La tabla periódica de la ortografía

Ahora que todos los elementos químicos de la tabla periódica tienen su nombre, es buen momento para presentar la tabla periódica de la ortografía:

tabla-periodica-ortografia-sf

Si te sabes todos los elementos de esta tabla periódica, se puede decir que eres un experto en ortografía.

Fuente: Ortografía de la lengua española de la RAE

Vía: http://sinfaltas.com/2016/12/08/la-tabla-periodica-de-la-ortografia/

Deglución atípica

¿QUÉ ES LA DEGLUCIÓN ATÍPICA?

Podemos decir que la deglución atípica se produce cuando la lengua se coloca en una posición inadecuada en el momento de tragar líquidos y/o alimentos de diferentes texturas, ejerciendo presión sobre los incisivos superiores e inferiores, lo que puede ser consecuencia o causa de alteraciones anatómicas. Estas alteraciones anatómicas se traducen en problemas para pronunciar con claridad ciertos fonemas como: /d/, /t/, /l/, /n/, /r/, /s/, /ch/….

La deglución atípica es detectada normalmente por el odontopediatra el cuál deriva al logopeda para llevar acabo la intervención. En otras ocasiones son los propios padres, quienes alarmados por la mala pronunciación del niño, acuden al logopeda.

En muchos casos una evaluación e intervención logopédica temprana puede evitar que se instauren patrones y hábitos incorrectos que generen anomalías estructurales en los órganos fonoarticulatorios: maxilares, paladar, mejillas y dientes.

¿CUÁLES SON LAS CARACTERÍSTICAS?

Podemos decir que existen una serie de características faciales comunes a las personas con deglución atípica, como son:

• Labios hipotónicos: labios con bajo tono muscular lo que impide el sellado labial durante la deglución, dejando la boca abierta.
• Lengua hipotónica: en reposo, la lengua descansa entre los dientes y durante la deglución, la lengua se interpone entre los incisivos (interposición lingual) o bien empuja su cara posterior (empuje lingual).
• Maxilar superior o inferior avanzado o retrasado: presencia de maloclusiones dentales o maxilares que no permiten el correcto sellado labial durante la deglución.

Así cómo características funcionales:

Tienen tendencia a la respiración bucal.
Mastican con los dientes y no con los molares posteriores, lo que hace que aparezcan restos de alimento en la boca tras la deglución.
Sacan alimentos fuera de la boca y no degluten con tanta frecuencia.
Realizan movimientos excesivos como: elevar la cabeza, contraer los labios excesivamente o hacer muecas o ruidos al tragar.

¿QUÉ PROVOCA LA DEGLUCIÓN ATÍPICA?

El uso de biberón en lugar de la lactancia materna puede favorecer la futura aparición de maloclusiones.

El uso de alimentos triturados más allá de la edad adecuada. La alimentación blanda exige poca actividad de la musculatura implicada en la deglución, provocando una inmadurez de los órganos implicados y potenciando así el estancamiento en la etapa de deglución infantil.

Presencia de hábitos orales nocivos persistentes, como son:

– Utilización de chupete o biberón hasta edades impropias (más allá de los 3 años)
– Succión digital
– Succión labial, lingual y de mejillas
– Succión de objetos
– Acción de morder-prensar
– Queilofagia (morderse los labios)
– Onicofagia (morderse las uñas)
– El patrón de respiración bucal se considera antifisiológico por los efectos que tiene en la lengua, la mandíbula, el paladar, los dientes e incluso la laringe.

maloclusion

¿CÓMO PREVENIRLO?

La lactancia materna, siempre que sea posible, ayuda a prevenir futuras maloclusiones.

Hay que evitar el uso de chupete o succión digital más allá de los 3 años de edad. Hasta esta edad, los efectos que puedan haberse producido son mínimos y se corrigen naturalmente.

Mantener una buena higiene nasal para evitar la respiración oral.

Ofrecer al niño la alimentación adecuada a su edad, con oportunidades para ejercitar la musculatura masticatoria.

