La ley reconoce que un niño con autismo pueda escolarizarse en un colegio ordinario

La ley reconoce que un niño con autismo pueda escolarizarse en un colegio ordinario

El Tribunal Supremo ha reconocido el derecho de un niño con necesidades especiales a escolarizarse en un centro de estudios ordinario. Se trata de un niño con autismo y la sentencia establece que Educación está obligado a llevar a cabo las adaptaciones necesarias para procurar su inclusión en el centro.

Llega después de que el Tribunal Superior de Justicia reconociese a otro niño con epilepsia (Adrián Tobías) a ir a centro ordinario.
La sentencia del Supremo, del 14 de diciembre de 2017, se refiere al caso de un menor de once años, con autismo, al que la Consejería de Educación del Gobierno de La Rioja decidió trasladar a un centro de educación especial en el curso 2015-2016.
El niño, hasta ese momento, había estudiado en un centro ordinario, en el que pasaba parte de la jornada en un aula TEA (Trastorno del Espectro Autista). Pero, paulatinamente, se le había ido reduciendo el tiempo en el aula ordinaria y aumentando su estancia en el aula TEA.
El 13 de agosto de 2015 la Consejería de Educación decidió cambiar su modalidad de escolarización y enviarlo a un centro especial en el curso 2015-2016. Pero los padres recurrieron y una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de La Rioja, del 21 de julio de 2016, consideró que se había “vulnerado el Derecho a la Igualdad” del niño.
Dicha sentencia reconocía su matriculación en un centro de educación ordinaria, manteniendo la modalidad de escolarización de aula TEA y aula ordinaria. Educación recurrió esta sentencia y, ahora, el Tribunal Supremo lo ha desestimado y ha vuelto a reconocer el derecho del niño a estudiar en el centro ordinario de Educación Primaria en el que se encuentra.
Un “cambio espectacular”
Mientras tanto, el niño, ha ido a clase en un centro ordinario, en cumplimiento de la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de La Rioja. Su madre, ha destacado los “beneficios” que está suponiendo.
“Los niños con autismo”, ha relatado, “tienen dificultades para las relaciones” y es en un centro ordinario donde pueden aprender “la vida cotidiana”. En los dos años que lleva en el colegio actual “ha participado con los compañeros” y “su cambio ha sido espectacular”.
El abogado que ha llevado el caso, Juan Rodríguez Zapatero, ha considerado, que la sentencia del Supremo “crea doctrina” porque “es ahora cuando el Tribunal Supremo aborda con amplitud el derecho a la educación inclusiva y las exigencias que deben cumplir las administraciones educativas”.
Así, establece la obligación de la Administración riojana a establecer “los medios” que hagan posible la inclusión de los niños con discapacidad en centros ordinarios.
“No sólo obliga al acceso al centro ordinario, sino a establecer las medidas adecuadas, en función de sus necesidades, y a evaluar esas medidas”, ha dicho.
Esto supone que este menor, que el próximo año deberá pasar a un instituto para estudiar Educación Secundaria, “tiene pleno derecho” a seguir en un centro ordinario y a que Educación “haga todo lo necesario” para que se cumplan sus necesidades.
Ha detallado que, aunque la legislación reconozca que, “con carácter excepcional”, y así lo incluye la sentencia del Supremo, se pueda trasladar a un estudiante a un centro especial cuando “no se pueda integrar en un centro educativo”, en realidad, “son tantas las obligaciones” que impone la sentencia a la hora de “poner las medidas” y que éstas sean “eficaces” que, hasta que éstas se “agoten”, podrán ser casos “realmente muy excepcionales a los que se podría agarrar la Administración”.
En este sentido, ha añadido que la legislación educativa española debe aún “adaptarse” para poder cumplir la Convención de los Derechos de las Personas con Discapacidad, dado que, tal y como están estructurados en este momento los centros especiales, “no son compatibles” con esta Convención.
“Estos centros se tienen que ir transformando en centro de apoyo, no de escolarización, para que la educación deje de ser segregada, ya que actualmente sólo cuenta con alumnos con discapacidades, y no tiene una relación de niños diversos”, ha relatado.
Para la Fundació Gerad, que ha actuado como perito en este caso, esta sentencia, según ha dado a conocer en su página de Facebook, “es el preludio de lo que ha de venir, una etapa en la que el derecho a la educación inclusiva se va a manifestar con mucha más fuerza y contundencia ante las Administraciones que se resisten”.
Otra sentencia le precede
Esta sentencia del Supremo llega después de que, el 18 de octubre, el Tribunal Superior de Justicia de La Rioja dejara sin efecto la resolución de escolarización de Adrián Tobías, un niño con epilepsia cuyos padres primero fueron a la justicia para que pudiera ir a un centro ordinario y, con la sentencia en la mano, recurrieron para acudir al centro en el que estaba teniendo avances.
En estos momentos, Adrián aún no ha sido escolarizado en el centro que le reconocía la sentencia del TSJ, por lo que sus padres han pedido, a través de su abogado, su ejecución. Mientras, Educación ha recurrido la sentencia ante el TSJ (paso previo antes de llegar al Supremo).
Rodríguez Zapatero ha explicado que los dos casos no son “exactamente” el mismo, porque Adrián ya tiene reconocido ir a un centro ordinario y, ahora, los padres luchan por ir al elegido (y así se lo reconoció el TSJ), pero la sentencia del Supremo del otro niño “puede reforzarlo” porque “viene a apoyar” la pretensión de los padres de que estudie donde el niño tiene mejor garantizada la inclusión.
A su juicio, “estamos ante una sentencia significativamente relevante, de una parte, porque es un pronunciamiento del Tribunal Supremo, que por primera vez se adentra en profundidad en los contenidos del derecho fundamental a la educación inclusiva; y por otro lado, marca un camino que entendemos va a ser ya irreversible en cuanto a la efectividad de la inclusión educativa para todas las personas que presentan discapacidad o diversidad funcional”.
Para este abogado experto en asuntos de educación inclusiva, “representa pues un hito significativo en la lucha -siempre permanente- de garantizar plenamente los derechos humanos para todas las personas, en particular con respecto a un derecho tan esencial y sensible como es el Derecho a la Educación”.

