¿Has pensando en cómo hablas a los niños? Este vídeo viral te abrirá los ojos

http://widget.smartycenter.com/video/every-opportunity/1870866/10250/1

Un vídeo que está teniendo mucho éxito en las redes sociales está poniendo de relieve la forma en que las interacciones de los niños con los adultos pueden afectar a su educación.

El vídeo lo subió la Atlanta Speech School y en apenas 12 días ha superado el millón de reproducciones. Las imágenes muestran un día desde la perspectiva de un niño. Él comienza el día entusiasmado, pero las conversaciones con los adultos le van desanimando más y más.

La escuela quiere mostrar así que los pequeños cambios en el comportamiento de los adultos, tanto fuera como dentro del aula, pueden mejorar la forma de progresar de los niños.

Sin duda, un vídeo para reflexionar.

Vía: http://www.huffingtonpost.es/2016/08/30/hablar-ninos_n_11773696.html

Preguntas para saber realmente cómo le fue a nuestr@ hij@ en el colegio

Cuando recogemos a nuestro hijo del colegio estamos ansiosos de saber cómo le fue, qué hizo, cuántas cosas aprendió, con quién jugó o si le regañó la profesora, sin embargo, la respuesta más probable y escueta que obtendremos es: ‘bien’.

Hay niños que les encanta hablar y cuentan casi sin que les preguntes todo tipo de detalles de su día a día, son capaces de relatar lo que le ocurrió a él, a su amigo y al de la clase de al lado pero, ¿cómo podemos saber qué tal les va a los niños a los que no les gusta dar explicaciones?

Preguntas que podemos para saber qué hizo en el colegio

Cómo preguntar al niño para saber qué le pasa

Si tus hijos entran en la categoría de niños que cuentan poco o nada sobre el colegio, comienza a hacer preguntas como éstas:

-Empezar por cosas divertidas y que sepamos a ciencia cierta. ¿Y qué hay más divertido que la hora del patio? Pues yo le pregunto si ha jugado al balón, con quién ha jugado, quién ha metido un gol…

-Si las preguntas directas no te dan resultado dile cosas a sabiendas de que son mentira para que él te conteste con la verdad. Por ejemplo, yo “Hijo, ¿a qué hoy ha ido la teacher?“, a sabiendas de que no le ha tocado inglés, porque así me dice “no, mamá, hoy no ha tocado, hoy ha ido la profe de….”.

-Preguntarles por sus compañeros. Dos preguntas que le hago a diario son ¿quién ha faltado hoy? y ¿quién ha sido el encargado? Son dos preguntas que en principio no me aportan nada, pero sé si ha estado atento a si ha faltado algún niño, y también sé el grado de relación que tiene con ese niño. Si falta alguno de sus amiguitos siempre lo dice con un deje de tristeza.

-Para saber con qué niño está más a gusto y si tiene algún problema con alguno también puedes recurrir a preguntas fáciles como: ¿con qué niño has jugado? Normalmente suelen jugar con aquellos con los que tienen más afinidad o ¿con que niño no te gusta jugar? Para saber con aquellos niños que tiene menos relación. Y cuando me dice que no le gusta jugar con fulanito y fulanito siempre le pregunto por qué. No os esperéis grandes razonamientos cuando os digan porque no quiere jugar con fulanito, son “porque le da muy fuerte al balón“, “porque yo no quiero jugar con arena” o “porque a mí me gusta jugar con…“. Y estas razones son tan válidas como otras cualquiera. Cada uno es libre de elegir a sus amigos, ¿no?

Sin embargo, a veces detrás de esa falta de afinidad se esconden otras razones y hay niños que huyen de otros porque les pegan o les someten a cualquier tipo de abuso. Por eso es muy importante que le hagamos este tipo de preguntas y que intentemos averiguar qué hay detrás de ese “yo no quiero jugar con fulanito”.

-Preguntarles también por las tareas que hace. Si no me lo sabe decir a la primera vuelvo a recurrir a decir mentira para sacar verdad y le digo ¿has hecho un dibujo con el número 1? y de momento me corrige para explicarme que no era del número 1 sino de un laberinto en el que un gato buscaba a un ratón.

