«Se diagnostica TDAH con evaluaciones de 10 minutos y eso es una barbaridad»

Este joven psicólogo y profesor es el autor de «TDAH, entre la patología y la normalidad»

 «Se diagnostica TDAH con evaluaciones de 10 minutos y eso es una barbaridad»

Problemas para mantener la atención, movimiento excesivo e impulsividad tanto cognitiva como motora… Hablar de TDAH es referirnos a unos síntomas que a primera vista padecen muchos niños pequeños, por lo que también es hablar de controversia.

El psicólogo Rafael Guerrero acaba de presentar su libro «Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad, entre la patología y la normalidad», donde explica todo lo que hay que saber sobre este asunto, que va camino de convertirse en el diagnóstico infantil del siglo XXI., y que él ve a diario en su consulta de Darwin Psicólogos:

—Niños inquietos, que se mueven y se impacientan… ¿Dónde está, según usted, la delgada línea roja entre la patología y el despiste?

—Bien. La delgada línea que separa la normalidad de la patología es, en ocasiones, difícil de discernir. Como ya hemos comentado, en el caso de los niños es normal que sean inquietos, intrépidos y exploradores. De hecho, lo contrario sería anormal. ¿Cuándo es patología? Cuando los síntomas que están viviendo el pequeño y la familia hacen que la situación les afecte en los diferentes aspectos de su vida cotidiana (ámbito familiar, escolar, afectivo, conductual y social).

 

—¿Cómo describiría a un niño con TDAH y esas dificultades con las que se encuentra a diario?

—Los niños con TDAH en general son niños que viven en el presente continuo, en el aquí y el ahora. Tienen dificultades para actuar en función de las consecuencias del pasado, y además tienen problemas para planificar y anticipar el futuro. Estos pequeños suelen mantener una buena concentración en tareas que les resultan gratificantes y excitantes, como por ejemplo, los videojuegos, las películas y el deporte. En cambio, se descentran muy fácilmente ante tareas rutinarias, aburridas y con poca emoción. Un porcentaje elevado de los quehaceres que les resultan poco motivantes se encuentran en el ámbito escolar.

 

—El TDAH lo sufren hasta un 5% de la población infantil, según los datos a los que se hace referencia desde las distintas asociaciones. ¿Podríamos hablar de un cierto sobrediagnóstico?

—Así es, se está produciendo una evidente inflación diagnóstica, así como una deficitaria e insuficiente evaluación por parte de los adultos implicados. Muchos niños que no son capaces de estar atentos en clase o son muy inquietos en casa son rápidamente etiquetados como hiperactivos, sin haber realizado una evaluación ni haber tenido en cuenta las causas que provocan esa falta de atención.

 

—Igual que se habla del sobrediagnóstico, se habla del mal diagnóstico.

—Hay quien diagnostica bien y quien diagnostica mal, en efecto. De hecho nos encontramos a compañeros que están diagnosticando a niños a base de síntomas con evaluaciones de 10-15 minutos. Ni siquiera en 50. Eso es una barbaridad. En el otro lado tenemos a la madre desesperada, sin herramientas, a la que hacen un cuestionario que acaba en medicación para al niño. No se puede diagnosticar en función de lo que dicen unos padres que evidentemente cuando se acercan a preguntar no saben ya ni qué hacer.

—Dado que no existe una prueba objetiva que al administrarla permita comprobar si el niño «da positivo» o «negativo », tipo un alcoholímetro… ¿Cuál diría usted que es el mejor método para detectarlo?

—Mediante un exhaustivo juicio clínico. Lo que debemos valorar para saber si el niño tiene TDAH es un conjunto de pruebas. Hay que tener en cuenta los síntomas, pero también realizar una buena observación en su hábitat, en entornos naturales, en el colegio (tutor/o profesores), con sus compañeros de clase, en el ámbito familiar (padres, hermanos y otros familiares significativos…) Junto a esto habrá que realizar una evaluación neuropsicológica, de memoria, atención, flexibilidad cognitiva, funciones ejecutivas… En función de eso hay que adecuar tratamiento farmacológico y multidisciplinar personalizado. No vale el mismo corte de camisa para todos los niños.

 

—¿Se hereda el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad?

—Unas tres cuartas partes del TDAH son genéticas. Pero hoy en día también hablamos de epigenética. Es decir, de cómo influyen las variables ambientales en la modulación de los genes. Para mi la epigenética es como si hablásemos de los interruptores de la luz: nacemos con unos interruptores, y en función de distintas variables, que pueden ir desde el momento prenatal, al parto, al ambiente en el que crecemos… se puede activar un interruptor u otro.

 

—¿El TDAH se cura con la edad?

—Eso es un mito. El TDAH es crónico. Otra cosa bien distinta es que los síntomas de esta patología vayan cambiando en función de la edad de la persona que la padece. Sabemos por los estudios longitudinales que a partir de la adolescencia, los síntomas son más cognitivos y menos externalizantes o hiperactivos, a diferencia de la etapa infantil y primaria. Pero con las herramientas adecuadas y un entorno familiar bueno un afectado puede vivir una vida lo más normalizada posible. Salvando mucho las distancias, todos conocimos en su día el caso de John Nash, el protagonista de «Una mente maravillosa», que con esquizofrenia pero con una mujer que siempre le apoyó y una medicación adecuada logró ser Premio Nobel.

 

—La tan temida medicación por algunos padres, ¿es siempre necesaria?

—No siempre. A mi juicio, la medicación tiene que ser para niños con un TDAH severo. Cuando los padres presentan dudas, siempre, siempre, creo que deben hablar con su médico, con el neurólogo, con el psiquiatra… Una vez que los médicos han establecido qué psicofármaco es más efectivo para el niño, este suele estar medicado por un largo periodo de tiempo, por lo que la familia debe manejar cuanta más información mejor, para poder tomar una decisión tan importante como esta. Los padres también deben adecuar sus expectativas en relación con la medicación. Con esto quiero decir que ni es mágica, ni soluciona el problema, sino que ayuda al niño siempre que se pongan en marcha otras medidas en casa, en el colegio y en el proceso psicoterapéutico. La medicación, y ahí sí que quiero hacer especial hincapié, NUNCA debe sustituir las medidas pedagógicas y educativas. Creo que en estos tratamientos a menudo nos olvidamos del aspecto socioemocional, y estos chicos sufren mucho.

Vía: http://www.abc.es/familia/educacion/abci-diagnostica-tdah-evaluaciones-10-minutos-y-barbaridad-201609261644_noticia.html

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Guía completa sobre el TDAH

Información para que el paciente con TDAH y su entorno conozcan mejor el trastorno y sean parte implicada en su detección, diagnóstico y tratamiento.

Información para pacientes sobre Trastorno Déficit de Atención

¿Qué es el TDAH? ¿Cómo se manifiesta en niños y adolescentes?

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es un trastorno de origen neurobiológico que se inicia en la edad infantil y que afecta entre un 3-7% de niños en edad escolar. Los síntomas principales son la hiperactividad, la impulsividad y el déficit de atención. Estos síntomas se presentan con mayor intensidad y frecuencia de lo esperado en los niños de su misma edad.

Los síntomas nucleares del TDAH son los siguientes:

-Hiperactividad

Se manifiesta por un exceso de movimiento en situaciones en que resulta inadecuado hacerlo y en diferentes ámbitos (casa y escuela). Tienen grandes dificultades para permanecer quietos cuando las situaciones lo requieren (se levantan del asiento, lo tocan todo, no paran quietos, parecen movidos por un motor). Hablan en exceso y producen demasiado ruido durante actividades tranquilas.

-Inatención

Se caracteriza por dificultades para mantener la atención en tareas que suponen un esfuerzo mental sostenido. A menudo parecen no escuchar, les cuesta seguir órdenes e instrucciones y tienen dificultades para organizar tareas y actividades con tendencia a los olvidos y a perder objetos. Suelen distraerse con facilidad ante estímulos irrelevantes. Las dificultades de atención suelen aparecer más frecuentemente durante la etapa escolar cuando aumenta la exigencia académica.

-Impulsividad

Se manifiesta por impaciencia, dificultad para aplazar respuestas o esperar el turno. A menudo interrumpen y dan respuestas precipitadas antes de que las preguntas hayan sido completadas. En general, se caracterizan por actuar sin pensar, no evaluando las consecuencias de la conducta.

