¿Tienen derecho las familias a revisar los exámenes corregidos de sus hijos?

Varias autonomías emiten órdenes para evitar que los docentes se nieguen a entregar copias de las pruebas a las madres y padres que lo soliciten

Revisar examenes
Alumnos de un instituto de Valencia. MÒNICA TORRES

 

La Consejería de Educación de la Generalitat valenciana recordará en los próximos días a los centros educativos de primaria y secundaria que están obligados a entregar copia de los exámenes corregidos de los alumnos a las familias que lo soliciten. El departamento, gestionado por Compromís, había recibido una petición en tal sentido del defensor del pueblo valenciano (Síndic de Greuges), José Cholbi.

La entrega de copias de las pruebas de los estudiantes a las familias es una disputa que se juega en varias autonomías. Desde 2015, el Defensor del Pueblo ha realizado peticiones similares a los Gobiernos regionales de Extremadura, Navarra o Madrid. Entre sus argumentos, el Defensor expone que la Ley de Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas —de 2015— prevé que “los interesados en un procedimiento administrativo” podrán conocer, “en cualquier momento”, el estado de la tramitación de los procedimientos que les afecten y obtener copia de los documentos. El Defensor se basa en resoluciones judiciales que avalan esa modalidad de acceso a la información en casos relacionados con el ámbito educativo.

El defensor del pueblo valenciano hizo la solicitud de oficio el pasado noviembre después de que asociaciones de madres y padres le trasladaran las dificultades que encontraban en ese terreno. “Han venido a vernos familias quejándose de que solo podían ver el examen de sus hijos en un despacho del colegio con el profesor delante. Y si los padres no sabían mucho de la materia, por ejemplo de matemáticas, tenían que buscar a un familiar o a un conocido que sí supiera para que les acompañara”, afirma Lorenzo Tendero, presidente de la confederación valenciana Covapa. “No es una cuestión de desconfiar del profesor, sino de que la mejor manera de ayudar a nuestros hijos es ver en qué han fallado. Se nos pide que seamos complementarios con la escuela en la formación, pero si no sabemos dónde hay que reforzarlos, difícilmente vamos a poder hacerlo”, añade.

 

“LOS COLEGIOS NO PUEDEN FUNCIONAR COMO HACIENDA”

Para el colectivo de profesores, la entrega de copias es un tema espinoso. No todos están a favor. “Incluir a las familias en el funcionamiento de los centros es clave y para ello necesitamos que haya comunicación directa con los tutores; convertirlo en un proceso frío de petición de documentos no tiene sentido, los colegios no pueden funcionar como Hacienda”, opina Sonia García, portavoz del sindicato de profesores de la enseñanza pública ANPE, que aglutina a más de 70.000 docentes de toda España. Para ella la fórmula que mejor funciona es la tradicional: las familias piden un encuentro con el tutor y en esa cita analizan la evolución del alumno y, en caso de ser necesario, revisan el examen juntos.

“Nuestra misión también consiste en proteger a los estudiantes y entregar las pruebas sin saber qué uso se va a hacer es irresponsable. Se puede subir a las redes sociales y causar problemas de imagen a los alumnos. ”, apunta. Otra desventaja, en su opinión, es la falta de confianza en el criterio de los docentes.

María Dolores, profesora de secundaria en el instituto público San Isidoro de Sevilla, en Madrid, cree que la medida, que se lleva aplicando desde 2014 en su comunidad, es positiva.

“Lo importante es que no se lleven el documento original para que no pueda haber modificaciones. La copia les permite trabajar las carencias del alumno en casa o con profesores particulares”. Una opinión parecida tiene Lara, profesora de primaria en un centro madrileño que prefiere no dar su nombre. “Tiene que haber transparencia. Hay malos profesionales y las familias tienen derecho a hacer un seguimiento. Si no tienes nada que esconder, no te importará compartir tu evaluación”, explica.

“El problema es la desinformación; las familias no saben que tienen ese derecho y los profesores desconocen que tienen esa obligación”, explica Camilo Jené, presidente de la FAPA Giner de los Ríos, que aglutina a las asociaciones de madres y padres de alumnos de Madrid. Muchas familias, explica, no denuncian para evitar un enfrentamiento con los docentes que pueda perjudicar a sus hijos.

Algunas comunidades han aprobado órdenes específicas para regular ese derecho, como es el caso de Madrid, que lo hizo en 2014 para primaria y en 2016 para secundaria. En el caso de Valencia, la legislación autonómica vigente no contempla expresamente el derecho del alumnado o de sus representantes legales —en caso de ser menores de edad—, de obtener una copia de los exámenes realizados si no es mediante un procedimiento de reclamación oficial de revisión de la nota, expone el Síndic en su petición. Las familias deben tener la opción de revisar las pruebas de evaluación en casa para ayudar a sus hijos a repasar errores o, “sencillamente”, ejercer su derecho de acceso a esos documentos, remarca el escrito.

Dos sentencias

El Síndic y el Defensor del Pueblo citan en sus peticiones a las Administraciones autonómicas dos sentencias en las que, hace ya casi dos décadas, los tribunales dieron la razón a quienes pedían acceso a copias de exámenes. La primera, dictada por el Juzgado de lo Contencioso-administrativo número 3 de Málaga en el año 2000, rechazó el recurso de una docena de profesores contra la resolución de la directora de su instituto que les obligaba a mostrar los exámenes a la madre de una alumna. El magistrado señaló que la legislación —desde el artículo 105 de la Constitución hasta el desarrollo legislativo del procedimiento administrativo común— autoriza a los ciudadanos “el acceso a los archivos y registros administrativos cuando ostentan la condición de interesados”, lo que les permite obtener copias de los documentos contenidos. “En consecuencia”, proseguía el fallo, “no hay razones de ningún tipo para impedir que el padre o madre de una alumna conozca los resultados”.

La segunda sentencia fue dictada por el Tribunal Superior de Cataluña dos años después, en respuesta al recurso presentado por una alumna de la Universidad Autónoma de Barcelona, a la que se había denegado la copia de una prueba de la asignatura de Derecho del Trabajo. El fallo consideraba “básico” que la alumna recibiera una fotocopia del examen para formular con “conocimiento de causa” las alegaciones convenientes.

Andrés Boix, profesor de Derecho Administrativo de la Universidad de Valencia, comparte el criterio del Síndic de Greuges y el Defensor del Pueblo. “Evaluar es un procedimiento administrativo. Y en él, cuando los alumnos son menores, los padres son también interesados y deben poder intervenir con las garantías clásicas de ese procedimiento”, afirma.

Boix considera que durante años los funcionarios públicos, también los que se dedican a la docencia, se habían acostumbrado a que una parte de su actividad “era una caja negra en la que  la sociedad no veía qué pasaba dentro”. “Eso, a veces, está bien porque permite poder solucionar cosas de forma informal, pero tiene riesgos y permite abusos. Que exista esta transparencia y oportunidad de control es positivo porque incentiva a los funcionarios a hacer las cosas con más cuidado”, remarca.

Para que una familia tenga acceso a los exámenes de su hijo no es necesario que la normativa autonómica lo contemple expresamente, asegura Boix, porque ya lo establece la Ley de Procedimiento Administrativo, que es de aplicación en toda España. Es deseable que la normativa autonómica lo contemple para concretar los detalles, pero ese desarrollo debe ser coherente con la ley general.

El caso de Madrid

En diciembre de 2014, la Comunidad de Madrid emitió una orden para regular la información y participación de las familias de los estudiantes en la que se especificó que podrían solicitar copia de los exámenes a través de un registro con una petición individual y concreta. En esa misma normativa se explicaba que, en ningún caso, se podrían pedir todos los exámenes en una sola petición. En julio de 2016, se hizo lo mismo con secundaria.

