la interacción e invirtiendo en el profesorado. “Por mucho que lo llamen ‘bilingüe’ es falso, porque la realidad es que es imposible que un niño hable y redacte en inglés igual que en castellano. Hacen falta muchas cosas más y mientras se está perdiendo otro conocimiento”, apunta Javier.

“Hay mucho sufrimiento de familias que se han sentido ‘engañadas’, porque nos lo han vendido como lo mejor. Y todos queremos lo mejor para nuestros hijos”, añade Eva. En su caso, ahora tiene que hacer media hora cada día en coche para llevarle a este centro porque en Vicálvaro, donde reside, solo queda un colegio que no sea bilingüe. Aun así, lo hace “encantada” por el cambio que ha visto en su hija: “Es una niña totalmente diferente, siente que puede, se comunica con los demás, no tiene nada que ver”.

 

Vía: http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/educacion/2016-09-10/colegio-no-quiere-ser-bilingue-madrid_1256910/

También en: https://elventano.es/2016/09/colegio-que-no-queria-ser-bilingue-es-muy-dificil-explicar-fotosintesis-en-ingles.html

¿Redacción a la vuelta del cole?

Sacado del blog del maestro Manu:

Recuerdo cuando cursaba la extinta EGB que, al volver a clase en septiembre, el maestro/a siempre nos pedía una redacción de lo que habíamos hecho en las vacaciones de verano. Esta sencilla y costumbrista tarea puede llegar a cansar al alumn@ o en algunos casos frustrarle (por reiteración o por no tener el apropiado vocabulario y gramática para reflejar sus vivencias).

No quiero decir que este tipo de redacciones no nos sirvan pero podemos hacerla de otra manera. Una de ellas os la dejo aquí: hacemos una ficha dirigida utilizando dibujos para resumir nuestro verano.

Los alumn@s (y el maestro/a para poner un ejemplo) pueden rellenar y colorear la ficha con dibujos sugerentes y posteriormente comentarlo en clase de forma oral.

Si se dispone de pizarra digital sería buena idea de escanear la ficha, ya ilustrada, y enseñarla al resto de la clase.

Con esto pretendemos, además de no reiterar la misma actividad año tras año, fomentar la creatividad y desarrollar la capacidad de “hablar y escuchar”.

FOTOS VERANO

 

Pulsa aquí para descargar la ficha en PDF

 

Vía: http://blogdemanu.hol.es/creatividad/redaccion-a-la-vuelta-del-cole/