Los niños y adolescentes con TDAH tienen problemas para controlar su comportamiento y ajustarse a las normas, presentando así dificultades de adaptación familiar, escolar y/o social.

¿Hay diferentes tipos de TDAH?

El DSM-IV-TR (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, cuarta edición, texto revisado) de la Asociación Americana de Psiquiatría (2001) clasifica el TDAH en tres tipos:

• TDAH, tipo combinado: Se encuentran presentes los tres síntomas principales (inatención, hiperactividad e impulsividad).
• TDAH, tipo con predominio del déficit de atención: Cuando el síntoma principal es la inatención.
• TDAH, tipo con predominio hiperactivo-impulsivo: La conducta que predomina es la de hiperactividad e impulsividad.

¿Cuáles son los trastornos que se presentan con el TDAH?

Con frecuencia los niños con TDAH pueden tener otros problemas asociados, como los trastornos de conducta, ansiedad o problemas de aprendizaje.

¿Cuál es la causa del TDAH? ¿Qué factores intervienen?

No se conocen con exactitud todos los factores que intervienen en la aparición del TDAH pero está claro que existe una interrelación de múltiples factores genéticos y ambientales.

-Estructuras y circuitos cerebrales

Existe evidencia científica de que el origen del TDAH es una alteración en el funcionamiento cerebral, localizada en las áreas de la corteza prefrontal y sus conexiones con los ganglios basales. Distintos estudios han encontrado en la población pediátrica con TDAH un menor tamaño de algunas de éstas áreas cerebrales.

-Componente genético
Existe evidencia científica sobre el componente genético del TDAH. Recientes estudios muestran la complejidad genética del TDAH, ya que se han visto implicados distintos cromosomas y genes. El componente genético quizá sea el mayor predisponente para padecer el TDAH.

-Factores neurobiológicos

La presencia de factores neurobiológicos no genéticos en la aparición del TDAH ha sido referida en distintos estudios: prematuridad, encefalopatía hipóxico-isquémica, bajo peso al nacimiento y consumo de tabaco, alcohol y otras drogas durante la gestación. En edades posteriores, los traumatismos craneoencefálicos (TCE) graves en la primera infancia, así como padecer infecciones del sistema nervioso central (SNC), se han relacionado también con un mayor riesgo de TDAH. A estos factores neurobiológicos no genéticos se les denomina, de forma genérica, factores ambientales.

-Factores no neurobiológicos

Se han descrito también factores de riesgo psicosocial que influirían en el desarrollo de la capacidad de control emocional y cognitivo. Actualmente, se acepta que es posible la interacción de factores ambientales y genéticos de forma que la presencia de determinados genes afectaría a la sensibilidad individual a ciertos factores ambientales.

Factores dietéticos como el tipo de alimentación, la utilización de aditivos alimentarios, azúcar y edulcorantes han sido también motivo de polémica sin que por el momento existan estudios concluyentes que los relacionen con el TDAH.

¿Existen disfunciones neuropsicológicas en el TDAH?

Los estudios neuropsicológicos y de neuroimagen funcional han demostrado que los niños y niñas con TDAH presentan una alteración cognitiva en las llamadas funciones ejecutivas: inhibición de respuesta, vigilancia, memoria de trabajo y planificación.

¿Cuál es la evolución del TDAH con la edad?

En muchos niños los síntomas de hiperactividad tienden a disminuir durante la infancia. La inatención y especialmente la impulsividad permanecen en adolescentes y adultos.

El tiempo que los niños pueden mantener la atención se incrementa con la edad, sin embargo en muchos niños con el trastorno tiende a estar por debajo del nivel esperado y del que se necesita para realizar las demandas de la vida diaria. Un alto porcentaje de niños con TDAH seguirán teniendo síntomas en la adolescencia y la edad adulta, por lo que deberán continuar en tratamiento.

Aunque los síntomas de inatención e hiperactividad pueden persistir en muchos casos, es importante recordar que muchos jóvenes con TDAH tendrán una buena adaptación en la edad adulta y estarán libres de problemas de salud mental. Un buen pronóstico será más probable cuando predomina la inatención más que la hiperactividad-impulsividad, no se desarrollan trastornos de conducta, y las relaciones con los familiares y con otros niños son adecuadas.

 

¿Cómo y quién diagnostica el TDAH?

El diagnóstico del TDAH es exclusivamente clínico, esto es, mediante la información obtenida de los niños o adolescentes, sus padres y educadores, y debe estar sustentado en la presencia de los síntomas característicos del trastorno, con una clara repercusión a nivel familiar, académico y/o social, tras haber excluido otros trastornos o problemas que puedan justificar la sintomatología observada.

En la entrevista, se debe obtener información respecto a los problemas actuales del niño, naturaleza de los síntomas (frecuencia, duración, variación situacional de los síntomas), edad de inicio y grado de repercusión en los diferentes ambientes de la vida del niño. Han de evaluarse también los antecedentes familiares (dado el carácter genético del trastorno), el funcionamiento familiar y los antecedentes personales (embarazo, parto y período perinatal, desarrollo psicomotor, antecedentes patológicos e historia de salud mental del niño).

Se ha de realizar una exploración física y psicopatológica del niño, y recoger información de la escuela y sobre el rendimiento académico a lo largo de toda su historia escolar.

La exploración neuropsicológica y psicopedagógica no son imprescindibles para el diagnóstico de TDAH en niños y adolescentes. Sin embargo, es recomendable el estudio neuropsicológico cuando se sospeche la presencia de un trastorno específico de aprendizaje comórbido o sea importante valorar el perfil de funcionamiento cognitivo. Así mismo, una evaluación psicopedagógica permitirá valorar el estilo de aprendizaje y establecer los objetivos de la intervención reeducativa.

La realización de pruebas complementarias de laboratorio, de neuroimagen o neurofisiológicas no son necesarias para el diagnóstico de TDAH en niños y adolescentes a menos que la historia clínica y la exploración física pongan en evidencia la presencia de algún trastorno que requiera realizarlas.

¿Qué instrumentos de evaluación se utilizan?

Para la evaluación del TDAH se requiere obtener información del niño o adolescente, de los padres o cuidadores y de los docentes, acerca de los síntomas del TDAH. La información puede obtenerse mediante preguntas abiertas, preguntas específicas, entrevistas semiestructuradas, cuestionarios y escalas.

El empleo de escalas de valoración de los síntomas es siempre un complemento a la entrevista clínica. Existen escalas y cuestionarios, útiles para valorar los síntomas del TDAH y su intensidad, que suelen administrarse a los padres o cuidadores y a los maestros.

También es frecuente utilizar escalas más amplias de psicopatología general para detectar si existen otros trastornos asociados.

¿Qué es el diagnóstico diferencial?

Dentro de la exploración y valoración del niño con TDAH, hay que tener en cuenta que no todo niño movido y despistado tiene TDAH. Por tanto, es necesario hacer un diagnóstico diferencial con otras enfermedades que pueden ser confundidas con el TDAH.

Los síntomas del TDAH pueden aparecer en una amplia variedad de trastornos:

• retraso mental,
• trastornos de aprendizaje,
• trastornos generalizados del desarrollo,
• trastornos del comportamiento,
• trastorno de ansiedad,
• trastorno del estado de ánimo,
• abuso de sustancias,
• factores ambientales,
• trastornos médicos.

La mayoría de estos trastornos pueden ser excluidos con una historia clínica completa y la exploración física.

¿Quién diagnostica el TDAH?

El diagnóstico del TDAH en niños y adolescentes debe realizarlo un facultativo (pediatra, psiquiatra, neuropediatra, psicólogo clínico o neuropsicólogo) con entrenamiento y experiencia en el diagnóstico del TDAH y sus comorbilidades más frecuentes.

¿Cuál es el tratamiento del TDAH?

El tratamiento del TDAH en niños y adolescentes se realiza de manera individualizada en función de cada paciente y su familia. Tiene por objetivo mejorar los síntomas y reducir la aparición de otros trastornos asociados, ya que por el momento no existe una cura para el TDAH.

En niños y adolescentes con TDAH con repercusión moderada o grave en su vida diaria, se recomienda el tratamiento combinado, que incluye tratamiento psicológico conductual, farmacológico e intervención psicopedagógica.

La combinación de tratamientos farmacológicos y psicológicos tiene la potencialidad de que ejerce efectos inmediatos en los síntomas del TDAH mediante la utilización de la medicación, así como efectos de larga duración gracias al desarrollo de estrategias y habilidades cognitivas y de comportamiento proporcionadas por el tratamiento psicológico.