Pese a la regulación, algunas familias continuaron teniendo problemas y se vieron obligadas a interponer un recurso ante la Administración. Fabio Diéguez, padre de tres alumnos del colegio Nuestra Señora del Castillo, en el pueblo madrileño de Perales de Tajuña, y presidente del AMPA de ese centro, lideró la protesta y tramitó la reclamación. “Para nosotros es esencial poder ver en qué están fallando nuestros hijos para poder darles apoyo en casa o contarlo a las academias; si tienen un problema de comprensión lectora, de cálculo o de ortografía”, explica Diéguez. A través de la federación de asociaciones de familiares de alumnos de Madrid —FAPA Giner de los Ríos— presentaron un recurso en la Administración y, después de dos años, les dieron la razón.

El nuevo protocolo del centro, que acordaron en una reunión con el director del colegio y un representante de la Inspección Educativa, establece que las familias deben explicar en el escrito de solicitud el motivo por el que quieren la copia del examen. En ningún caso podrá ser una modificación de la nota o puntuación obtenida.

Preguntas para hacer a los niños en vez de “¿qué tal en el cole?”

Desde fdefifidecocraft.com nos dan estas grandes alternativas:
preguntas-alternativas-que-tal-en-el-cole

Todos los días cuando llego a casa, después de un rato, pregunto a los niños:
¿Qué tal en el cole hoy?
 Me suelen contestar: ¡Bien! y poco más…
Sigo… Pero, ¿Qué has hecho?: ¡Nada! Jugar… Pintar… Hacer fichas…
Luego empieza el interrogatorio
Pero bueno, algo más has hecho ¿no?

 Empecé hace unas semanas con una preguntar nueva:
¿Qué es lo que más te ha gustado en todo el día?
Esa, ya les gusta más… Piensan antes de contestar y me responden con más detalle.
Por ejemplo, Chloé me estuvo diciendo durante días que le gusta el momento de “relajación“. De hecho, ni siquiera me había enterado que hacían “relajación”. Algunos días,  por la tarde, la tutora pone música suave, y los niños se tumban en la mesa… Unos se duermen, otros descansan, desconectan un poco. Me parece una muy buena idea para que los niños se estén tranquilos y puedan disfrutar de un rato de silencio.

Hace poco, leí un artículo en francés. Una madre comentaba que pasaba por lo mismo que yo, y se dio cuenta de que, quizás, la pregunta ¿Qué tal en el cole hoy? era muy ampliade contestar y poco interesante. Pensó en otras preguntas más divertidas yentretenidas, que quiero compartir hoy contigo, juntas con algunas que he añadido yo. 

TU HIJO/A TE CONTESTARÁ A ESTAS PREGUNTAS: 

1 – ¿Qué has comido a mediodía? 

2 – ¿Has visto alguien meterse los dedos en la nariz?

3 – ¿A qué juego has jugado en el recreo?

4 – ¿Cuál es la cosa más divertida que te ha pasado hoy?

5 – ¿Hay alguien que ha hecho algo bueno para ti o te haya ayudado?

6 – ¿Has ayudado a alguien?

7 – ¿Quién te ha hecho reír hoy?

8 – ¿Qué tutor/a sobreviviría a una ataque zombi? ¿Por qué?

9 – ¿Has aprendido algo nuevo hoy?

10 – ¿Quién ha llevado el mejor almuerzo? ¿Qué era?

11 – ¿Qué reto has afrontado hoy?

12 – ¿Qué nota le pondrías a tu jornada de hoy, del 1 al 10? ¿Por qué? 

13 – Si fueses tutor/a, ¿qué materia te gustaría enseñar?

14 – ¿Alguien te ha hecho enfadar hoy?

15 – ¿Cuál es la norma más importante de tu tutor/a?

16 – ¿Cuál es la cosa más divertida que puedes hacer durante el recreo?

17 – ¿A quién se parece tu tutor/a? De qué forma?

18 – ¿Cuéntame algo que has aprendido sobre tus amigos hoy?

19 – ¿Qué has hecho hoy que ha sido útil?

20 – ¿Cuándo te has sentido lo más orgulloso hoy?

21 – ¿Cuál ha sido la norma más difícil de respectar hoy?

22 – ¿Cuál es la cosa más importante que te gustaría aprender antes de fin de año?

23 – ¿A qué más te gusta jugar en el recreo?

24 – Si pudieras elegir con quién te sentarías al lado, ¿quién elegirías?

25 – Dime una palabra nueva que has oído/aprendido hoy.

26 – ¿Cuál ha sido la cosa más aburrida que has hecho hoy?

27 – ¿Quién tenía el peinado más bonito?

28 – ¿Con quién te gustaría jugar más?

Estoy seguro de que obtendrás unas respuestas sorprendentes. No hace falta que se las hagas todas, pero por lo menos ya tienes unas cuantas ideas.

Me parece que se puede convertir en un rato divertido para pasar juntos. A veces las prisas del día a día son malas, y hay que sacar tiempo de donde sea para sentarnos con los niños y tener una conversación en familia. Seguro que, con preguntas más concretas,nos enteraremos de más cosas que les pasan en su jornada.

 

Vía: http://www.fdefifidecocraft.com/2016/04/28-preguntas-alternativas-que-tal-cole.html

 

También desde qore.com nos dan otras alternativas:

Comienza con lo cotidiano:

  • 1. ¿Qué desayunaste? ¿Estaba rico o no te gustó?
  • 2. ¿Qué llevaron de comer otros niños?
  • 3. ¿Qué es lo que más te aburrió hoy?
  • 4. ¿Hubo algo que te hiciera muy feliz?
  • 5. ¿Qué fue lo más raro que viste hoy en la escuela?

Y después puedes profundizar acerca de su interacción social:

  • 6. ¿A qué jugaste hoy y con quién?
  • 7. ¿Dónde juegas más en el recreo?
  • 8. ¿Qué es lo que más les gusta jugar a todos los niños en el recreo?
  • 9. ¿Hubo alguien que te hiciera enojar?
  • 10. ¿Hay alguien de los otros niños que se esté portando muy mal o que le guste hacer cosas malas?
  • 11. ¿Pudiste ayudarle a alguien en algo? ¿O alguien te ayudó a ti en algo?
  • 12. Si una nave extraterrestre/el malo de llegara a tu escuela para llevarse niños, ¿a quiénes preferirías que fuera? ¿y a quienes tratarías de ayudar? (puedes remplazar lo de la nave con el malo de alguna película que tu hijo haya visto recientemente)
  • 13. ¿Hay alguien que no es tu amigo, pero que gustaría que fuera?
  • 14. ¿Con quién te gusta platicar más? ¿Y te contó algo divertido hoy?
  • 15. ¿Alguien te ha pedido que guardes un secreto?

O de su desarrollo académico:

  • 16. ¿Qué fue lo que te costó más trabajo? ¿y lo que te dio más flojera?
  • 17. ¿Qué fue lo que más te gustó de lo que aprendiste hoy?
  • 18. ¿Qué te gustaría hacer para que la clase que más te aburre fuera más divertida?
  • 19. Si tú fueras maestr@, ¿qué le enseñarías a los niños?
  • 20. Si alguno de los otros niños fuera maestro, ¿quién te gustaría que fuera?
  • 21. ¿A cuál personaje de caricatura se parece tu maestr@?
  • 22. ¿Qué crees que más le gusta a tu maestr@ de ti?
  • 23. ¿Qué es lo que menos te gusta de tu maestr@?
  • 24. ¿Qué te hubiera gustado aprender hoy?
  • 25. ¿Qué es lo que más te hizo sentir orgullos@ hoy?