 

Vía: https://www.telecinco.es/informativos/sociedad/sentencia-Supremo-reconoce-estudiar-ordinario_0_2491125498.html

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First Dates: La aplaudida cita de Jordi, el joven con síndrome de Asperger

’First Dates’ visibiliza ahora otro trastorno de conducta con uno de sus invitados.

First Dates: La aplaudida cita del joven con síndrome de Asperger

Jordi, con síndrome de Asperger, en ‘First Dates’ (Mediaset)

Cuatro ha convertido al programa de Carlos Sobera, First Dates , en un escaparate de la diversidad en su máximo exponente y está haciendo que muchas personas puedan normalizar comportamientos, gustos o situaciones que no se habían visibilizado lo suficiente hasta ahora. Anoche, le tocó el turno al Síndrome de Asperger.

Este trastorno de la conducta, que afecta al uso social del lenguaje y que se engloba dentro del espectro de los autistas, fue el protagonista anoche de la cita más aplaudida del programa. Por un lado, Jordi, el afectado con este síndrome y que nada más presentarse lo contaba con total naturalidad.

Jordi, con síndrome de Asperger, en 'First Dates'

“Yo nací con Asperger y eso quiere decir que asimilo la información de otra manera. No es fácil ni un camino de rosas. Es querer transmitir algo de una forma propia, pero lejos de lo que es el canon de una personal normal”, explicó de una forma que todos en sus casas pudieron entender en qué consistía su trastorno.

Jordi también se lo contó sin problemas a su cita, Lorena, a quien le dijo que “nací sin el manual de la vida; es decir,socializar, empatizar, ver el lenguaje gesticular, el tono, el sarcasmo y un montón de cosas que están diferenciadas de lo que viene siendo el habla”.

Ha sido algo inesperado y pensaba que no sería tan fácil y que me comería el miedo

A ella, le encantó su sinceridad y dijo que no tenía por qué esconderse de nada. Pero Jordi siguió con su relato y explicó cómo había sufrido casos de acoso en el colegio por su forma de ser. “Me he estado pegando con niñatos.Lo que no soportaba era que entre tres, cuatro, me empujaban y luego se reían. Eso dañaba mi ego. Yo me callaba mis problemas en casa”, confesó.

La pareja, de Barcelona los dos, pareció cuajar e incluso Jordi superaba todos sus problemas comunicativos para decir que “me ha encantado extrañamente. Ha sido algo inesperado y pensaba que no sería tan fácil y que me comería el miedo”. La cita acababa con un fugaz beso en la boca.

Jordi, con síndrome de Asperger, en 'First Dates'

Jordi, con síndrome de Asperger, en ‘First Dates’ (Mediaset)