Acudir a los controles pediátricos estipulados para controlar el correcto desarrollo muscular, postural, etc….

Realizar revisiones odontológicas periódicas.

Acudir al profesional en cuanto se detecte la existencia de algún factor considerado de riesgo para el desarrollo de disfunciones orofaciales. Si se detecta y se trata a tiempo, las consecuencias y los trastornos asociados son menores y la resolución más fácil y rápida.

¿DÓNDE ACUDIR ANTE LA SOSPECHA DE DEGLUCIÓN ATÍPICA?

La deglución atípica suele detectarse en la etapa escolar y ante los primeros síntomas observados es importante acudir al logopeda con el fin de confirmar las sospechas de una posible deglución atípica, ya que es el profesional encargado realizar la valoración y rehabilitación de los casos de deglución atípica. No obstante, el diagnóstico de un posible trastorno deberá ser fruto del trabajo coordinado entre los diferentes profesionales implicados tales como el odontopediatra, otorrinolaringólogo, y logopeda.

¿EN QUÉ CONSISTE EL TRATAMIENTO?

La rehabilitación de la deglución atípica se llevará a cabo entre el otorrinolaringólogo, el odontopediatra y el logopeda principalmente, y en algunos casos, también el psicólogo.

Al otorrinolaringólogo le corresponde relacionar los signos que aparezcan en el paciente y concretar sus causas para que el diagnóstico sea lo más correcto posible, repercutiendo en un tratamiento multidisciplinario eficaz.

El odontopediatra será el encargado de colocar el aparato para corregir la posición de los dientes, mientras que el tratamiento por parte del logopeda, consistirá en reeducar los malos hábitos orofaciales y respiratorios, devolver o conseguir el equilibrio muscular orofacial, así como la modificación del patrón deglutorio incorrecto, a través de la terapia miofuncional.

PAUTAS PARA PADRES

Es muy importante anticiparse a este tipo de problemas en una edad temprana, por lo que adquiere especial relevancia prestar atención a los hábitos de prevención descritos anteriormente.

Concienciarse de la importancia de la postura y la respiración nasal. Es imprescindible considerar el acto de “sonarse la nariz”, un hábito higiénico diario.

Corregir actitudes como dejar la boca abierta o la lengua interpuesta.

En caso de comenzar tratamiento logopédico:

Reforzar la actitud positiva de responsabilizarse de seguir las pautas establecidas en el tratamiento.

Procurar que el momento de realizar los ejercicios se convierta en algo lúdico y un momento en que padres e hijo puedan disfrutar de su compañía, evitando que le resulte algo tedioso.

PAUTAS PARA PROFESIONALES

Las decisiones que se adopten deben ser consensuadas por todos y cada uno de los profesionales que mantienen contacto con el niño de manera activa, de ese modo, profesores, ortodoncistas, pediatras y otorrinos, deberán actuar de manera conjunta en pos de una mejora en la asistencia de las necesidades de cada paciente.

En el caso de profesores deberán recordarle al niño la postura adecuada que deben tomar habitualmente, así como animarle a sonarse la nariz cuando lo precise, a través de claves visuales y auditivas, así como informar a la padres y derivar al pediatra para que recomiende los pasos a seguir.

En el caso del otorrinolaringólogo deberá tener en cuenta la opinión del resto del equipo de profesionales que tratan al niño a la hora de tomar cualquier decisión de índole terapéutica o quirúrgica.

El odontopediatra se encargará de adaptar los aparatos para ayudar a la colocación lingual, así como ajustar el tiempo que el niño debe permanecer con el aparato puesto (rejillas linguales, monobloks…), para ello deberá coordinarse con el logopeda que trata al niño, con el fin de encontrar la manera de que su colocación no interfiera en el tratamiento logopédico.