Obviamente no se trata de hostigar a los niños/adolescentes con preguntas, por eso utiliza un par cada día y ve variando el tema. Recuerda, sólo son el pretexto para iniciar la conversación y darle un buen rumbo, pero a menos que a tus hijos les encante platicar acerca de todo, difícilmente te darán santo y seña de su día. Tienes que ser paciente y eventualmente, con este tipo de preguntas, podrías descubrir aspectos de la personalidad de tus hijos o problemas que viven, pero que no imaginabas.

Vía: http://www.qore.com/noticias/40277/25-cosas-que-deberias-preguntarle-a-tu-hijo-en-lugar-de-como-te-fue

 

El dilema de llevar al niño al funeral y entierro de un ser querido

Artículo para leer de guiainfantil.com:

¿Deben los niños ir al tanatorio, entierro y funeral?

Afrontar la muerte es un proceso difícil, aunque aún es peor cuando tenemos hijos y tenemos que tomar decisiones al respecto ¿se despedirá de él o no? ¿lo superará? Dudas a las que tenemos que responder en un corto período de tiempo y que sin duda afectarán a que el proceso de duelo en niños se lleve de una forma más positiva o de otra.

En este sentido, los padres nos enfrentamos al dilema de llevar al niño al funeral y entierro de un ser querido, ¿qué es lo más adecuado?

El proceso de duelo en niños

¿Hay que llevar a los niños al funeral y entierro de un ser querido?

El duelo hace referencia al dolor que sentimos cuando perdemos a algo o alguien, ya sea a una persona cercana o una mascota, una relación con alguien que nos importaba o incluso una parte de nuestro cuerpo. Así que se puede decir que, en la vida, hacemos pequeños duelos por muchas cosas que suceden a nuestro alrededor.

En general, estamos más preparados para lo bueno y la felicidad, cuando en realidad el dolor también forma parte de la vida y evitarlo no nos va a servir de nada. Los niños suelen estar más confusos y necesitan más estrategias cuando se trata de afrontar la pérdida y la tristeza, así que este debería ser uno de los puntos que tendrías que contemplar en la educación de tus hijos. 

El primer paso para superar una pérdida es aceptar que esa persona ha muerto. Elaborar ese duelo es un proceso diferente para cada persona y depende de muchos factores como la edad de la persona o el tipo de relación que mantenían (si es un abuelo que se entiende que es mayor o un hermano pequeño) y requiere un tiempo para asimilarlo. 

¿Debemos llevar a los niños al funeral y entierro de un ser querido?

Si quieres facilitar todo ese proceso de duelo es importante que no cometas 4 errores fundamentales:

– No le dejes al margen porque podría sentirse solo y abandonado. En su lugar, pregúntale a ese niño sobre sus dudas y como quiere vivirlo (si ya puede mantener un diálogo contigo). Hay personas que consideran que no se debe llevar a los niños al funeral o al entierro de un ser querido, sin embargo, ese ritual le puede ayudar a aceptar mejor la pérdida y sentirse apoyados.

– Ofrece respuestas adaptadas a su edad a las dudas que tenga, nada de mentirles. Según la edad es posible que no entiendan lo que es un funeral, sin embargo, es importante darles una mínima explicación de lo que se hace allí y que participen en la medida que ellos quieran. Hay quienes piensan que si no acuden les protegen del sufrimiento, pero en realidad lo superan más fácilmente si les incluimos en la medida de lo posible en todo el proceso y lo hablamos abiertamente con ellos.

– Respeta sus ritmos y no le fuerces a superarlo de una forma determinada ni decidas por él cómo debe vivirlo o lo que debe sentir. En ocasiones, tratas de proteger a tu hij@ cuando en realidad él ya sabe o sospecha que algo malo sucede, así que es mejor informarle sobre algunos de los pasos principales que se siguen en estos casos y si quiere asistir al funeral, deberías permitir que fuera. De la misma forma que si no quieren, deberías permitírselo también. Hay quienes necesitan sólo unos días y quiénes varios años para superar una pérdida.

– Demuestra tus sentimientos, no eres un robot. Muchos adultos piensan que estar tristes o incluso llorar enfrente de tus hijos es algo negativo. Sin embargo, ellos también deben comprender que la tristeza es una emoción que es importante sentirla como el resto. En función de cómo lo vivas tú, ellos lo harán. Sentir y hablar sobre ello no es malo y a ti te permitirá saber cómo lo están viviendo ellos, os unirá como familia y le demostrarás que en casa se puede hablar de cualquier tema.

Vía: https://www.guiainfantil.com/articulos/educacion/muerte/el-dilema-de-llevar-al-nino-al-funeral-y-entierro-de-un-ser-querido/

Los mejores sistemas de educación alternativa para los niños. Diferencias entre ellos

Te ayudamos a escoger el mejor sistema educativo alternativo de aprendizaje para tu hijo

Que si el sistema Montessori, que no, que mejor el sistema Waldorf… Al final, nos entran dudas. ¿Cuál será el mejor? Aunque la primera pregunta a responder tal vez sea esta otra: ¿los conoces? ¿Sabes en qué se basa cada uno de estos sistemas educativos alternativos? ¿En qué se diferencian?

Te ofrecemos una selección de los principales sistemas educativos de aprendizaje. Buscamos las diferencias y similitudes entre los mejores sistemas de educación alternativa para los niños. Y aquí tienes el resultado.

Analizamos las diferencias entre los mejores sistemas de educación alternativa para los niños

Educación alternativa

Existen muchos tipos de sistemas educativos alternativos al convencional. Algunos presentan similitudes pero también algunas diferencias. Te explicamos en qué se basa cada uno de ellos y qué les diferencia del resto. Tal vez así podrás reflexionar sobre cuál prefieres para la educación de tu hijo. Aquí los tienes: estos son los mejores sistemas de educación alternativa para los niños, con sus pros y sus contras:

1. Sistema educativo Montessori: Sistema educativo muy seguido en todo el mundo. Lo creó la pedagoga italiana María Montessori, y se basa en el aprendizaje como algo atractivo y divertido a través del juego y el respeto de las individualidades y el ritmo de aprendizaje de cada niño. El protagonista del aprendizaje es el niño, y para que pueda aprender se utilizan métodos didácticos. ¿Sus pilares básicos?: autonomía del niño, libertad, derecho a elegir, autodisciplina y desarrollo de la voluntad.

2. Método constructivista: La cuestión no es que el niño aprenda todo de memoria, sino que aprenda a utilizar las diferentes herramientas educativas de las que dispone para utilizar los conocimientos que necesita para enfrentarse a la vida. Es un método de aprendizaje muy práctico.

3. Método Waldorf: Se trata de un sistema educativo creado por el filósofo suizo Rudolf Steiner. La verdad es que comparte muchas similitudes con el método Montessori, en el sentido de que se busca formar a los niños para que en un futuro puedan renovar la sociedad. Para ello, el foco está en cada niño, en sus habilidades y creatividad y en cómo pueden utilizarlas por el bien global de la sociedad. No existe la presión de los exámenes y las notas y se busca potenciar las habilidades individuales sin olvidar favorecer el trabajo en equipo.

4. Pedagogía Pikler: La filosofía Pikler se basa en la independencia y autonomía del niño, desde muy pequeño. Se nutre de la teoría de apego, de la filosofía Montessori y en gran parte también del constructivismo. Para que los niños consigan lograr sus metas, aseguran, necesita ser autónomo, pero para ello, necesita a su vez mucho afecto y un fuerte apego con las personas que le rodean, le cuidan y le educan.