5.1. Tratamiento psicológico para el TDAH en niños y adolescentes

Las intervenciones psicológicas que han mostrado evidencia científica/positiva para el tratamiento TDAH se basan en los principios de la terapia cognitivo conductual (TCC).

El tipo de intervenciones que se aplican se describen brevemente a continuación.

-Terapia de conducta

Es una terapia psicológica que se basa en un análisis de la conducta. Se identifican los factores que están manteniendo la conducta inadecuada, se delimitan las conductas que se desea incrementar, disminuir o eliminar, llevándose a cabo la observación y el registro de éstas. Hay dos tipos de técnicas:

• Para aumentar conductas positivas: el reforzamiento positivo como la alabanza, la atención positiva, las recompensas y los privilegios.
• Para reducir conductas no deseadas: se utiliza el coste de respuestas, el tiempo fuera y la extinción (no prestar caso a la conducta que se desea reducir o eliminar).

-Entrenamiento para los padres

Se trata de un programa de tratamiento conductual que tiene como objetivo dar información sobre el trastorno, enseñar a los padres a modificar la conducta de sus hijos, incrementar la competencia de los padres, mejorar la relación paterno-filial mediante una mejor comunicación y atención al desarrollo del niño.

-Terapia cognitiva

Entrenamiento en técnicas de autoinstrucciones, autocontrol y solución de problemas.

-Entrenamiento en habilidades sociales

Los niños y adolescentes con TDAH presentan a menudo problemas de relación con la familia, déficit en habilidades sociales y problemas de relación con los iguales. El entrenamiento en habilidades sociales suele hacerse en grupos pequeños de edades similares, y se emplean técnicas de la TCC.

5.2. Tratamiento psicopedagógico para el TDAH en niños y adolescentes

La intervención psicopedagógica constituye un pilar fundamental en el tratamiento combinado del TDAH, pues comprenderá desde las intervenciones encaminadas a mejorar el rendimiento académico del niño o adolescente (mediante reeducación psicopedagógica) hasta aquellas dirigidas a la mejora del entorno escolar y, por lo tanto, de su adaptación a éste (mediante un programa de intervención en la escuela y la formación a los docentes).

La reeducación psicopedagógica es un refuerzo escolar individualizado que se lleva a cabo después del horario escolar y que tiene como objetivo paliar los efectos negativos del TDAH en el niño o adolescente que lo presenta, en relación a su aprendizaje o competencia académica. Se trabaja sobre la repercusión negativa del déficit de atención, la impulsividad y la hiperactividad en el proceso del aprendizaje escolar.

La reeducación psicopedagógica debe incluir acciones encaminadas a:

• Mejorar el rendimiento académico de las diferentes áreas, las instrumentales y aquellas más específicas para cada curso escolar.
• Trabajar los hábitos que fomentan conductas apropiadas para el aprendizaje (como el manejo del horario y el control de la agenda escolar) y las técnicas de estudio (prelectura, lectura atenta, análisis y subrayado, síntesis y esquemas o resúmenes).
• Elaborar y enseñar estrategias para la preparación y elaboración de exámenes
• Mejorar la autoestima en cuanto a las tareas y el estudio, identificando habilidades positivas y aumentando la motivación por el logro.
• Enseñar y reforzar conductas apropiadas y facilitadoras de un buen estudio y cumplimiento de tareas.
• Reducir o eliminar comportamientos inadecuados, como conductas desafiantes o malos hábitos de organización.
• Mantener actuaciones de coordinación con el especialista que trate al niño y con la escuela para establecer objetivos comunes y ofrecer al docente estrategias para el manejo del niño o adolescente con TDAH en el aula.
• Intervenir con los padres para enseñarles a poner en práctica, monitorizar y reforzar el uso continuado de las tareas de gestión y organización del estudio en el hogar.

Los niños con TDAH requieren, de forma individualizada y para cada uno de ellos, un programa de intervención en la escuela que incluya tanto acciones académicas o de instrucción, como conductuales. Estos programas deben implicar a la mayor parte del cuadro docente para facilitar su eficacia, recogiendo:

• Aquellas acciones que hacen referencia a la metodología (la forma de dar instrucciones, de explicar los contenidos académicos, o la asignación de deberes y tareas).
• Aquellas que refieren al entorno de trabajo (la situación física del niño o adolescente en el aula, el ambiente estructurado y motivador o la eliminación de elementos distractores).
• Aquellas que refieren a la mejora del comportamiento del niño o adolescente (la supervisión constante, las tutorías individualizadas y el uso de técnicas conductuales).

La formación a docentes permite que éstos reciban psicoeducación sobre el trastorno, modifiquen pensamientos y opiniones en cuanto a los niños y adolescentes con TDAH, se entrenen en pautas de conducta y se capaciten para la detección de señales de alerta del TDAH, favoreciendo así la detección precoz.

5.3. Tratamiento farmacológico para el TDAH en niños y adolescentes

¿Por qué usar fármacos en el tratamiento del TDAH en niños y adolescentes?

El efecto beneficioso de los fármacos sobre las conductas hiperactivas se conoce desde hace más de 70 años. Los primeros fármacos para el tratamiento del TDAH se comercializaron en España hace más de 25 años.

Estos fármacos están entre los más estudiados y seguros de todos los que se utilizan en niños y adolescentes, siendo todos ellos muy eficaces para el tratamiento de los síntomas del TDAH. Entre el 70 y el 80% de los pacientes responden de forma favorable al primer tratamiento utilizado.

Por tanto, por su seguridad, alta efi cacia y escasos efectos secundarios se recomienda el tratamiento farmacológico para el tratamiento de estos pacientes.

Con los fármacos reducimos los síntomas del TDAH, mejorando el rendimiento escolar y el comportamiento del niño y las relaciones tanto en casa como en la escuela. Al mismo tiempo, potencian el efecto de las intervenciones psicológicas y psicopedagógicas.

¿Qué fármacos hay disponibles en España?

En estos momentos disponemos en nuestro país de dos grupos de medicamentos indicados para el tratamiento del TDAH en niños y adolescentes, los estimulantes (metilfenidato) y los no estimulantes (atomoxetina).

Disponemos de tres presentaciones de metilfenidato en función de la forma de liberación del fármaco:

• Liberación inmediata: la duración del efecto es de unas 4 horas por lo que deben administrarse 2-3 dosis repartidas a lo largo del día para tratar de forma adecuada al paciente.
• Liberación prolongada: consisten en una mezcla de metilfenidato de liberación inmediata y de liberación prolongada en una sola dosis diaria. La diferencia entre uno y otro es la cantidad de fármaco de acción inmediata y prolongada, y el mecanismo de liberación empleado; todo ello comporta una duración del efecto distinto, unas 12 horas para el metilfenidato de liberación prolongada con tecnología osmótica y unas 8 horas para el metilfenidato de liberación prolongada con tecnología pellets.

En otros países de nuestro entorno existen otras presentaciones disponibles de fármacos estimulantes: por ejemplo, presentación en parches, asociación de sales de estimulantes, etc., de momento no disponibles en España.

¿Qué fármaco elegir?

El tratamiento farmacológico debe ser prescrito y controlado por un médico con experiencia en el TDAH y en el manejo de estos fármacos y sus posibles efectos secundarios. El tratamiento debe ser individualizado, es decir, adaptado a las necesidades de cada paciente y cada familia. La elección de un fármaco u otro dependerá de:

• La existencia de problemas asociados, como tics, epilepsia, ansiedad, etc.
• Los efectos adversos de la medicación.
• La existencia de consumo de drogas en el adolescente.
• Las experiencias previas de falta de efi cacia con un determinado fármaco.
• Las preferencias del niño/adolescente y su familia.
• La facilidad de administración.

¿Es necesario realizar alguna prueba antes de iniciar el tratamiento con estos fármacos?

No es necesaria la realización de ninguna prueba complementaria (análisis de sangre, electrocardiograma, etc.) salvo que la historia y/o la exploración del paciente lo aconsejen. Por ejemplo, en pacientes con antecedentes de problemas cardíacos será necesario realizar un estudio cardiológico antes de iniciar el tratamiento.

En el control del tratamiento es conveniente registrar el peso, la talla, el pulso y la presión arterial de forma periódica.

¿Cómo se inicia el tratamiento farmacológico?