Vía: http://www.ceysepsicologos.com/deglucion-atipica/

 

En el siguiente descargable en pdf se encuentran ejercicios para mejorar la deglución atípica a través de la terapia miofuncional, y otros aspectos sobre ella: TerapiaMiofuncional

Ecolalias: tipos e intervención

Ecolalia: tipos

Ecolalia: tipos

La ecolalia tiene lugar cuando la emisión de otra persona o del propio sujeto es repetida de forma parcial o total, ya sea inmediatamente o después de pasado un tiempo desde la emisión original.

Con frecuencia, la ecolalia lleva asociados ciertos “apellidos” que pueden confundirnos y, por eso, conviene aclarar bien cada concepto.

 

-Atendiendo al tiempo transcurrido entre la emisión original y el eco, distinguimos entre:

  • Ecolalia inmediata: repetición de emisiones que acaban de ser producidas.
  • Ecolalia demorada: repetición de emisiones después de haber pasado un tiempo (minutos, horas, semanas,…)
 

-Si comparamos la forma del eco con la forma de la emisión original, encontramos:

  • Eco exacto: el modelo original y el eco son completamente iguales.
  • Eco reducido: sólo una parte de la emisión original (con frecuencia, la última parte) se reproduce de forma exacta.
  • Eco ampliado: se introduce alguna modificación pero no se cambia la estructura general de la emisión.
  • Eco mitigado o expandido: se introducen modificaciones en la frase modelo que indican la existencia de cierta competencia o estrategias creativas de modificación y reordenación de estructuras.
 

-En función de la fuente de la que provenga el modelo original, se puede hablar de:

  • Repeticiones de modelos de otras personas (que suele ser lo más común).
  • Autorrepeticiones (producidas, normalmente, con un fin autoestimulatorio).
 

-Si hay o no intención comunicativa, podremos diferenciar entre:

  • Eco funcional: es aquél en el que el sujeto manifiesta una intención comunicativa (por ejemplo: “¿quieres beber agua?”, “pues si no quieres venir, no vengas”).
  • Eco no funcional: el cual carece de un verdadero propósito comunicativo, por lo que suelen ser de carácter autoestimulatorio.

A continuación nos centraremos en algunas de las pautas de actuación que podamos llevar a cabo en la intervención de estas anomalías.

Intervención en ecolalias

Intervención en ecolalia demorada funcional

El objetivo consistirá en aprovechar todo eco demorado -siempre que sea funcional- y valerse de él para ofrecer modelos verbales que se ajusten de forma más adecuada a los propósitos del sujeto en esa situación comunicativa.

Evidentemente, tales modelos deberán amoldarse al nivel de competencia lingüística del individuo, ya que sólo así lograremos dotar de una emisión que, siendo alternativa al eco, resulte de mayor precisión comunicativa.

Pongamos un ejemplo para aclarar esta explicación: el sujeto se sitúa delante del terapeuta o el familiar y, señalando su cuento favorito, le dice: “¿quieres leer el cuento?” Entonces, el terapeuta/familiar ofrecerá rápidamente un modelo verbal más correcto (el cual podrá ir desde “cuento”, “quiero cuento”, “leer cuento”, “mamá cuento”,… hasta otras premisas de mayor complejidad). Cuando el sujeto lo haya repetido, deberá hacerse efectivo el propósito de la emisión, es decir, el acceso al cuento demandado.

Intervención en ecolalia inmediata

En este caso, el objetivo es que el sujeto aprenda a discriminar en qué situaciones debe emplear la ecolalia. Para ello, el terapeuta le ayudará a poner dicha ecolalia bajo control de estímulos discriminativos.

Es necesario enseñarle a distinguir aquellos fragmentos del discurso que no debe repetir (ej.: consignas, preguntas,…) y cuales, en cambio, sí puede repetir (modelos verbales, por ejemplo). Para lograrlo, se lleva a cabo un entrenamiento para que el individuo aprenda a repetir sólo en aquellas ocasiones en las que reciba una premisa: “di agua”.