5. Escuelas democráticas: ¡Fuera jerarquías! Los profesores no son más que los niños y las decisiones se toman entre todos.  En estas escuelas se incentiva la curiosidad de los niños por aprender y se deja que sean ellos los que decidan qué quieren aprender y cuándo. Sus formas de trabajo se basan en los principios democráticos. No existen calificaciones pero sí castigos. Cuando alguien hace algo mal, el resto de niños se reúnen en asamblea para debatir una posible solución. Si no la encuentran, se puede establecer un ‘castigo’.

6. Sistema Amara Berri: Basado en la experimentación, el sistema educativo Amara Berri (San Sebastián, España) apuesta por un modelo educativo práctico, y menos teórico. Que los niños puedan aprender probando, investigando y analizando. Los profesores no les dan respuestas, sino que les ayudan a encontrarlas. Se respeta el ritmo de aprendizaje de cada niño y se potencia las habilidades de cada uno. Las aulas son lugares prácticos: las matemáticas se aprende formando un mercado, se potencia la expresión oral y el debate, el pensamiento crítico…

7. Escuela libre: Se trata de un sistema educativo totalmente alternativo, que se sitúa fuera de sistema educativo oficial. Se basa en el respeto del ritmo de aprendizaje del niño y en el fomento de la curiosidad, la creatividad y el desarrollo personal. Recogen el relevo de las antiguas escuelas humanistas.

8. Escuela popular Paulo Freire: El creador es un educador brasileño (Paulo Freire) que apuesta por la educación alternativa a la clásica para todos los niños, no sólo para los que pueden pagarla. Su ideal es conseguir niños con pensamiento crítico, favorecer la libertad de pensamiento y la creatividad y por supuesto, conseguir niños más independientes que sientan curiosidad por aprender, que sepan esforzarse y perseverar en la consecución de sus metas. Su sistema educativo (creado en el 2005) busca implicar a los niños en la realidad para que en un futuro puedan cambiar el mundo.

9. Madres de Día: Son una reciente alternativa a las guarderías clásicas. Son personas especializadas en niños (pedagogos, psicólogos infantiles) que presentan un método educativo más cálido y personalizado a bebés de 0 a 3 años. También tienen una titulación de manipulación de alimentos y un curso de primeros auxilios. Reciben en su casa a los niños y les ofrecen un ambiente familiar y una mezcla en sus sistema educativo entre las modalidades de Montessori, Waldorf o Pikler.

10. Filosofía Reggio Emilia: Un sistema educativo que nació en 1945 en el norte de Italia. El nombre se lo da la localidad donde nació: Reggio Emilia, aunque su fundador se llama Loris Malaguzzi . Es tan valorada en todo el mundo, que hasta la propia Universidad de Harvard la estudia como modelo a seguir. ¿Sus principios básicos? El niño es protagonista. El educador es sólo un compañero en su camino de aprendizaje. También es su guía para ayudarle en todo momento. Se debe respetar el ritmo de cada niño y potenciar su curiosidad por aprender y descubrir el mundo. El diseño de las aulas responden a una razón educativa y práctica. Se trata de un diseño armonioso donde los niños se encuentren bien. Las familias, por otro lado, tienen una participación activa y muy importante.

 

Por: Estefanía Esteban

Vía: https://www.guiainfantil.com/blog/educacion/aprendizaje/los-mejores-sistemas-de-educacion-alternativa-para-los-ninos-diferencias-entre-ellos/

Cinturón de seguridad en el embarazo. Lo que no debes hacer

Malos hábitos en el uso del cinturón de seguridad en embarazadas

Por Alba Caraballo Folgado

Muchas mujeres embarazadas se sienten incómodas al utilizar el cinturón de seguridad en el coche por lo que no lo usan, algunas incluso, piensan que puede generar lesiones en el bebé en caso de colisión por lo que no lo tensan o lo colocan en una posición incorrecta. Estos malos hábitos ponen a la madre y a su bebé ante una situación de peligro, ya que están más desprotegidos en caso de accidente.

Malos hábitos en el uso del cinturón de seguridad en el coche

Ponerse el cinturón de seguridad en el coche, es un acto que deberíamos hacer sin pensar, aunque realicemos un trayecto muy corto. En los últimos años, se ha trabajado mucho por la seguridad vial, sin embargo, todavía queda trabajo por hacer. Se calcula que en España los accidentes de tráfico pueden ocasionar la interrupción de entre 200 y 700 embarazos cada año.

Estos son algunos errores que cometen las mamás embarazadas con el cinturón de seguridad y que no deberían hacer:

1- Pasar la cinta diagonal por detrás de la espalda

2- Sentarse sobre la banda que va por la pélvis

3- Usar una pinza para manterner el cinturón más holgado

4- Pasar la banda diagonal por debajo del brazo

5- Bajar la banda diagonal por debajo del hombro

6- Sujetar las bandas para que estén más holgadas

 

Buenos hábitos en la embarazada con el cinturón de seguridad

Es importante saber que ambas bandas deben estar bien situadas y con su nivel de tensión correcto, ya que de lo contrario, el cinturón no actuará como debiera en caso de colisión, pero ¿cómo debemos poner el cinturón si estamos embarazadas?

Chaleco para adaptar el cinturón de seguridad

1- La banda inferior o pélvia debe ajustarse lo más baja posible y ceñida a la pélvis. No se ha de situar sobre el vientre.

2- La banda superior o diagonal debe ir entre los dos senos, sobre el hombro y evitando que roce el cuello.

 

Hay mujeres a las que aun intentándolo, no les ajusta bien el cinturón de seguridad, para ellas, se han desarrollado otros dispositivos y elementos de seguridad, como unchaleco para embarazadas que coloca el cinturón de seguridad en la posición adecuada.

 

Fuente y fotografías: Fundacion Cidaut – http://www.cidaut.es/

11 Respuestas correctas a preguntas infantiles que siempre atormentan a los padres

Artículo muy interesante de Genial.guru:

A veces, los niños hacen determinadas preguntas en las que uno no sabe si reír o ruborizarse. Y para el pequeño es importante obtener una respuesta. Los niños no quieren ser en ese momento ignorados, que se les mienta o se rían de su ingenuidad.

Por eso, publica las respuestas correctas a esas preguntas incómodas de los niños.

 

Sé honesto, pero sin entrar en detalles.

“Cuando las personas se aman, se besan y se abrazan. Papá pasa su célula a mamá. Ésta se une con la de mamá y en el vientre aparece un bebé. Es pequeño, nada como un pez dentro de la mamá. Y luego crece, hasta que ya no cabe y entonces nace”. A los niños mayores se les puede informar también sobre los espermatozoides y el óvulo.

 

 

Trata de hablar de ello sin vergüenza, si existe interés del niño en los genitales, es algo absolutamente natural.

“Estas diferencias son necesarias para tener hijos. Los niños tienen un pene y dos testículos. Las niñas, vagina y útero, una bolsa especial para que el niño pueda nacer. Niño y niña crecen y de mayores se aman y quieren tener hijos. Ellos están conectados entre sí como un puzzle. Después de eso, un bebé crece en el vientre”.

 

 

Esta pregunta la hacen casi todos los niños cuando se apegan a la persona del sexo opuesto. Suavemente hay que decir “no“.

”Cada uno ocupa su propio papel en la familia. Tu hermana no puede convertirse en tu papá, ni tu papá en mi abuela. Y tú no puedes ser el marido de mamá. Cuando crezcas, tu mamá ya será vieja. Todavía puedes amarla y cuidarla, pero querrás casarte con alguien más joven y hermosa. Van a amarse el uno al otro y podrán tener sus propios hijos”.

 

 

Un niño se siente inconscientemente culpable cuando sus padres discuten. Es importante que el niño sepa que no tiene culpa alguna de esto.