-Para saber con qué niños se sienta en la mesa le hago un dibujo y le digo vamos a jugar a las adivinanzas. Tengo que adivinar qué niños se sientan en tu mesa. Por supuesto no acierto ni uno, pero averiguo lo que quiero. ¿Y para qué quiero saber con quién se sienta? Pues para saber si está a gusto, si tiene afinidad con esos niños, si hay alguno que lo incomoda…

Imagen de un dibujo para averiguar qué hace tu hijo en la escuela

-¿Al lado de quién te gustaría sentarte en clase? para saber, si el niño no lo cuenta, con qué compañeros siente más afinidades.

-No reñirles por cosas que han pasado dentro de la escuela.

 

-¿Cuál ha sido la rosa y la espina de hoy?: La rosa es lo mejor que le ha pasado y la espina aquel acontecimiento que no le gustó, le enfadó o le puso triste. Una pregunta que podemos hacer cada día y aunque no obtengamos más datos, nos irá dando pistas para hacernos una composición de cómo le va en el colegio.

Si mañana fueras tu el profesor, ¿qué cosas harías en clase y cuáles no?: Una manera de saber qué es lo que le gusta más de su profesor y si en algún momento no se sintió a gusto con él o ella. También ofreces al niño la capacidad de ponerse en lugar del maestro y trabajar la empatía.

-Si tuvieras una varita mágica, ¿a qué niños harías desaparecer de la clase?: Así podemos conocer si no tiene una buena relación con algún niño.

-Cuando llegaste del colegio parecías triste, ¿me quieres contar qué pasó?: Si el niño no quiere responder en el momento, debemos hacerle saber que estaremos encantados de escucharle cuando esté preparado y que además seguro que puedes ayudarle a solucionarlo.

-¿Has descubierto algo interesante hoy? Me encantaría aprender más cosas: A los niños les encanta poder ser, en algún momento, los que enseñan cosas a sus padres. Si además lo acompañas de frases como ‘no tenía ni idea’ o ‘qué interesante’, se sentirán escuchados e importantes.

-¿Qué clase te ha gustado más hoy? Quizás las matemáticas no le gusten mucho y tu ya lo sabes, pero en clase han realizado un ejercicio que le pareció interesante, así irás conociendo qué tipo de actividades a lo largo del día.

 

Es importante que cuando hablemos con nuestros hijos, aunque sea durante 3 minutos, establezcamos contacto visual ya que suelen distraerse mucho. También es conveniente que lo hagamos en momentos en los que nada pueda atraer su atención como la televisión u otros niños jugando en el parque. Y, por supuesto, no presionarles demasiado, pero nunca dejar de interesarnos por su día a día.

De esta forma podéis averiguar muchas cosas que hacen en la escuela, y poco a poco, a medida que le vais preguntando ellos se acostumbran a ir contando qué hacen y cómo se lo pasan, quiénes son sus amiguitos…

Aún así si vuestros hijos son de los que no sueltan prenda no los presionéis ¿o vosotros tenéis todos los días ganas de hablar del trabajo cuando llegáis a casa?

 

Vía: http://www.guiainfantil.com/blog/educacion/escuela-colegio/7-preguntas-para-saber-realmente-como-le-fue-al-nino-en-la-escuela/ https://madreagua.com/2016/04/11/como-saber-que-hacen-hijos-escuela/

El colegio que no quiere ser bilingüe: “Es muy difícil explicar la fotosíntesis en inglés”

Padres, profesores y dirección de la escuela Palomeras Bajas, en Vallecas, coinciden en su postura contra la enseñanza en dos idiomas tal y como está instaurada en Madrid
Foto: Profesores y padres del colegio Palomeras Bajas. (Foto: M. Z.)
Profesores y padres del colegio Palomeras Bajas. (Foto: M. Z.)

 

El colegio Palomeras Bajas, en Vallecas, es una isla en la marea de centros bilingües que se expande cada año en la Comunidad de Madrid. Casi la mitad de las escuelas públicas ya imparten varias de sus asignaturas en la lengua de Shakespeare, pero este centro, situado en una zona humilde de la capital, alega numerosos motivos para no aceptar el “caramelo envenenado” que creen que es este proyecto educativo con más de diez años de trayectoria.