Una vez elegido el fármaco, se empieza con dosis bajas y se incrementará la dosis cada 1 o 3 semanas en función de la respuesta del paciente y de la aparición de efectos secundarios. El médico será el responsable de evaluar la efi cacia y la tolerabilidad del fármaco mediante visitas periódicas, mucho más frecuentes al inicio del tratamiento y más distanciadas en el tiempo (cada 3-6 meses) tras ajustar la dosis del fármaco de forma adecuada.

Aunque el tratamiento es individualizado, las pautas generales para cada fármaco son:

• Metilfenidato de liberación inmediata, en 2-3 dosis al día.
• Metilfenidato de liberación prolongada, una dosis por la mañana.
• Atomoxetina, se recomienda administrar en dosis única por la mañana. Si existen problemas de tolerancia, administrar por la noche o repartir la dosis entre la mañana y la noche.

En algunas ocasiones, si la mejoría no es sufi ciente o existen otros trastornos asociados, será necesario aumentar la dosis hasta la máxima recomendada o combinar distintos tipos de fármacos.

¿Cuáles son los efectos secundarios más frecuentes?

Los efectos secundarios ocurren fundamentalmente al inicio del tratamiento, son poco frecuentes, de escasa intensidad, transitorios y de poca gravedad. En muy raros casos obligan a suspender el tratamiento. Es importante poder consultar con el médico responsable del tratamiento cualquier efecto adverso antes de suspender la administración del fármaco.

Los efectos secundarios más frecuentes de los estimulantes (metilfenidato) son: pérdida de peso y de apetito, sobre todo al inicio del tratamiento; difi cultad para conciliar el sueño (insomnio de conciliación); cefalea y, de forma mucho más infrecuente, tics e inquietud.

Los efectos secundarios más frecuentes de los no estimulantes (atomoxetina) son: pérdida de peso y de apetito, sobre todo al inicio del tratamiento; somnolencia; síntomas gastrointestinales, como dolor abdominal, nauseas o vómitos; mareos y cansancio. De forma muy infrecuente, puede aparecer ictericia (la piel toma un color amarillo debido al aumento de la bilirrubina), refl ejo de un daño hepático que obliga a la supresión del tratamiento.

¿Cuánto tiempo dura el tratamiento farmacológico?

La duración del tratamiento deber plantearse de forma individualizada en función de la persistencia de los síntomas y de la repercusión de éstos en la vida del niño o del adolescente.

Para los pacientes que estén tomando estimulantes, una práctica aceptada es la realización de períodos cortos, de 1 o 2 semanas anuales, sin tratamiento farmacológico, con el objetivo de poder valorar el funcionamiento del niño o el adolescente tanto en casa como en la escuela. Una de los mejores momentos para realizar esta evaluación sin tratamiento suele ser al comenzar el curso escolar.

¿Es recomendable hacer períodos libres de tratamiento farmacológico con estimulantes («vacaciones terapéuticas»)?

Aunque los fármacos estimulantes mejoran los síntomas del TDAH y el rendimiento escolar, sus efectos no sólo se manifi estan en la escuela, sino también en casa y en otros ambientes. Por este motivo, en el tratamiento del TDAH en niños y adolescentes, no están recomendados de manera sistemática los períodos de descanso del tratamiento farmacológico («vacaciones terapéuticas»), ya que pueden conllevar un empeoramiento de la sintomatología del paciente. En cualquier caso, la realización o no de las «vacaciones terapéuticas » será una decisión consensuada entre el médico, la familia y el paciente, con el objetivo de evaluar la necesidad de mantener el tratamiento o no, y reducir los efectos adversos.

¿Produce adicción el tratamiento farmacológico?

No existe ninguna evidencia científica que haya demostrado que el tratamiento con estimulantes produce adicción.

Sí que se ha demostrado claramente que los pacientes con TDAH en tratamiento farmacológico presentan significativamente menos problemas de consumo de drogas en la adolescencia que los pacientes con TDAH que no reciben tratamiento farmacológico.

¿El tratamiento farmacológico para el TDAH se relaciona con retraso del crecimiento?

Los estudios disponibles hasta el momento son poco concluyentes. Los últimos datos informan de que la talla fi nal de los niños en tratamiento con estimulantes sería de 1 a 3 cm inferior a lo esperado. El retraso en el crecimiento es mayor en el primer año de tratamiento pero tiende a normalizarse posteriormente.

¿Disminuye la eficacia del tratamiento farmacológico con el tiempo?

El uso correcto de los fármacos indicados para el tratamiento del TDAH en niños y adolescentes administrados de la forma y dosis prescritas no produce tolerancia, no deja de ser efi caz ni es preciso aumentar la dosis, salvo por motivos del crecimiento (incremento de la talla y el peso). Existe evidencia científi ca de que el tratamiento es efectivo a largo plazo si éste es continuado.

5.4. Tratamientos alternativos y complementarios para el TDAH en niños y adolescentes

Debido al exponencial incremento de la medicina o terapias alternativas y complementarias en los últimos años, los profesionales de la salud continuamente reciben dudas y preguntas de sus pacientes y familiares sobre el uso de éstas. Por otro lado, muchos pacientes no revelan a sus médicos su utilización, con la posible interferencia con el tratamiento médico, o efectos adversos. Es importante hacer saber al médico responsable del tratamiento si se utilizan tratamientos alternativos o complementarios.

Algunas de las terapias alternativas sin recomendación general aplicable para el tratamiento del TDAH en niños y adolescentes incluyen tratamientos dietéticos, de optometría, homeopatía, medicina herbaria, estimulación auditiva (método Tomatis) y biofeedback por encefalograma (EEG-biofeedback, neurofeedback o neuroterapia), psicomotricidad y osteopatía.

¿Cómo se tratan los trastornos asociados al TDAH en niños y adolescentes?

La terapia psicológica llevada a cabo con los padres (entrenamiento de padres) es el tratamiento más efectivo para los trastornos de conducta en los niños; adicionalmente, las terapias psicológicas con los niños, como el entrenamiento en habilidades sociales, pueden ser benefi ciosas.

En niños y adolescentes con trastornos de ansiedad y TDAH, si fuera necesario, el psiquiatra de niños y adolescentes también podría administrar medicamentos efi caces y seguros.

Los problemas de aprendizaje requieren una evaluación y un plan de tratamiento psicopedagógicos a largo plazo.

¿Cómo se puede prevenir el TDAH?

Dada la etiología fundamentalmente de base genética del TDAH, la prevención primaria, es decir, las acciones encaminadas a que el trastorno no llegue a producirse, no serían factibles.

Sí que podemos actuar sobre algunos factores biológicos no genéticos, como son el consumo de tóxicos durante el embarazo (tabaco y alcohol), recomendando evitarlos durante la gestación.

A otro nivel de prevención estaría la detección precoz de este trastorno, prestando especial atención, sobre todo, a poblaciones de riesgo, como son los niños con antecedentes familiares de TDAH, prematuridad, bajo peso al nacimiento, ingesta de tóxicos durante la gestación y traumatismos craneoencefálicos graves.

La detección precoz del trastorno nos ayudará a iniciar cuanto antes el tratamiento adecuado, fundamental para prevenir los problemas asociados (mal rendimiento escolar, dificultades en sus relaciones sociales y trastornos de conducta).

¿Qué hacer ante la sospecha de TDAH?

En el ámbito de la sanidad pública, ante una sospecha de TDAH, el primer paso sería consultar con el pediatra de atención primaria, el cual, en función de la disponibilidad de la zona, puede hacer la derivación del niño o adolescente a un centro especializado en salud mental infanto-juvenil, servicio de psiquiatría y psicología infantil o de neuropediatría.

¿Qué pueden hacer los padres para ayudar al niño o adolescente con TDAH?

• Confirmar el diagnóstico de TDAH por medio de profesionales de la salud (pediatras, psicólogos clínicos, psiquiatras infantiles, neuropediatras, neuropsicólogos) con experiencia y capacitación en este trastorno.
• Buscar una evaluación profesional y un tratamiento personalizado. • Iniciar el tratamiento con profesionales que tengan adecuada formación en el TDAH.
• Buscar información adecuada sobre el trastorno, práctica, realista y que se fundamente en datos científi cos. Podrá obtenerla de los profesionales que le atiendan o de las asociaciones de TDAH.
• Implicar a los familiares más cercanos en la educación del TDAH.
• Aprender a manejar las propias emociones negativas (enfado, culpa, amargura) y mantener una actitud positiva. • Procurar dar a su hijo un refuerzo positivo inmediato y frecuente.
• Emplear recompensas duraderas y efi caces.
• Utilizar la recompensa antes que el castigo.
• Mejorar la autoestima del niño o del adolescente, utilizar mensajes positivos.
• Hacer tangibles los pensamientos y la solución de problemas.
• Simplificar las reglas de la casa o lugar donde se encuentren.
• Ayudar a su hijo a hacer las cosas paso a paso.
• Asegurarse de que sus instrucciones son comprendidas.
• Enseñarle a ser organizado y fomentar sus habilidades sociales.
• Ser indulgente.