“Las personas discuten porque no siempre están de acuerdo con la opinión del otro. Y los niños también discuten, y a veces también los adultos. Pero, en todo caso, siempre hacemos las paces, nos amamos. Y cada uno de nosotros te ama “.

Esa mujer o ese hombre, puntualicemos. No silencies a tu hijo si se siente curioso por personas de aspecto inusual y pregunta en un lugar público, reprobarlo conduce a la intolerancia.

“Todo el mundo es diferente. Hay personas altas y bajas, gordas y delgadas, por lo tanto tienen un aspecto diferente. En todo caso, cualquiera de ellas podría sentirse incómoda u ofendida. Por lo tanto, no es necesario apuntar con el dedo a esa persona por ser diferente de los demás. Mejor me preguntas por eso cuando estemos solos, así estamos seguros de que no ofendemos a nadie”.

 

 

Hermanos y hermanas siempre compiten por el amor de sus padres. No pongas al niño como ejemplo a su hermano o hermana y nunca le digas que amas más a uno que otro por sus resultados en la escuela.

“Sí, cada uno es diferente, y nuestro amor puede manifestarse de diferentes maneras. Pero los queremos a ambos por igual, tanto como tú amas igual a mamá y a papá. A los dos los quiero mucho”.

 

 

Tienes que explicarle a tu hijo que es necesario el tratamiento. No se le debe llamar bajo ningún concepto cobarde o que se rían de él por estar asustado.

“El médico no quiere hacerte daño, es su trabajo, para combatir los gérmenes y sanar tus heridas. Te dolerá un poco, pero aunque te duela, sanará. Cuando estaba enfermo, también me pusieron inyecciones. Estaba asustado, pero lo hice. Y tú podrás. Mira, recuerda que tu conejillo también está enfermo y tenemos que llevarlo al médico. Está muy asustado, vamos a contarle por qué no debe tener miedo de ir al médico”.

No le mientas a tu hijo sobre su invulnerabilidad y tu inmortalidad. Él es capaz de aceptar la verdad.

“Las personas, los animales e incluso las flores mueren algún día. Es una ley de la naturaleza. Por lo tanto, significa que hay espacio en el mundo para todos los que nacen, que moriremos un día, pero no ahora. Seré muy vieja, como tu abuela, y tú serás un adulto, como yo ahora, tendrás tus propios hijos, que crecerán, envejecerás y luego te irás. Pero vivirás una vida maravillosa, llena de aventuras y descubrimientos”.

 

 

Explícale que tu trabajo hace parte de la vida y lo tienes que hacer y él debe aceptarlo. Haz hincapié en la alegría que sentirá pronto en el próximo encuentro entre ambos.

“No quiero separarme de ti, pero es necesario, y no hay nada que pueda hacer al respecto. El trabajo es muy importante. Pero recuerda que estaré de vuelta esta tarde y estaremos muy contentos cuando volvamos a vernos. Hagamos un intercambio, tú tomas mi pulsera y yo me llevo tu peluche y así sentiremos la presencia del otro aunque estemos separados”.

No tengas miedo de admitir que tú no eres perfecto. Es importante que los niños entiendan que no todas las acciones de sus padres se pueden copiar.

“Sí, fumo, y a veces me quedo hasta tarde en la computadora, pero no quiero que tú repitas mis errores. Es un mal hábito del que tengo que deshacerme porque quiero mejorar “.

 

 

Afronta los temores de tu hijo en serio y piensa con él cómo conseguir que las cosas malas se vuelvan buenas.

“Cuéntame sobre el monstruo. ¿Sabías que a los monstruos les asustan los hechizos mágicos? Vamos a inventar uno así juntos. Mira, esto no es sólo un viejo control remoto de la tele. ¿Ves ese botón secreto? Cuando lo pulsas, los monstruos desaparecen. Dejémoslo junto a tu cama”.

 

 

Reglas para responder a las preguntas de los niños:

  • El niño no necesita saber más de lo que ha preguntado. La respuesta debe ser sencilla.
  • No lo engañes. Si no sabes la respuesta, simplemente admítelo frente a tu hijo. Puedes buscar la respuesta junto a él. Este enfoque no hará más que reforzar tu credibilidad, mientras que la mentira, por el contrario, la destruirá. Cuando tu hijo conozca la verdad por otros medios, tendrás que explicarle por qué le mentiste.
  • No hables con superioridad ni en tono instructivo como si fueras su maestro. Evita ridiculizarlo, trata sus preguntas con seriedad. ¿Tú quieres que tu hijo siga acudiendo a ti con sus preguntas, verdad?
  • Mira más en su interior para saber por qué te lo pregunta. A veces su requerimiento responde a una solicitud inconsciente de ayuda o debido a que alberga algún miedo oculto. Trata de darle sentido a lo que tu hijo realmente está pidiendo.

Ilustradora Ekaterina Gapanovich

 

Vía: https://genial.guru/inspiracion-crianza/11-respuestas-correctas-a-preguntas-infantiles-que-siempre-atormentan-a-los-padres-425310/

Al cole en moto, lo que necesitas saber para llevar a tu hij@ al colegio

Un artículo muy interesante de Solomoto.es

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Para llevar a nuestro hijo en la moto, hay distintas cosas que debemos tener en cuenta. Las hay legales, y las hay de sentido común, pero empezaremos por las normativas porque a toda madre o padre le conviene saber bien lo que puede y no puede hacer. Cumplir la norma es importante, y más cuando hay hijos de por medio.

Así pues, lo primero que debemos saber es que la norma básica (estamos hablando de España) para que un menor pueda viajar en moto es que debe ser mayor de doce años, utilizar casco homologado, ir a horcajadas y con los pies apoyados en los reposapiés laterales. Debe usar el asiento del pasajero, y en ningún caso podrá situarse entre el conductor y el manillar.

De todas formas, no hará falta esperar a que el niño tenga 12 años para llevarlo en moto, puesto que el reglamento de circulación prevé que, excepcionalmente, los mayores de 7 años podrán circular en motocicletas o ciclomotores conducidos por su madre, pader, tutor o personas mayores de edad por ellos autorizadas. El resto de condiciones para poder llevar a un niño a partir de los 7 años son los mismos que para los mayores de 12 años. Debe montar a horcajadas y sus pies han de poder reposar sobre los estribos del pasajero. Además, por supuesto, de llevar un caso homologado. Como en el caso anterior, jamás podrá situarse a un menor entre el piloto y el manillar.

A continuación, os dejamos con el texto literal del artículo 12 del Reglamento General de Circulación que se refiere al tema.

“2. En los ciclomotores y en las motocicletas, además del conductor y, en su caso, del ocupante del sidecar de éstas, puede viajar, siempre que así conste en su licencia o permiso de circulación, un pasajero que sea mayor de 12 años, utilice casco de protección y cumpla las siguientes condiciones:

a) Que vaya a horcajadas y con los pies apoyados en los reposapiés laterales. b) Que utilice el asiento correspondiente detrás del conductor. En ningún caso podrá situarse el pasajero en lugar intermedio entre la persona que conduce y el manillar de dirección del ciclomotor o motocicleta.

3. Excepcionalmente, los mayores de siete años podrán circular en motocicletas o ciclomotores conducidos por su padre, madre o tutor o por personas mayores de edad por ellos autorizadas, siempre que utilicen casco homologado y se cumplan las prescripciones del apartado anterior (artículo 11.4 del texto articulado)”.

A partir de aquí, sentido común. Con un menor en la moto, extremaremos las precauciones, evitaremos acelerones y frenazos bruscos y buscaremos los itinerarios más tranquilos posibles.