Las características de su propio alumnado, el impacto que tiene estudiar algunas asignaturas en inglés, así como la segregación que consideran que genera entre los estudiantes, unen a profesores, padres y dirección en la misma postura. Juntos, exhiben orgullosos un cartel sin el extendido ‘Colegio Bilingüe’ que tan común empieza a ser en la región.

 

Discriminados por el inglés

“Cuando se ha debatido el tema entre padres y profesores todos coincidimos en la importancia de conocer otra lengua, pero creemos que esta forma no es la adecuada, es agresiva y muy dañina para un grupo muy importante del alumnado”, asegura Inma Cañas, profesora de inglés con 19 años de experiencia en este centro.

Un padre entra con su hijo en el colegio. (Foto: M. Z.)
Un padre entra con su hijo en el colegio. (Foto: M. Z.)

Tal y como explica la directora, Natalia Gómez, el colegio cuenta con un grupo de etnia gitana entre su población estudiantil, algo muy común en la zona, así como una treintena de alumnos con necesidades especiales: “Son niños que ya tienen cierta dificultad para adquirir los conocimientos, y hacerlo en ingles es ponérselo más difícil”.

Pero según padres y profesores, no solo los alumnos con necesidades especiales o de etnias minoritarias tienen más dificultades para aprender en este idioma. Todos coinciden en que en una misma clase hay ‘alumnos de todo tipo’. “Cada familia es diferente y tenemos hijos con ritmos y necesidades distintas”, explica Javier Arcediano, presidente del AMPA.

Veíamos que en primero de primaria ya se estaba sintiendo incapaz y eso como madre es un sufrimiento atroz

Eva Bajo es una madre del centro con dos niños que este año cursarán 2º y 4º de primaria. Antes de pasar por Palomeras Bajas, inscribió a su hija mayor en un colegio bilingüe, según explica, “fruto del engaño por el que han pasado muchas familias”. Las consecuencias en la autoestima que mostraba por no poder seguir el ritmo la llevaron a sacarla del centro: “Me decía cosas como: ‘Mamá, ojalá hubiera nacido sabiendo inglés, mis compañeros entienden, pero yo no’. Veíamos que en primero de primaria ya se estaba sintiendo incapaz, que pensaba que había hecho algo mal, y eso como madre es un sufrimiento atroz, sobre todo porque es mentira, con solo seis años tienes toda la vida para aprender”. Esther Muñoz, otra de las profesoras del centro, explica que en esos casos la consecuencia puede ser justamente la contraria a la que se quiere conseguir: “Repercute en su autoestima y aprenden a una edad cada vez más temprana a odiar el inglés”.

Conocimiento del Medio, el talón de Aquiles

Según la legislación, los centros de Educación Primaria deben impartir al menos un 30% de las horas lectivas en lengua inglesa “con carácter preferente el área de Ciencias de la Naturaleza”. Sin embargo, se ha demostrado que hacerlo en este idioma tiene consecuencias en su aprendizaje. En un estudio realizado por la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) en 2013, se constató que aquellos alumnos de centros con dos idiomas tenían peores calificaciones en esta área que los que habían estudiado en un no bilingüe. Como referencia tomaron la prueba de 6º de primaria que realizan todos los centros de la Comunidad en castellano.

No se puede ayudar a los alumnos a mejorar un aspecto de su conocimiento machacando otros

“El área de Conocimiento del Medio es riquísima para el desarrollo de toda su lengua materna: el aprender a sintetizar, esquematizar, redactar, debatir una idea con los compañeros… Todo eso se desarrolla a través de esta asignatura y si lo hacen en inglés lo pierden”, considera la profesora Inma sobre esta materia que interesa especialmente a los niños porque les explica su entorno más cercano. “No se puede intentar ayudar a los alumnos a mejorar una determinada área de su conocimiento a costa de machacar otros”, añade en referencia al uso del inglés.