¿Qué puede hacerse desde la escuela para ayudar al niño o adolescente con TDAH?

Las intervenciones que se lleven a cabo desde la escuela deben contemplar las siguientes estrategias:

• Utilizar técnicas de modificación de conducta: reforzamiento positivo, sistemas de economía de fi chas, modelado, extinción, coste de respuesta, técnica del tiempo- fuera, sobrecorrección, etc.
• Enseñar al niño o adolescente técnicas de entrenamiento en autocontrol, resolución de problemas, entrenamiento en habilidades sociales o técnicas de relajación.
• Definir claramente y de forma conjunta con el niño o adolescente los objetivos a corto y largo plazo, tanto los que refieren a los contenidos curriculares como a su comportamiento en la escuela.
• Adecuar el entorno y controlar el nivel de distractores en el aula, situando al niño o adolescente en un lugar donde pueda ser supervisado fácilmente y alejado de los estímulos que le puedan distraer.
• Ajustar las tareas y expectativas a las características del niño o adolescente reduciendo o simplifi cando las instrucciones que se le dan para llevar a cabo las tareas, mediante instrucciones breves, simples y claras.
• Adecuar las formas de evaluación, modificando la forma de administrar y evaluar las pruebas y exámenes.
• Complementar, por parte del docente, las instrucciones orales con instrucciones y recordatorios visuales.
• Ofrecer al niño o adolescente sistemas de ayuda para el control diario de sus tareas y el cumplimiento de trabajos a corto y largo plazo (control de la agenda, recordatorios, etc.).
• Procurar un adecuado nivel de motivación en el alumno ofreciendo retroalimentación frecuente sobre sus mejoras en el comportamiento y su esfuerzo.

 

Direcciones y bibliografía de consulta

-Asociaciones en España

Para conocer el listado actualizado de todas las asociaciones de TDAH, se puede consultar a la Federación Española de Asociaciones Ayuda al Déficit de Atención e Hiperactividad:

F.E.A.A.D.A.H.
Presidente: Fulgencio Madrid Conesa.
Dirección: Colegio San Carlos. C/Del Romeral, 8 Tentegorra 30205 Cartagena
Tel.: 663 086 184
Fax: 968 316 150
Email: adahimurcia@hotmail.com
URL: http://www.feaadah.org

-Bibliografía de consulta

• Barkley R. Niños hiperactivos. Cómo comprender y atender sus necesidades especiales. Barcelona: Ed. Paidós Ibérica. 1999.
• Barkley R. Hijos desafiantes y rebeldes. Barcelona: Ed. Paidós Ibérica. 2000.
• Bauermeister JJ. Hiperactivo, impulsivo, distraído, ¿me conoces? Guía acerca del Défi cit Atencional para padres. Madrid: Grupo Albor-Cohs. 2002. • Green C, Chee K. El niño muy movido o despistado. Barcelona: Ed. Médici. 2001.
• Mena B, Nicolau R, Salat L, Tort P, Romero B. El alumno con TDAH. Guía práctica para educadores. 3ª ed. Barcelona: Ed. Mayo. 2006.
• Orjales I. Défi cit de Atención con hiperactividad. Manual para padres y educadores. Madrid: Ed. CEPE. 1998.
• Rief S. Cómo tratar y enseñar al niño con problemas de atención e hiperactividad. Barcelona: Ed. Paidós. 1999.
• Soutullo C. Convivir con Niños y Adolescentes con Trastorno por Défi cit de Atención e Hiperactividad (TDAH). 2ª ed. Madrid: Ed. Médica Panamericana. 2008.

-Webs de interés

AACAP: http://www.aacap.org/cs/root/facts_for_families/informacion_para_la_familia
AIAQS: http://www.aiaqs.net
Barkley: http://www.russellbarkley.org
CADDRA: http://www.caddra.ca
CHADD: http://www.chadd.org
Fundación ADANA: http://www.fundacionadana.org
Guía Salud. http://www.guiasalud.es
Hospital Sant Joan de Déu: http://www.hsjdbcn.org
NICE: http://www.nice.org.uk/cg072
NIMH: http://www.nimh.nih.gov/health/topics/attention-deficit-hyperactivity-disorder-adhd/index.shtml

 

Vía: http://www.guiasalud.es/egpc/TDAH/pacientes/00_introduccion.html

“Buscando a Dory”: 7 aportes sobre el TDAH, la memoria funcional y la crianza

Foto de Finding Dory

Buscando a Dory, la muy esperada continuación de Buscando a Nemo se presentó en las salas de cine a nivel nacional el 17 de junio. El personaje principal es Dory, un pez con pérdida de la memoria a corto plazo.

La película tiene mucho que ofrecer a las familias. Estas son las 7 aportaciones que considero más importantes para las familias con dificultades de aprendizaje y de atención en general, y con TDAH y dificultades con la memoria funcional en particular:

1. Muchos chicos se sentirán identificados con las dificultades que tiene Dory con la memoria

La pérdida de la memoria a corto plazo es una condición inusual. Además, es mucho más extrema que el TDAH y las dificultades del funcionamiento ejecutivo. Aun así, los problemas de Dory les seguirán pareciendo muy familiares a los chicos que tienen dificultades de atención.

Ella se distrae muy fácilmente. Es impulsiva. Tiene problemas para seguir instrucciones que constan de varios pasos. “Mis pensamientos”, murmura Dory en una escena, “abandonan mi cabeza”.

Esa afirmación probablemente resonará en muchos chicos. Una diferencia fundamental entre ellos y Dory: muchos niños que tienen dificultades con la memoria funcional o de atención tienen muy buena memoria para otras cosas.

2. La mamá de Dory es el tipo de padre que aspiro llegar a ser

En los recuerdos que tiene Dory, su mamá Jenny es infinitamente paciente. Ayuda a Dory a practicar estrategias como hacer rimas, cantar y jugar a representar roles. Jenny es realista pero optimista.

“No todo en la vida es sencillo”, le dice a Dory. Es una conversación difícil que termina haciendo que hija se sienta segura. Dory dice: “Siempre hay otra manera”.

Mi única objeción con Jenny es una escena que insinúa que ella está intentando ocultar a Dory sus temores sobre el futuro de su hija. Dory la escucha por casualidad cuando habla sobre ello. En mi experiencia, los chicos siempre perciben esas preocupaciones, sin importar cuánto se esfuercen los padres/madres en ocultarlas. Es por esto que aconsejo hablar abiertamente y discutir esas preocupaciones con su hijo, en lugar de pretender que no le preocupa.

3. El papá de Nemo es el tipo de padre que yo soy con demasiada frecuencia

Marlin es el papá de Nemo. Él se siente frustrado y es rudo con las personas. Se comporta así con Nemo y Dory, a quien considera parte de su familia. Es sobreprotector y subestima la habilidad de Dory de hacer cosas por ella misma.

En un momento intenso, Marlin le dice algo hiriente a Dory. Y para un chico que tiene dificultades con la memoria, ella recuerda muy bien la cosa desagradable que él le dijo.

Pero Marlin no es representado como el villano en Buscando a Dory. Él es más bien como un espejo. Algunos padres, puede que reconozcamos mucho de él en nosotros. La buena noticia es que al final él se da cuenta.

4. La película destaca tanto las destrezas como las dificultades de Dory

Dory habla mucho sobre sus capacidades y sus limitaciones, y ¡muchas veces lo hace al mismo tiempo! Después de que el pulpo Hank dice que ha perdido uno de sus tentáculos, Dory rápidamente hace el cálculo y dice que ahora lo deberían llamar un “septópodo”. Y añade: “puede que no sea buena recordando cosas, ¡pero sé contar!”. Y obviamente ella tiene un excelente vocabulario y entiende los conceptos para crear una palabra como septópodo.