Aunque no sea normativo, usaremos siempre una equipación adecuada. Calzado cerrado, guantes, pantalón largo y chaqueta. Ni hablar de ir en manga corta o mangas de camisa. Hay que aprovechar que, tal como son los niños, esto de “disfrazarse” de motorista es una aventura, e ir educándoles sobre la importancia de ir vestido adecuadamente para ir en moto.

Se trata de hacer que la experiencia de ir hasta la escuela se convierta en una emoción para el niño, no para el adulto, y no podemos permitir que para un niño ir a la escuela en moto se convierta en algo traumático ni peligroso.

Así que ya sabéis, si vuestro hijo está este año en segundo de primaria, puede que haya llegado el momento de ir por primera vez en moto a la escuela. Pero con todas las precauciones.

 

Por 

Vía: https://solomoto.es/al-cole-en-moto-lo-que-necesitas-saber-para-llevar-tu-hijo-la-escuela

Por qué el príncipe Guillermo se agacha siempre que habla con su hijo

Es un método de crianza, se llama ‘escucha activa’ y va de comprender los berrinches de los críos

VÍDEO: QUALITY

A la prensa inglesa, siempre tan atenta a los movimientos de su casa real, raramente se le escapa algún detalle. Lo último que les ha llamado la atención es por qué Guillermo de Inglaterra está en cuclillas en la gran mayoría de las fotos en las que aparece hablando con su hijo, el príncipe Jorge. En esta posición le hemos visto en el bautizo de su hija pequeña, Carlota; en un partido benéfico de polo e incluso junto al presidente Obama, durante su visita al palacio de Kensington. En un vídeo que se ha vuelto viral en las redes sociales, se ve cómo su abuela, la reina Isabell II, le da incluso un toque de atención por saltarse el protocolo durante el desfile aéreo de las Fuerzas Armadas (RAF), que se celebró con motivo del 90 cumpleaños de la monarca el pasado mes de junio: “Stand up William“(ponte de pie, Guillermo), le dijo con cara de pocos amigos. Guillermo lo estaba haciendo de nuevo: se había puesto a la altura del pequeño y, mirándole a los ojos, respondía a todas sus cuestiones sobre las acrobacias de los aviones, tomándose su tiempo y sin importarle que el resto de la familia ya se encontrara en pie. Él no quería dirigirse a su hijo desde una posición superior. No es nada nuevo: se trata de un método de crianza denominado Escucha Activa, una forma respetuosa de tratar a los niños que busca que se sientan realmente escuchados. La pedagoga Leticia Garcés Larrea lo define como “una forma de comunicación entre los miembros de la familia que va a permitir desarrollar la empatía, a la vez que proteger los vínculos afectivos”.

Concéntrese y mire a los ojos de su hijo

La primera vez que se hizo alusión al concepto de “escucha activa” fue en 1957 por los psicólogos estadounidenses Carl Rogers y Richard E. Farson y, más adelante, el también psicólogo Thomas Gordon escribió el manual para aplicarla: Técnicas Eficaces para Padres (MEDICI). Para la psicóloga y psicoterapeuta Isabel Fuster, más que una técnica es una postura ante la vida, una forma de escuchar a las personas, de ponernos en su lugar: “Entre adultos, esta comunicación parece más sencilla (aunque no siempre somos tan empáticos como debiéramos), pero al tratar con niños nos encontramos con la dificultad de que el pequeño no entiende el mundo de los mayores, cuyo principal medio de comunicación es el discurso hablado. Hasta aproximadamente los 12 años, se encuentra en un mundo sensorial y perceptivo diferente del nuestro”.

El duque de Cambridge y el presidente estadounidense, Barack Obama, agachados para hablar con el príncipe Jorge.
El duque de Cambridge y el presidente estadounidense, Barack Obama, agachados para hablar con el príncipe Jorge. GETTY

La prueba más evidente de que estamos escuchándole es el contacto visual. Para ello, es necesario colocarse a la altura de sus ojos porque el niño se sentirá más cercano a sus padres, además de ayudarle a empatizar con ellos y transmitirle calma y serenidad. Los que los expertos destacan es el aspecto emocional de esta comunicación: escuchar es saber qué siente el niño, no solo qué dice.

“No quiero ir al cole porque no sé hacer los ejercicios”

Garcés cuenta cómo los padres, “muchas veces, más que educar, pretenden obtener una obediencia inmediata y conveniente: ‘no hagas ruido porque me molestas’ o ‘no te muevas que me pones nerviosa’. Esta necesidad hace que no lleguemos a analizar qué es lo que realmente le sucede a nuestro hijo para encontrar el trasfondo de su rabieta. ¿Por qué no quiere ir al cole? ¿Por qué patalea y llora al irse de la fiesta de cumpleaños? Si practicamos la escucha activa, quizá descubramos que el niño tiene miedo de enfrentarse a un examen para el que no ha estudiado lo suficiente o que no podía explicar con palabras que no quería irse de la fiesta sin despedirse de su mejor amigo”.

“Detrás de su mal comportamiento se esconde una emoción y un niño necesita que los padres puedan identificarla. Si un niño está rompiendo cosas, pegando o insultando, le está pasando algo: está buscando una solución a través de su acción. Si le amenazamos o castigamos antes de comprenderle, quizá haga lo que queremos, pero de una manera manipulada con la que aprenderá a tener miedo en lugar de descubrir qué le ocurre y cómo solucionarlo. Un niño de 4 o ­5 años no comprenden aún las leyes de la responsabilidad ni tienen un pensamiento reflexivo, por lo que volverá a repetir sus comportamientos”, reflexiona la psicóloga Isabel Fuster.

Su mal comportamiento con usted no es algo personal

El psicólogo norteamericano experto en adolescentes y autor del libro 10 days to a less Defiant Child (10 días para un niño menos desafiante), Jeffrey Bernstein, explica en su blog de la revista especializada Psychology Today que los padres no deben tomarse nada de forma personal, sobre todo de los adolescentes o preadolescentes. Para el especialista, los adultos tendemos a contestarles y enfrentarnos verbalmente a ellos como si nos estuviéramos justificando, sin darnos cuenta de que el joven está luchando contra sus propios problemas, que no son nuestros. Uno de los ejemplos con los que ilustra su argumento es el siguiente: un padre de un hijo problemático de 12 años se pasaba los días preguntándole infructuosamente qué le pasaba, por qué tenía ese comportamiento; así, hasta que decidió cambiar el discurso: “Por favor, hijo, necesito entender el motivo por el que te encuentras siempre tan enfadado”. Este pequeño cambio dejó las puertas abiertas a que su hijo reflexionara sobre ello. Poco después, cuenta Bernstein, comenzó a abrirse y compartir sus pensamientos.

“Una educación condicionante que modifica conductas generando temor al castigo, las amenazas, los gritos o las comparaciones entre hermanos (‘mira qué grande está tu hermano, porque se lo ha comido todo y tú no…’) no generará hábitos que permitan desarrollar una voluntad con la que el niño aprenda a marcarse sus propios límites”, afirma Gardés. Ir a la cama pronto o lavarse los dientes pueden ser reglas que le hagan enfadarse y que sencillamente se niegue a cumplir. Pero las frases amenazantes como “si no te lavas los dientes se te van a caer”, van a grabar en su cerebro el estado alterado de los padres y, en ningún caso, la necesidad de una correcta higiene. Fuster insiste en lo importante que es no ceder ante el castigo, por mucho que su vida no sea tan desenfadada como la del príncipe y los nervios afloren con más naturalidad. “Si al hijo le cuesta mucho lavarse los dientes, mejor es cogerle en brazos y decirle con una sonrisa: ‘comprendo que te cueste, pero hay que hacerlo, cariño”, dice.