“Los libros de Conocimiento en inglés están llenos de frases estereotipadas: frase-sujeto-predicado. No hay argumentación, y eso sin duda empobrece”, considera Eva basándose en su experiencia antes de cambiar a su hija de colegio.

Ante la dificultad de adquirir conceptos como la gravedad, la prehistoria o el sistema nervioso en un idioma extranjero, muchos niños deben recurrir a laayuda de sus padres para entender la asignatura, un motivo que también echa para atrás a los miembros de Palomeras Bajas porque condiciona el aprendizaje a un elemento externo a la educación reglada: “Yo puedo saber inglés, pero me costaría explicar la fotosíntesis a mi hijo”, cuenta Javier.

Patio del colegio Palomeras Bajas. (Foto: M. Z.)
Patio del colegio Palomeras Bajas. (Foto: M. Z.)

Rodeados de bilingüismo

En la actualidad existen casi 800 centros públicos de primaria en la Comunidad de Madrid, de los cuales 359, casi la mitad, se han unido al proyecto bilingüe. En el caso de los institutos la proporción es menor: de 315, solo 135 enseñan en dos idiomas. Es decir, en los once años de proyecto (se puso en marcha en el curso 2005/2006 con 26 colegios), de media unos 45 centros han colgado cada periodo lectivo el cartel que les acredita para la enseñanza en inglés.

Desde las coloreadas vallas del Palomeras Bajas ven cómo poco a poco los colegios de la zona se suman al que fue el ‘proyecto estrella’ de Esperanza Aguirre durante su presidencia de la Comunidad. Según denuncian, el programa educativo está generando dos redes de colegios, que conllevan una segregación del alumnado. Mientras que los estudiantes con mejores habilidades o predisposición a aprender en otro idioma se quedan en los centros bilingües, los “no capaces” se ven relegados a abandonarlos y buscar alternativas en la educación convencional. “Está generando una discriminación social que si se hiciera de otra manera, la sociedad la habría rechazado totalmente, pero así está quedando muy camuflada”, apunta Esther. “Va en contra del espíritu de la escuela pública donde debemos entrar todos”, añade Eva.

Según lo que ven en su entorno, esto provoca, además, que los colegios que enseñan en un solo idioma estén perdiendo en el nivel y cantidad de su alumnado, lo que los obliga a unirse al proyecto para no sufrir recortes y ser más atractivos para las familias. De hecho, recientemente han visto cómo un colegio cercano ha acabado cediendo a ‘pasarse de bando’ por ese motivo: “Estaba perdiendo solicitudes por tener colegios bilingües cerca y ya le habían quitado uno de los grupos por curso que tenía”, explica Javier, quien no teme que pase lo mismo con el colegio de sus hijos por contar con un proyecto propio basado en la enseñanza individualizada “que lo hace atractivo”.

‘Chantajes’ para cambiar su postura

Cartel que exhiben los colegio bilingües en Madrid
Cartel que exhiben los colegio bilingües en Madrid

La Comunidad de Madrid les ha propuesto en varias ocasiones que se incorporen a la enseñanza en dos idiomas a cambio de otras ‘concesiones’: “La administración nos bombardea de forma periódica. Nos convoca a reuniones para motivar al claustro y las familias para que elijan esa opción. Y además chantajean diciendo, por ejemplo, que tendremos más profesorado de apoyo”, explica Inma, que ha sido miembro de la dirección en el pasado.

Ante su inamovible postura, están viendo cómo se les niegan otras cuestiones necesarias para el centro: “Te dicen que no hay dinero, pero resulta que para otros centros sí lo hay, es una excusa. Si a nosotros han tardado diez años en pintarnos el centro, en otros han tardado cinco”, explica Esther. Como prueba más palpable, tienen aprobada la construcción de un gimnasio desde hace diez años pero sin construir por falta de presupuesto, aunque otros de la zona sí lo han obtenido. “Si eres díscolo y no entras por donde ellos quieren, no cuentes con su ayuda”, cuenta Inma sobre esta y otras cuestiones que les han enfrentado a la Administración en el pasado.