Dory reconoce que tiene muchas destrezas, no solo en matemáticas y con el vocabulario. Dos de sus mayores habilidades son la perseverancia y solucionar problemas. Incluso algunos de los personajes repiten: “¿Qué haría Dory?”.

5. La película intenta con gran esfuerzo comprender la impulsividad de Dory

Elogiar a Dory fuera del enfoque convencional es una cosa. Pero aceptar completamente sus actos impulsivos, y a menudo arriesgados hasta el punto de fomentar que otros los realicen, es otra cosa. Hacia el final de la película, Dory dice a Hank: “Las mejores cosas en la vida ocurren por casualidad”. Yo no estoy tan seguro de eso.

Lo que siento más genuino es un comentario que hace el papá de Dory al comienzo de la película. Mientras corre detrás de su impulsiva hija, le ruega: “¿Podemos detenernos un momento para proponer un plan?”. Es uno de los muchos momentos en Buscando a Dory en el que puedo imaginarme a millones de padres asintiendo. Sí, también nosotros nos hemos sentido de esa manera.

6. ¿Qué hay sobre Becky y Gerald?

Buscando a Dory es increíblemente solidaria con Dory. Se siente como un golpe en el estómago cuando los personajes reaccionan negativamente hacia ella. Y la variedad de reacciones de los personajes menores da a las familias muchas ideas para discutir con sus hijos. Hay otros personajes cuyas aptitudes y limitaciones también se muestran de una manera muy clara. Un buen ejemplo es Destiny, el tiburón ballena que es miope.

Pero hay un par de personajes cuyas diferencias parecen representadas principalmente para hacer reír. La película no destina mucho tiempo a la pájara Becky o al león marino Gerald. Sin embargo, sus escenas también pueden conducir a momentos de enseñanza:¿Por qué Marlin duda de las habilidades de Becky? ¿Por qué Nemo confía en Becky? ¿Cómo los otros leones marinos pueden ser mejores amigos de Gerald?

7. Dory tiene excelentes habilidades sociales

A pesar de sus dificultades con la memoria, Dory hace amigos fácilmente. Y siempre está preocupada por los otros aunque no pueda recordar la razón. Dory se ha ganado a Hank, Destiny, Nemo y Marlin. Todos la apoyan. Yo también. Y usted también lo hará.

Al principio de Buscando a Dory, a sus padres le preocupa su habilidad para hacer amigos (también me imagino a millones de padres asintiendo con sus cabezas). Pero las habilidades sociales, como todo lo demás, pueden enseñarse y practicarse. Me encantó la escena donde los padres de Dory la ayudan a que practique decirle a otros niños que ella tiene dificultades con la memoria.

Hay mucho para sentirse cautivado con esta película. Con las estrategias adecuadas, los chicos pueden progresar en la escuela y en la vida, o en el caso de Dory, en el océano.

Para mayor información sobre la película, revise: Buscando a Dory: La conexión con las dificultades de aprendizaje y de atención, una conversación en video que tuve con mis colegas en Facebook Live.

Bob Cunningham

Vía: https://www.understood.org/es-mx/community-events/blogs/expert-corner/2016/06/16/finding-dory-7-takeaways-about-adhd-working-memory-and-parenting

Las mejores apps para niños con dislexia y otras dificultades de aprendizaje

Nos hacemos eco del gran trabajo de nuestros amigos de smartherapy

De todos es sabido que las apps para teléfonos móviles han revolucionado los modos de aprendizaje. Los móviles actuales, con sus capacidades visuales, gráficas, táctiles…. hacen que tengan un gran protagonismo las apps educativas para quienes tienen dificultades de comprensión.

Dislexia, autismo y otras necesidades especiales marcan el desarrollo de distintas propuestas que se recogen en este artículo para que ayuden a padres y profesores en su tarea de educar. Pero sobre todo, se persigue el bienestar de los pequeños y la mejora de su aprendizaje.

Piruletras

  • Desarrollador: d’ Clara Bayarri
  • Compatibilidad: iOS | Android (en fase beta)
  • Idioma | Español

App ganadora del Mobile for Good European Awards en la categoría de Educación

Los niños con dislexia tienen dificultades para aprender a leer y a escribir. Este trastorno neurobiológico afecta a su proceso de aprendizaje y se topan con obstáculos, como la lectura y las reglas de ortografía, los dos frentes que ataca “Dyseggxia”(“Piruletras” en la versión en castellano).

Esta aplicación es un juego para teléfonos móviles que, según sus creadoras (Luz Rello, Clara Bayarri y Azuki Gorriz), “ayuda a los niños con dislexia a superar sus problemas de lectura y escritura en castellano a través de divertidos juegos”.

Se trata de una aplicación diseñada con el máximo rigor y científicamente probada con varios grupos de estudiantes con dislexia.

Para diseñar los juegos se han tenido en cuenta errores de lectura y escritura habituales entre menores con dislexia. A partir de estos, se han aplicado métodos científicos para crear los juegos y ayudar a los pequeños. “Los usuarios son, desde hace dos años, partícipes del desarrollo del juego”, explica Luz Rello. Hay tres niveles de dificultad (fácil, medio y difícil), con cinco tipos de ejercicios. En todos los casos, los niños han de elegir la respuesta correcta entre varias palabras a las que falta o sobra una letra, esta se ha sustituido por otra incorrecta que han de detectar, o bien se juega con palabras para que elijan la terminación correcta o separen varios términos juntos.

“Comprobamos la eficacia de la app mediante una evaluación científica en un colegio de Barcelona, en colaboración con los psicólogos de Creix“, explica Luz Rello. “Así confirmamos que, tras 12 sesiones de 20 minutos cada una, la aplicación mejora la ortografía de los pequeños con dislexia de 9 a 11 años“, añade.


Las letras y yo

dislexia

  • Desarrollador: Sandia Publishing SCP
  • Compatibilidad: iOS 1,99€| Android 1,99€ (precio a fecha de publicación de esta entrada)
  • Idioma | Español

Para resolver un problema, primero hay que conocer su origen. “Las letras y yo” es un cuento interactivo adaptado para iOS y Android. Los pequeños comprenden con él qué es la dislexia y por qué impide aprender como lo hacen el resto de niños. Se intenta ayudar a los pequeños, y también a los padres, a comprender el porqué de las dificultades que experimentan los menores con dislexia.

El cuento es obra de una pedagoga y la madre de una niña con dislexia, por lo que han plasmado en él las preocupaciones y soluciones que estiman adecuadas a partir de su experiencia. Las ilustraciones recurren a imágenes sencillas, con letras mayúsculas para mejorar su visibilidad -aunque se recomienda que la pantalla no sea muy pequeña- y audio para facilitar la lectura a los menores, junto con indicaciones para los padres.


Palabras especiales

palabras especiales

 

  • Desarrollador: Special iApps
  • Compatibilidad: iOS 12,99€| Android 12,99€ (precio a fecha de publicación de esta entrada)
  • Idioma | 19 idiomas, incluido español

“Special Words” (Palabras Especiales) es una app diseñada en varios idiomas, entre ellos el castellano. Su finalidad es que los pequeños reconozcan palabras escritas, como “coche” o “perro”. Para ello, se recurre a imágenes y sonidos que se agrupan en cuatro niveles de dificultad y que han contado con la aportación de padres, niños y profesionales.

La aplicación reúne un total de 96 palabras en 19 idiomas para “captar la atención de menores con síndrome de Down, autismo, discapacidad auditiva y otras dificultades de aprendizaje”. Se plantea de un modo interactivo y personalizable, para que los niños borren o añadan sus propias palabras.


Sígueme

sigueme

  • Desarrollador: Fundación Orange
  • Compatibilidad: iOS | Android 
  • Idioma | Español

La Universidad de Granada respalda esta aplicación diseñada para potenciar la atención visual y entrenar la adquisición del significado. “Sígueme”está pensada para pequeños con autismo. Se divide en seis fases, “desde la estimulación basal a la adquisición de significado a partir de vídeos, fotografías, dibujos y pictogramas”. Para su desarrollo, se ha llevado a cabo un estudio piloto con una muestra de 85 alumnos de 22 centros de todo el país.

Esta app se dirige a niños que todavía no leen, no saben escribir “ni han accedido a la comprensión del significado de las palabras y las imágenes”, explica la Universidad de Granada. En la primera fase (“Atención”) se pretende captar la atención a través de estímulos visuales y auditivos, para luego trabajar la abstracción, la asociación y generalización de conceptos y, en la última fase, actividades de categorización y asociación mediante juegos.