Esto no es jauja

“La escucha activa no está reñida con poner límites al niño. A sus practicantes a veces les cuesta, pero es necesario que este se frustre, o se convertirá en un tirano” (Isabel Fuster, psicóloga)

No hay que confundir esta técnica con un modelo sin límites que convierta al niño en un tirano egocéntrico. Pero, ¿es compatible la escucha activa con la disciplina? ¿Qué ocurre si los padres confunden este tipo de comunicación respetuosa y asertiva con la permisividad más absoluta, con darles todo lo que quieran? Isabel Fuster lo tiene claro: “El amor no es sinónimo de flaqueza, ni establecer límites es sinónimo de dureza. Hay que ponerlos, aunque a veces nos cueste. Cada casa debe tener unos valores y los padres deben hacerlos cumplir desde el amor. Evidentemente, el niño se enfadará ante las negativas o las obligaciones, pero es normal, tiene que frustrarse, si no tuviera frustraciones sería un tirano”, recomienda Fuster. Garcés coincide: “Precisamente, para una familia muy permisiva, es más complicado practicar la escucha activa. Los límites son necesarios, la cuestión es cómo los ponemos: están para ayudarnos, no para que resulten una imposición”.

El resultado: adultos más seguros de sí mismos

¿Y qué tipo de adulto será un niño criado bajo la batuta de la escucha activa? “Es como si se le grabara un modelo de comunicación que le dijera: ‘Así es como debes ser tratado por el resto de las personas’, lo que puede llegar a ser una protección frente a todo tipo de acoso, ya que le va a resultar más fácil identificar que el trato que está recibiendo no es el que se merece, así lo rechazará”, indica la pedagoga.

La reina de Inglaterra, Isabel II, reprende a su nieto, el duque de Cambridge, por incumplir el protocolo. Él solo intentaba educar a su hijo en la fortaleza emocional.
La reina de Inglaterra, Isabel II, reprende a su nieto, el duque de Cambridge, por incumplir el protocolo. Él solo intentaba educar a su hijo en la fortaleza emocional. GETTY

Por el contrario, cuando un niño está familiarizado con los gritos y amenazas, porque es la manera de comunicarse que ha conocido en su hogar, fuera de casa será más propenso a consentir el maltrato, porque no tienen interiorizada ninguna señal que le indique no debe ser abordado así. Hay que estar ahí y darle la seguridad que necesita para tomar sus decisiones, “es una protección simbólica y, el día de mañana, aunque sus padres ya no estén con él, tendrá esa necesidad cubierta”, recuerda Fuster. Ese crío, ya convertido en adulto, recordará a su padre agachado a su nivel, dándole a entender que incluso él, susagrado progenitor, desciende de las alturas para tratarlo como merece: en una igualdad muy real.

 

Vía: https://elpais.com/elpais/2016/08/23/buenavida/1471939634_956060.html

VERÓNICA PALOMO

A qué hora deben acostarse los niños para ir a la escuela según su edad

Tabla orientativa para comprobar si nuestros hijos se van tarde a la cama

Desde Guiainfantil.com

Ay… la hora de irse a dormir. ¡Lo que nos cuesta a los padres mandarles a la cama! Que si un ratito más de juego, que si un cuento, que si una canción… y el tiempo va pasando. Al final, aunque intentes acostarles a las 21 horas, terminan durmiendo a las 22.30 horas. No hay remedio. 

Muchas veces me he planteado si no será demasiado tarde. O si tal vez yo insisto en acostarles demasiado pronto. Y aunque sé que cada niños es un mundo y no todos necesitan dormir exactamente lo mismo, he conseguido averiguar mediante diferentes expertos en la materia, cuántas horas deben dormir los niños según su edad. Y lo mejor de todo: a qué hora deben acostarse los niños en edad escolar según su edad.

 

Tabla para saber a qué hora deben acostarse los niños para ir a la escuela según su edad

A qué hora deben acostarse

No todos los niños necesitan dormir lo mismo. Depende de muchos factores. Uno de ellos, por supuesto, es la edad. Así, mientras que un bebé de 18 meses necesita dormir unas 14 horas, a un niño de 10 años le bastan con 9 horas. A partir de este dato, y de la hora a la que se tenga que despertar tu hijo, hemos elaborado una tabla orientativa para padres con dudas sobre cuál es la mejor hora para mandar a su hijo a dormir. Está basada en una tabla que en su día hizo pública el colegio Wilson Elementary School de Kenosha (Wisconsin, EEUU):

– Cinco años: Si tu hijo tiene 5 años, comienza la primera etapa escolar en primaria. Muchos cambios. En los primeros días tal vez esté más nervioso y caiga rendido mucho antes que de costumbre. O al revés… por los nervios no consiga dormir y tengas que ayudarle. Si se levanta muy temprano, a las 6 de la mañana, deberá acostarse a las 18.45 horas, o las 6.45 p.m, como prefieras. Sí, parece un imposible, es muy temprano, pero es la única forma de asegurarte de que duerme lo que debe. Si se levanta más tarde, a las 8, por ejemplo, bastará con que se acueste a las  20.30 horas.

– Seis años: A los 6 años, necesita quince minutos menos de sueño. Si tu hijo se levanta a las 7.30 horas de la mañana para ir al colegio, puede irse a dormir a las 20.30 horas.

– Siete años: Con siete años tu hijo necesita casi 11 horas de sueño para rendir de forma adecuada en el colegio. Intenta que duerma más de 10 horas. Aunque recuerda, que luego la actividad de cada niño durante el día es diferente, y sus necesidades de descanso, también. No te agobies si tu hijo con siete años no duerme más de 10 horas. Si le ves activo y feliz… ¡estará bien!

– Ocho años: Según los expertos, a esta edad los niños pueden dormir 10 horas y media. Pero mucho duermen menos. Siempre nos basamos en un promedio. Si tu hijo de ocho años se tiene que levantar muy temprano para ir al colegio (pongamos que a las 6.30 am), tendrá que irse a dormir a las 20 horas o 8 p.m.

– Nueve años: A partir de esta edad los niños ya necesitan menos horas de sueño, y eso que las exigencias académicas aumentan. Aún así, sigue siendo recomendable que duerman al menos 10 horas. ¡Haz el cálculo!

– Diez años: Sí, la edad en la que ya empiezan a sentirse ‘mayores’, también exigirán acostarse más tarde. Sin embargo, siguen necesitando cerca de 10 horas de sueño. Si tu hijo de 10 años se levanta a las 7 am para ir al colegio, debería ir a dormir a las 21 horas.

– Once y doce años: Ahora sí, tu hijo ya no necesita cumplir de forma rigurosa con esas 10 horas de sueño. Pero sí deben dormir más de 8 horas. Puede que con 9 horas de sueño les baste.

Ten en cuenta de que esta tabla tal vez te parezca irreal. En realidad, sería lo ideal, pero basta con que nos ‘acerquemos’ a las horas de sueño recomendables. Estas son entre 9 y 11 horas como mínimo para niños de entre 5 y 11 años. Si notas que tu hijo presenta síntomas de falta de sueño (somnolencia durante el día, excesivo cansancio, problemas de concentración…), revisa sus horarios para ir a la cama.