Falta de debate y evaluación

Mientras un año más limpian las aulas y ordenan libros y juguetes para dar la bienvenida al nuevo curso, los miembros de este colegio vallecano ponen la vista en el futuro con cierto pesimismo y resignación, solos en una batalla que casi nadie comparte. “La situación está bastante enquistada, la opinión general sigue siendo que la enseñanza bilingüe es la panacea”, cuenta Inma. “No ha habido ningún tipo de reflexión o evaluación que valore los pros y contras del proyecto”, denuncia Esther.

Por mucho que lo llamen ‘bilingüe’ es falso, es imposible que un niño hable y redacte en inglés igual que en castellano

En su opinión, una buena enseñanza del inglés no va necesariamente ligada al método bilingüe, sobre todo en España, donde la realidad social es que fuera de las horas lectivas no hay una inmersión real en la lengua anglosajona. Apuestan más bien por “mejorar las competencias”, con grupos reducidos que faciliten la interacción e invirtiendo en el profesorado. “Por mucho que lo llamen ‘bilingüe’ es falso, porque la realidad es que es imposible que un niño hable y redacte en inglés igual que en castellano. Hacen falta muchas cosas más y mientras se está perdiendo otro conocimiento”, apunta Javier.

“Hay mucho sufrimiento de familias que se han sentido ‘engañadas’, porque nos lo han vendido como lo mejor. Y todos queremos lo mejor para nuestros hijos”, añade Eva. En su caso, ahora tiene que hacer media hora cada día en coche para llevarle a este centro porque en Vicálvaro, donde reside, solo queda un colegio que no sea bilingüe. Aun así, lo hace “encantada” por el cambio que ha visto en su hija: “Es una niña totalmente diferente, siente que puede, se comunica con los demás, no tiene nada que ver”.

 

Vía: http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/educacion/2016-09-10/colegio-no-quiere-ser-bilingue-madrid_1256910/

También en: https://elventano.es/2016/09/colegio-que-no-queria-ser-bilingue-es-muy-dificil-explicar-fotosintesis-en-ingles.html

¿Redacción a la vuelta del cole?

Sacado del blog del maestro Manu:

Recuerdo cuando cursaba la extinta EGB que, al volver a clase en septiembre, el maestro/a siempre nos pedía una redacción de lo que habíamos hecho en las vacaciones de verano. Esta sencilla y costumbrista tarea puede llegar a cansar al alumn@ o en algunos casos frustrarle (por reiteración o por no tener el apropiado vocabulario y gramática para reflejar sus vivencias).

No quiero decir que este tipo de redacciones no nos sirvan pero podemos hacerla de otra manera. Una de ellas os la dejo aquí: hacemos una ficha dirigida utilizando dibujos para resumir nuestro verano.

Los alumn@s (y el maestro/a para poner un ejemplo) pueden rellenar y colorear la ficha con dibujos sugerentes y posteriormente comentarlo en clase de forma oral.

Si se dispone de pizarra digital sería buena idea de escanear la ficha, ya ilustrada, y enseñarla al resto de la clase.

Con esto pretendemos, además de no reiterar la misma actividad año tras año, fomentar la creatividad y desarrollar la capacidad de “hablar y escuchar”.

FOTOS VERANO

 

Pulsa aquí para descargar la ficha en PDF

 

Vía: http://blogdemanu.hol.es/creatividad/redaccion-a-la-vuelta-del-cole/

¿Cómo debería ser el patio de la escuela?

REPENSAR EL PATIO COMO ESPACIO EDUCATIVO

Corren tiempos de cambio en todo a lo que la educación se refiere. También los patios de muchas escuelas están repensándose y ganando protagonismo.

Estamos acostumbrados a una escuela en la que hay un espacio interior y cerrado en la que transcurren las clases, con los niños sentados y acumulando energía… y un espacio exterior que sirve para que toda esa energía acumulada explote y salga hacia afuera.

Pero esos 30 minutos exprés de descanso a media mañana carecen de sentido si el sistema de enseñanza se adapta a las necesidades reales de la infancia, volviéndose más vivencial, de forma que puedan aprender experimentando y observando, y a la vez jugar aprendiendo. ¿Dónde empieza y termina cada cosa? Porque la realidad es que cuando los niños juegan, incluso cuando parece que no sucede nada, también están aprendiendo.