Alphabetics

Alphabetics

  • Desarrollador: For Dyslexia
  • Compatibilidad: iOS 3,59€ | Android 0,79€ (precio a fecha de publicación de esta entrada)
  • Idioma | Inglés (Español pronto)

ForDyslexia es una «startup» que se dedica a unir tecnología y educación para los niños que más lo necesitan: los que tienen problemas de aprendizaje. Para ellos han creado Alphabetics

Alphabetics es un app basado en el método multisensorial para el aprendizaje de las fonemas. Los juegos incorporan la vista, el oído, características táctiles, y la pronuciación a través de la boca.

Puede ser utilizado como una herramienta de refuerzo para mejorar los programas del plan de estudios o de tutoría especializada para la dislexia. El componente atractivo de los apps anima a los niños a practicar los conceptos aprendidos en el aula. Idealmente, el app se debe utilizar en un dispositivo tablet, pero también se pueden utilizar en un smartphone.

Lo que se enseña :
• El nombre, la forma y el sonido de cada letra del alfabeto.

¿Cómo se enseña :
• A través de una serie de ejercicios sencillos, los niños escucharán, pronunciarán e identificarán la letra. Después de completar los ejercicios, su comprensión está comprobado. El app incluye una secuencia de letras, pero se puede saltar los grupos y practicar cualquier letra deseada.

Dentro del Parents Zone, encontrará Informes de Progreso (Progress Report) para los padres y tutores que les permitirá ver :
• Por cuánto tiempo el niño ha jugado Alphabetics.
• Por cuánto tiempo el niño ha jugado cada letra.
• Cuántas veces el niño ha hecho el test.
• Cuántas veces el niño contestó correctamente la primera vez.
• Cuántas veces el niño contestó correctamente la segunda vez.
• Cómo el niño pronuncia la letra.
• Cómo el niño escribe la carta .

 

Vía: http://www.alsalirdelcole.com/las-mejores-apps-para-ninos-con-dislexia-y-otras-dificultades-de-aprendizaje/

La importancia de evitar que los niños con dificultades de aprendizaje y de atención se agoten

Niño durmiéndose en su escritorio en un salón de clases lleno

  • El agotamiento ocurre cuando los estudiantes enfrentan estrés o frustración constante, sin tener tiempo suficiente para recuperarse.
  • Maestros bien intencionadas, familiares y profesionales puede que intenten mezclar el aprendizaje con las interacciones sociales.
  • Conocer las señales del agotamiento puede ayudarlo a encontrar maneras de minimizar el tiempo que su hijo dedica a “trabajar”

 

Imagine jornadas de 14 horas con pocos descansos, montón de trabajo y mucho estrés. Eso no es tan inusual para muchos chicos que tienen dificultades de aprendizaje y de atención. Entonces, ¿qué ocurre cuando se enfrentan a ello día tras día? Puede que se agoten.

Entienda lo que significa el agotamiento para los niños con dificultades de aprendizaje y de atención y cómo ayudar a su hija a evitarlo.

Qué es el agotamiento

El agotamiento es un estado de cansancio mental, físico o emocional. Ocurre cuando los chicos enfrentan estrés o frustración continuamente sin tener la oportunidad de relajarse y recuperarse.

Por supuesto, algo de estrés es necesario para que los chicos progresen. Puede que los motive a establecer metas y alcanzarlas. El problema resulta cuando el trabajo y el estrés son constantes.

Al principio, los chicos puede que continúen haciendo bien las cosas que han estado intentando hacer. Pero luego puede que no descansen lo suficiente como para sentir que lo han logrado. Y puede que no tengan suficiente tiempo para recuperarse antes de iniciar su siguiente reto.

Y, eventualmente, eso tiene un costo. El estrés que sienten puede convertirse en ansiedad. Su agotamiento puede afectar su desempeño. Y sus niveles de motivación e interés pueden disminuir.

Cómo surge el agotamiento

En ocasiones es difícil saber cómo es el día de su hija o cuánto estrés podría estar sintiendo. Considere esta situación:

Una estudiante de sexto grado que tiene dislexia se levanta a las 6:45 a.m. y se va a la escuela a las 7:30 a.m. La primera clase comienza a las 8:15, pero ella llega temprano para que el maestro de matemáticas la ayude con los problemas de lógica.

“El agotamiento ocurre cuando los chicos enfrentan estrés o frustración constantemente sin tener la oportunidad de relajarse y recuperarse”.

Su hija tiene un día completo de actividades académicas en sus clases regulares de la escuela. Además, trabaja con un especialista en lectura dos veces por semana. Los maestros puede que olviden sus adaptaciones, y ella puede que necesite ayuda adicional durante la clase. Por lo que tiene que abogar por sus derechos a lo largo del día.

Después de la escuela pasa dos horas practicando fútbol o con la banda musical. Le encantan ambas actividades y le va bien en ambas. Pero cuando regresa a casa a las 6, tiene que dedicarle una o dos horas a hacer la tarea. Puede que tarde más tiempo que sus compañeros en terminar la tarea escolar. A menudo su día, el cual empieza a las 7 de la mañana, no termina hasta las 8 o 9 de la noche.

Al llegar el fin de semana está agotada. Llora por cosas sin importancia. Se queja enojada de tener que reunirse con su tutor. Y el lunes empieza una nueva semana con el mismo programa, estrés y frustración.

Ella puede que sea capaz de seguir adelante. Pero finalmente aparecen las señales de agotamiento. Posterga el momento de estudiar. No quiere ir al ensayo de la banda. Al final hace ambas cosas, pero no tiene energía ni entusiasmo por ninguna.

Factores de agotamiento para chicos con dificultades de aprendizaje y de atención

Los chicos sin problemas de aprendizaje pueden sentirse agotados (puede que también conozca a muchos adultos que les ocurre). Sin embargo, los chicos que tienen dificultades de aprendizaje y de atención puede que sean más susceptibles de agotarse por varias razones:

Factores prácticos

  • Podrían tener que esforzarse más o durante más tiempo que sus compañeros para lograr resultados similares.
  • Puede que tengan que recibir instrucción adicional o terapia que se suma a un horario repleto de actividades.
  • Los chicos con dificultades de atención tienen que esforzarse más sólo para enfocarse. Puede que pasen horas sentados trabajando y que no avancen mucho. Y aun así, estar extenuados cuando se levantan.

Factores emocionales

  • Los niños no pueden controlar o “apagar” sus dificultades de aprendizaje y de atención. Por lo que pueden sentirse victimizados además de estresados.
  • Su autoestima puede verse afectada al estar conscientes de sus diferencias. Esto puede hacer que se sientan menos motivados a esforzarse, y a su vez causar que perciban las tareas como más difíciles y tarden más tiempo en terminarlas.
  • Ellos saben lo que se siente fallar. Por lo que pueden sentirse más ansiosos sobre su desempeño, lo cual aumenta el estrés.

Factores sociales

  • Los chicos con dificultades de aprendizaje y de atención puede que tengan buenas relaciones con los adultos en su vida que intentan mantenerlos motivados. Pero eso puede ser contraproducente porque entonces los chicos sienten más presión al tratar de no defraudarlos.
  • Los familiares y profesionales bien intencionados pueden ser excesivos en la cantidad de enseñanza que intentan incluir en cada tarea escolar, tutoría o sesión de terapia. En vez de sentir apoyo, estas relaciones pueden abrumarlos.
  • Sus amigos no pueden identificarse con lo que ellos experimentan. Por lo que los chicos que tienen dificultades de aprendizaje y de atención pueden sentirse solos o aislados.

Cómo ayudar con el agotamiento

Ayudar a su hija a administrar su tiempo y a tomar descansos efectivos son dos maneras clave para evitar el agotamiento. Usted también puede observar signos de estrés en su estudiante de primaria, de escuela media o de bachillerato.

Usted también podría hablar de lo que está observando con el maestro de su hijo, con el equipo del IEP o con los tutores. Ellos puede que tengan ideas para reducir la cantidad de trabajo adicional que le están asignando. Y si piensa que el agotamiento de su hija puede ser debido a problemas de ansiedad o depresión, hable con su doctor. Él podría recomendarle que lo discuta con un profesional de la salud mental.