 

Vía: https://www.guiainfantil.com/blog/salud/sueno/a-que-hora-deben-acostarse-los-ninos-para-ir-a-la-escuela-segun-su-edad/

Cuándo y cómo contarlo: Eres adoptado

Información muy interesante de ANA VEIGA:
Tener niños es el sueño de muchas personas. Aunque para algunas de ellas, la naturaleza no se lo permite. Son estas las primeras personas dispuesta a adoptar, seguidas por las familias que simplemente optan por esta posibilidad, sin que ello implique una incapacidad de concebir.  Todas ellas han sumado 567 adopciones internacionales durante 2016, según las últimas cifras del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, en el año 2016. Esos más de quinientos niños venidos a España son una de las cifras más bajas en los últimos años: suponen menos de la mitad de los adoptados en 2012 y la cuarta parte de los llegados en 2004.
Sí, la cifra ha descendido. Pero las nuevas adopciones se siguen produciendo. Y mientras, muchos de los padres adoptivos del boom del 2004 ahora empiezan a mirar con recelo hacia la temida preadolescencia de sus hijos.

 

Eres adoptado: cuándo y cómo contarlo
Puede que algunos se arrepientan de no haberle contado a sus hijos que son adoptados. Otros, en cambio, quizá crean que no lo han hecho de la mejor forma. Los terceros, los novatos, aún miran a su bebé pensando cuándo y cómo le contarán de dónde viene. Para todos ellos es este artículo.
“La vida de los chavales no empieza el día que los conocemos ni cuando aterrizamos en Barajas. El tiempo que ha vivido antes también forma parte de su vida, aunque en algunos casos sea un trozo más largo que en otros”, explica Lila Parrondo, psicóloga y directora de Adoptantis desde hace 17 años, un gabinete de psicólogos en el que ayudan a las familias “desde que piensan en adoptar hasta que los niños ya están aquí; e incluso después, con las familias adoptantes”. Quieren acompañar a los padres para que puedan, a su vez, acompañar de la mejor manera a sus hijos.  En su consulta, Lila todavía ve a muchas familias que deciden no contar a sus hijos que son adoptado; o que, más bien, no se sienten capaces de hacerlo, porque les resulta doloroso o porque temen hacer daño a sus hijos adoptivos. A estos padres, les lanza un mensaje: “Necesitamos que entiendan que hablar de esto es importante para la identidad de sus hijos. Y que no queremos que hablen de estas cosas porque sí, porque somos malos y queremos que hagan daño a sus hijos… sino porque, si le cuentan su historia de forma gradual, no le dolerá de mayor y la irá normalizando”.
Entonces, ¿cuándo debemos empezar a hablar de esto? La psicóloga insiste en que cuanto antes, mejor.
Cómo contarlo
Por supuesto, hay que adaptar siempre el mensaje a la edad del pequeño. Pero lo que nunca se debe hacer es mentirle. “Un día, descubrirá que no era verdad y es durísimo ver que tus padres adoptivos te han engañado 10, 15 o 20 años de tu vida. Esto genera una ruptura de vínculos y una desconfianza. ¿Hay situaciones que les han tocado vivir que no son agradables de contar? Sí, pero son las que les han tocado. Si uno busca las palabras y piensa cómo contarlo, incluso de estas situaciones se puede hablar, aunque sea difícil”, anima mientras recuerda que se ofrecen actividades para preparar este momento.
Eso sí, cuando hablamos de hablar al niño de su adopción “no se trata solo de decirle te fui a buscar a un orfanato de China, eso no basta para que el niño entienda su historia”, explica la psicóloga. Para redondear la historia de su vida, propone contarla entera, es decir, con la parte del niño pero también con la nuestra como padres que decidieron adoptar: “Si el proceso de adopción ha sido largo, si ha habido tratamientos… podemos contarle desde la primera charla informativa hasta que se produce la adopción. Qué mejor que compartir con el niño lo que cada uno hemos pasado por separado para finalmente poder estar juntos, recopilar la historia de las personas que forman parte de la familia”.
Otro de los puntos a tener en cuenta es lo que no decimos. Además de todo lo que verbalizamos, el lenguaje corporal podrá poner el acento en unas u otras emociones; esos pequeños gestos que casi inconscientemente acompañan a nuestro discurso serán la salsa que ayude o complique la charla.
Es importante ser conscientes de esa reacción cuando les hablemos del tema porque estos matices pueden ser . “Si alguna vez hacen algún amago de pregunta sobre su adopción y ven que la reacción de sus papás es un mal gesto, una lágrima que asoma, una angustia… los niños lo notan. Y si hay algo que los niños no quieren es ver sufrir a sus papás. Así que podrían dejar de preguntar pero no porque no quieran saber sino simplemente han visto que se genera un clima emocional complejo y prefieren buscar información por otros lados”
El proceso de la búsqueda activa de sus orígenes es una necesidad que surgen en el grueso de los adoptados. De qué forma lo lleve a cabo va a depender mucho de cómo la familia adoptiva ha hablado con su hijo durante su infancia. “Si desde el principio el niño sabe que es adoptado y esto ha formado parte de la vida familiar, preguntarán lo que necesiten saber con naturalidad”. Sino, es cuando se manifestarán más problemas.
Parte de ellos pueden venir de la falta de acompañamiento de los padres en esa búsqueda de raíces. No es un proceso fácil a nivel emocional, pero sí a nivel técnico debido a la irrupción de las redes sociales. “Hoy en día, pueden buscar a la familia de origen más fácilmente. Por eso, es mejor estar presentes y acompañarlos”, aconseja.
El problema es que la búsqueda de orígenes “levanta muchos fantasmas en todo el mundo, tanto en los adoptados y en los padres adoptivos”, comenta Lila. Por eso, tratan de ayudar a las familias a entender esa necesidad de información de sus hijos como una necesidad de construir su propia identidad, no como una falta de amor hacia ellos. “A muchos padres adoptivos les pesa la frase ‘la sangre tira’ como si solo eso fuera valer, como si todo el cariño, esfuerzo y apoyo que les podamos dar. Trabajamos con las familias para que estos fantasmas se difuminen”.
En primera persona
Hace 14 años que Lara Toro –periodista y autora de Estimada ch’askañawi: diari d’una adopción– fue a Bolivia. No era la primera vez que iba; había estado sola haciendo voluntariado y tiempo después con su ya marido. Pero un día, decidieron ir para algo diferente: querían aumentar su familia.
En aquel entonces, tenían ya dos hijos gemelos biológicos de un año. “Pensamos que el proceso tardaría –normalmente dura cuatro o cinco años– y decidimos iniciarlo con tiempo. Pero finalmente nuestro caso fue excepcionalmente rápido y, un año más tarde, ya teníamos a Mariona”.
Apostaron por Bolivia como país de origen por esa relación previa que ya habían generado con el país. “Cuando adoptamos niños de otros países, es muy importante que se respete esa identidad de origen y que se respire en casa cierto ego por este país. En nuestro caso, ya muy estábamos muy vinculados a Bolivia; pero aunque no sea así, si tienes un hijo de este país, es importante que se plasme en el día a día”, opina.  Aunque matiza que “sin imponer nada al niño”. “Debemos tener cuidado y respetar mucho cómo cada niño interpreta su historia; algunos quieren tener más relación con su país de origen, otros en cambio no quieren saber nada. Sea como sea, debemos ponernos a su disposición para que nos pregunten si quieren”.
Esta idea, “estar sin presionar ni perseguir”, planea en toda la Educación de sus hijos, desde el inicio de su vida juntos hasta el día de hoy. Y es el mantra que ha seguido para explicar a su hija su historia. También ha apostado por hablar abiertamente de la adopción desde el primer día, para evitar construir un tabú familiar que les impidiese comunicarse libremente y con honestidad con sus hijos.
“No hay un día en que sientas a tu hijo y le dices eres adoptado, es un proceso. Vas construyendo una historia que el niño va asimilando en función de su madurez. Desde el primer día, mi hija sabe que es de Bolivia pero ha tardado años en entender lo que esto significa.

Vía: http://padresycolegios.com/eres-adoptado-cuando-y-como-contarlo/