Es por eso que es importante concebir el espacio exterior de la escuela como un lugar en que ese “continuo aprender de la vida” pueda enriquecerse. Y ello en un doble sentido:

1. Llevar el aula al espacio exterior: acercando la naturaleza a la escuela, para poder observarla y experimentarla de forma directa (no a través de un libro o, aún peor, de una pantalla).

2. Transformar el juego y las relaciones que se crean durante el recreo, en sentido estricto. ¿Cómo? Favoreciendo la presencia de elementos que inviten al juego en equipo, a la negociación entre niños, a la imaginación… Introduciendo variedad de texturas para jugar/experimentar con ellas, elementos de motricidad… y usurpándole el protagonismo a las pistas de fútbol que han monopolizado los patios durante años.

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Imagen de la escuela Kingfisher school, Green Play Project.

Por desgracia, yo recuerdo el patio de mi escuela como puro cemento. Pasada la etapa de preescolar, lo más divertido que había para hacer era una pista de básquet y otra de fútbol que quedaban invadidas por competiciones en las que, generalmente, sólo había niños. Las niñas acabábamos sentadas frente a los vestuarios jugando a cromos, charlando… ­­­­­

Seguramente si el espacio hubiera estado dispuesto de otra forma y hubiera ofrecido más oportunidades y experiencias el juego hubiera sido más rico, más variado y enriquecedory estoy convencida que esa diferencia entre “niños a fútbol – niñas a charlar o juegos de manos” se hubiera reducido.

BENEFICIOS DE REFORMAR EL PATIO DE LA ESCUELA

Antes de entrar en materia quiero hablarte de por qué es importante concebir el patio de una escuela como un ambiente más de la misma, al aire libre, en el que la naturaleza y sus elementos estén presentes y en el que, a la vez, las posibilidades de juego sean ricas y variadas. Te resumo brevemente algunos de los beneficios:

Cognitivos: acercar la naturaleza a la escuela mejora el desarrollo cognitivo de los niños, ya que amplía su capacidad de observación, análisis y razonamiento. Además, las experiencias manipulativas que puede obtener un niño en un espacio al exterior bien preparado, con variedad de texturas, estimulan su desarrollo intelectual y sus sentidos.

Emocionales: en un espacio al aire libre en el que se procura la presencia de elementos naturales y se instauran estructuras para su manipulación (casitas de juego, cocinitas de exterior, huertos, etc.) los niños aprenden a comunicarse, negociar, compartir, cooperar, coordinarse, etc. A diferencia de aquellos patios que prácticamente sólo permiten juegos competitivos.

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Además, al aire libre se acumula menos estrés y los climas son más relajados.

Físicos: todos sabemos que la actividad física es muy beneficiosa para los niños (y adultos claro). Es bueno para su cuerpo, les ayuda a relajarse, a estar más sanos e incluso favorece el aprendizaje intelectual (se aprende mejor tras un poco de actividad física). Sin embargo, en muchas escuelas casi toda la actividad física posible se reduce a jugar a deportes competitivos y no a todos los niños les gustan. Favorecer otro tipo de espacios y estructuras para que la actividad física tenga lugar es una idea fantástica para que todos los niños puedan beneficiarse de los efectos positivos de mover el cuerpo.

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Imagen de Play Scapes

En definitiva, que un patio bien pensado estimula el juego, la interacción, fomenta la curiosidad, beneficia la autoestima y la salud física.

IDEAS DE BAJO PRESUPUESTO PARA INCORPORAR/MODIFICAR EL PATIO

Y ahora sí, os muestro algunas opciones a incorporar en el patio. Son ideas sencillas, económicas, muchas de ellas hechas con elementos de reciclaje. Requieren, sobre todo, buena planificación, tiempo, mano de obra y mucha ilusión.