Puntos clave

  • Los chicos con dificultades de aprendizaje y de atención puede que tengan que esforzarse más o durante más tiempo que sus compañeros para alcanzar logros similares.
  • Lo amigos puede que no entiendan lo que están experimentando.
  • Si sospecha que su hijo está agotado, ayúdelo a administrar su tiempo más efectivamente y “descansar” más a menudo.

 

Vía: https://www.understood.org/es-mx/learning-attention-issues/understanding-childs-challenges/simple-changes-at-home/the-importance-of-avoiding-burnout-for-kids-with-learning-and-attention-issues  Lexi Walters Wright

Pompones del silencio; para controlar los tiempos de habla y mantener silencio

Os dejo una idea para controlar los tiempos de habla y mantener silencio en actividades de atención.

La idea la encontré hace unos años en Pinterest. El recurso se llama ¨silent critters¨(podríamos traducirlo como criaturas silenciosas) y tienen la finalidad de mantener el silencio y la calma en clase.  Si queréis saber más sobre ellos, en este enlace podréis descubrir montones de diseños: Silent Critters
 
¿PARA QUÉ LO USO?
Aunque estemos en clase de Audición y Lenguaje y venimos a hablar y comunicarnos, lo cierto es que a veces se necesita silencio y concentración para hacer trabajo específico, quizás más de lo que pueda parecer a simple vista, ¿verdad? (Vg. tareas individuales, actividades de atención, lecto-escritura, trabajo de discriminación auditiva, memoria secuencial auditiva, etc.).
Pero a veces mantener esa calma tan necesaria no es fácil y una acaba hablando más de la cuenta cuanto intenta mantener la clase en silencio. ¡Paradógico pero nos pasa!
Es por eso que este recurso me es de gran ayuda. Los pompones del silencio me ayudan a diferenciar el trabajo en el que necesitamos mayor concentración y silencio de otro tipo de ejercicios, lo que me ayuda a gestionar el aula de una manera más práctica.
¿QUÉ ES UN POMPÓN DEL SILENCIO?
Es una manera divertida con la que aprender a estar en calma sin tener que estar llamando la atención y que nos ayuda a que los niños gestionen sus tiempos de forma autónoma.
Es un pompón sencillo del que encontramos en las papelerías, que puedes decorar a tu antojo, combinando colores, formas, texturas, … lo importante para mi es que no tengan boca, ya que de esa manera reflejan el objetivo esencial del recurso, no hablar.
Si hacéis los pompones con vuestros alumnos, cada uno lo puede decorar a su antojo, lo que hace que los vean como algo suyo y lo cuiden más.
¿CÓMO FUNCIONAN?
En mi caso, después de decorarlos o elegir el que quieran, los describimos, haciendo notar que tienen los ojos muy abiertos y carecen de boca (así incido en la importancia de estar como ellos, atentos y en silencio).
Les explico para qué son y la función que cumplen; mantenernos relajados y recordar que cuando están presentes hemos de estar como ellos. También los usamos a modo de momento relajante porque como son blanditos y suaves, es imposible resistirse a tocarlos, lo que de alguna manera, siempre relaja al personal.
¿POR QUÉ ES ÚTIL? 
Por mi experiencia puedo decir que son útiles porque ya casi no llamo la atención a las/os alumnas/os, (cosa que a veces despista al resto que sí está concentrado)…el pompón lo hace por mí
¿Cómo lo hago? si tengo que llamar a la calma o hacer que pare de hablar a algún alumno me acerco y señalo su pompón, y así le hago recordar para qué está en la mesa. El pompón equivaldría a la llamada de atención verbal y ellas/os mismas/os al verlos se regulan.
El pompón y una sonrisa y vuelta a la serenidad
Yo preparé una cajita en la que los tenemos metidos y siempre la tengo a la vista de tal manera que no sólo yo pueda usarla; si en un momento dado alguien en clase cree que la necesita, se levanta y coge el pompón que desee.
Los resultados son maravillosos y hacen que mantener el silencio sea algo divertido y agradable. ¡Y las/os alumnas/os les encanta! Si vosotras/os también los usáis, estaré encantada de saber qué os parece y cómo los usáis.

 

Vía: http://kokoro-aula.blogspot.com.es/2016/05/pompones-del-silencio.html

Técnicas de estudio para niñ@s con TDAH de 8 a 12 años

Control ambiental

Es la base para otras técnicas, fundamental en el caso del TDAH, fomentando una mayor concentración.

  • El lugar de estudio debe ser siempre el mismo, que no haya ruidos cerca. Evitar que se sitúe en frente de la ventana o en un sitio de paso en la casa (por ej. el comedor)
  • Controlar los dispositivos (móviles, ordenador, nintendo DS, etc.), son unos grandes distractores. A éstas edades suelen tener más picardía para su uso (por ej. esconderlo, mentir, etc.)
  • Su autocontrol se está desarrollando, pero no es total, es por ello que es necesario todas las ayudas externas y control de estímulos.

Lectura

A éstas edades la lectura se espera que se realice de forma correcta. Los objetivos en estas edades deben ser:

  • Actividades de lectura comprensiva con mayor complejidad.
  • En textos cortos diferenciar las ideas principales de secundarias.
  • Acompañamiento en la lectura, así como lectura autónoma. Otra modalidad sería la lectura del niño/a en voz alta, siempre comprobando lo que lee.
  • Ampliar poco a poco el vocabulario. Buscando en el diccionario las palabras que no se entiendan y escribirlas en el cuaderno.
  • Realizar anotaciones en los márgenes con las ideas fundamentales.
  • Para facilitar la comprensión se pueden recurrir a preguntas sobre el texto: abiertas, cortas, tipo test, etc.

Una estrategia muy útil en el caso del TDAH son las Autoinstrucciones (para más información véase Cómo crear autoinstrucciones para los niñ@s con TDAH en casa y en la escuela

¿Qué hacer si no le gusta leer? Es muy importante motivar al niño/a en la lectura a través de textos que sean motivantes para ello (por ej. los libros de Minecraft)

Un ejemplo de lectura muy atrayente para los niño/as con TDAH son los libros de Geronimo Stilton, ya que las onomatopeyas, palabras subrayadas o coloreadas, etc. fomentan la concentración en la lectura ya que es poco monótona.

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Subrayado

El subrayado es el paso previo para realizar un buen resumen o esquema. En estas edades:

  • Comenzará el subrayado de forma autónoma, pero deberá haber supervisión.
  • Subrayar SIEMPRE después de lectura comprensiva.
  • Se podrá motivar al subrayado con diferentes subrayadores de colores.
  • Hacer hincapié de que la palabra subrayada será nuestro foco de atención y lo más importante.

Esquemas

  • Siempre deben realizarse tras la lectura comprensiva y el subrayado.
  • Será necesario la revisión de los esquemas.
  • Hay que tener en cuenta la MEMORIA VISUAL en los niñ@s con TDAH, por lo que es muy aconsejable complementar los esquemas (con ideas principales y secundarias), junto con gráficos (dibujos/fotos), sobre todo al principio.

Resúmenes

En estas edades todavía no se realizan de forma adecuada los resúmenes, es por ello que se tarda demasiado tiempo en realizarlos, por lo que en época de exámenes puede ser más útil los esquemas.

En estas edades se pueden realizar pequeños resúmenes (basados en la lectura comprensiva y el subrayado) de textos cortos, aumentando de forma progresiva la complejidad. También es muy útil resúmenes de forma oral para agilizar el tiempo.

Técnicas de memoria o Mnemotecnia

Es muy útil empezar a enseñar técnicas de memoria en estas edades. Algunas de las más útiles podrían ser:

-La técnica de la historieta se basa en construir una historia tomando como base una serie de palabras o acciones de modo que la historia se construya en base a esas palabras.

-El acróstico es una composición en que una o varias letras de cada palabra de una oración, de un conjunto de datos o de una lista forman una palabra o frase (con o sin sentido).

-Técnica de los lugares, que consiste en dos fases:

  • Primer paso. Imagina una ruta que conozcas bien (desde tu casa al colegio de tus hijos, recorridos por la casa, etc.…)
  • Segundo paso. Asocia las palabrascosas que quieres recordar a los lugares presentes en la ruta que hayas elegido.

No hay que olvidar que cada niño/a debe descubrir sus técnicas de estudio personalizadas

 

Vía: https://marinamartinsanpsicologa.wordpress.com/2016/03/14/tecnicas-de-estudio-para-ninos-con-tdah-de-8-a-12-anos/