1. Introducir arena y tierra. Hace un tiempo mantuve una reunión con una empresa constructora de parques infantiles y su creador me dijo algo totalmente acertado “dónde haya arena y agua… nosotros no construimos. Los niños no necesitan nada más”. Se refería a la playa, que ya dispone de todo lo necesario para horas de diversión pero me parece muy cierto y aplicable a otros contextos. Arena, tierra (y agua) son un punto de partida excelente.

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Esta imagen de arriba es un arenero súper preparado, para que incluso niños mayores puedan sacarle partido, haciendo túneles, puentes, y lo que se les ocurra (imagen de Let The Children Play). Y para muestra… la fotografía de abajo.

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2. Agua. Ligado con el punto anterior… el agua siempre es más que necesaria. ¿Cómo se va a trabajar bien la arena sino? Las opciones pueden ser tantas como presupuestos haya.

A mi me encantan las fuentes y circuitos en las que los niños tienen que bombear el agua. De esa forma hacen un trabajo físico y, a la vez, evitamos que se desperdicie el agua. Pero hay otras ideas mucho más económicas que puede ser de interés como punto de partida. Te hablé de ello aquí.

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3. Cocinita de exterior. La cocinita de exterior es un espacio en el que los niños pueden manipular los elementos anteriores jugando, experimentando, haciendo trasvases, pastelitos, etc..

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Esta segunda imagen es de la escuela de preescolar Fazeley y aquí nos explican cómo la hicieron.

4. Desniveles. Los desniveles no solo son divertidos sino que ayudan a estimular y trabajar la motricidad gruesa y el equilibrio. Pueden ser un recurso muy económico. Unas simples montañitas y dunas pueden dar para horas de diversión.

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Se pueden crear también desniveles con rocas.

natural playgrounds bozeman montessori schoolEn la imagen, el antes y el después de la escuela MT Montessori School, realizado por Natural Playgrounds. Observad cómo han introducido desniveles.

E incluso incorporar paredes de escalada, que es la opción más rápida y económica (siempre debe haber material de seguridad debajo o suelos amortiguadores).

5. Toboganes. En puridad también suponen un desnivel pero los pongo a parte para que sea más claro. Los toboganes que ofrecen un aspecto más natural son aquellos cuya rampa se coloca sobre un desnivel de tierra.

toboganes

6. Vegetación y huerto. Algo que toda escuela debería tener para ayudar a comprender los ciclos de la vida, el cuidado hacia las plantas y la naturaleza.

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7. Casitas y cabañas. Los refugios invitan al juego imaginativo y simbólico y también a los juegos entre varios niños.

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8. Circuitos de troncos. Los circuitos de troncos son ideales para estimular la motricidad, la coordinación, el equilibrio… sirven para sentarse, para sentir la madera… y sus tronquitos pueden delimitar espacios, marcar zonas, etc.

circuito troncos

APRECIACIONES FINALES

Este artículo pretende ser sólo un punto de partida para aquellos que me habéis preguntado sobre qué incorporar al patio. Cada escuela tendrá sus necesidades y su realidad. Es imposible establecer un plano válido para todas.

Pero os dejo tres ideas claves para pensar que incorporar:

  1. ¿Qué queremos qué suceda en el patio? Es crucial saber que se persigue para saber qué colocar.
  2. ¿Cuál es el clima de la región? ¿Dónde hace sol y dónde sombra? ¿Hay zonas que se encharcan? En función de ello pondremos unas plantas u otras, el arenero en una zona u otra, etc. y pensaremos el suelo, drenaje…
  3. Las instalaciones y materiales deben ser seguros. Para ello hay que tener en cuenta la normativa vigente.

Si os interesa seguimos hablando de todo esto otro día y mientras tanto os invito a visitar la web de El Safareig, una pareja de maestros que hace una labor excelente para reformar los espacios exteriores de las escuelas y que comparten generosamente todo su saber (la web está en catalán pero espero que con un traductor podáis comprenderla).

Y si buscáis inspiración sobre cómo empezar a llevar a cabo el proyecto, cómo moverlo y obtener financiación… os invito a conocer la iniciativa Un cole una ilusión y a colaborar con ellos.

 

Vía: http://www.tierraenlasmanos.com/reformar-patio-escuela-en-espacio-educativo/