Para esta instrucción, se ponen en práctica distintas técnicas; a continuación, describimos algunas:

  • Formular la pregunta y el estímulo discriminativo (“di”) en un tono bajo y emitir el modelo en voz más alta. Poco a poco, a medida que avancen las sesiones, iremos aumentando el volumen del estímulo discriminativo y disminuyendo el de la ayuda hasta que ambos sean idénticos.
  • El terapeuta se lleva el dedo a la boca, imitando la acción de silencio, cuando formula la pregunta o el estímulo discriminativo. Otra opción puede ser tapar la boca del sujeto (siempre con delicadeza, por supuesto, sin que resulte un gesto violento). Más tarde, difuminaremos esta ayuda.
 

Es importante aclarar la importancia de que los modelos verbales que ofrezcamos sean totalesy no parciales. Esto es: en determinadas situaciones resulta inadecuado el empleo de modelos verbales parciales (por ejemplo: “¿qué es esto? es una pe…” tratando de que nos diga pelota) ya que, aunque facilita la recuperación de la palabra, el sujeto con ecolalia puede asociar los modelos parciales y la palabra completa (así, ante una pregunta diferente como “¿qué hace la niña?” podría responder “pelota” en lugar de “pegar”).

Intervención en la ecolalia no funcional

El objetivo ahora cambia ya que, por no ser funcional, resulta un impedimento en el desarrollo lingüístico. Por lo tanto, haremos que la ecolalia desaparezca. Parar lograrlo, la estrategia más eficaz consiste en enseñar al sujeto que no debe producir ecos autoestimulatorios en contextos previamente delimitados.

Estos contextos tienen que ser muy claramente discriminables por el individuo. Para ello, es interesante que esos primeros contextos cumplan con algunas características:

  • Que permitan una mayor interferencia con el aprendizaje, interacción con sus iguales, …
  • Que la ratio terapeuta/paciente sea baja.
  • Que el nivel de estructuración de la situación sea alto.

Finalmente, las técnicas conductuales de las que podemos valernos pueden ser múltiples: autorregistro, reforzamiento de conductas incompatibles, tiempo fuera, etc.

 

Vía: http://www.logopedaencasa.es/comunicaciones/intervencion-en-ecolalia/ http://www.logopedaencasa.es/ejercicios/intervencion-en-ecolalias/

Supuesto práctico resuelto de Oposiciones a Maestros de Infantil: Período de adaptación

ORGANIZA UN PERÍODO DE ADAPTACIÓN DE UN GRUPO DE 20 ALUMNOS DE 3 AÑOS (CON UNA DURACIÓN MÁXIMA DE DOS SEMANAS), DE LOS CUALES 2 DE ELLOS SON INMIGRANTES LLEGADOS RECIENTEMENTE A NUESTRO PAÍS, CON DESCONOCIMIENTO DE NUESTRO IDIOMA.

Respuesta

Consideraciones generales

Para un gran número de niños la entrada a la escuela a los 3 años supone la primera separación del entorno familiar y para otros, aunque ya han estado escolarizados, entran en un medio donde la profesora y el resto de compañeros son diferentes. Estas son razones más que suficiente para que los maestros de educación infantil le prestemos la importancia que estos momentos requieren, realizando una planificación exhaustiva.

Este es un periodo difícil para los niños y aún más para los alumnos que no conocen esta cultura y no dominan el idioma.

Todo esto viene recogido en los documentos oficiales, currículos, que regulan esta etapa educativa. Así se refleja que la llegada del pequeño por primera vez al centro de educación infantil debe ser detalladamente planificación. Una cuidadosa organización establecerá las condiciones materiales y personales para que este no sea traumático. El niño que acude por primera vez a un centro de educación infantil puede encontrarse con que alguno de sus compañeros han estado ya están escolarizados. Cuando ello ocurre, el centro debe poner los medios a su alcance para adaptarse al nuevo medio.

Así mismo uno de los principios metodológicos define que la colaboración entre la familia y la escuela a estas edades ha de ser muy estrecha, siendo en el periodo de adaptación un requisito imprescindible para que se lleve con éxito.

Principios que orientarán la intervención

Antes de entrar de lleno a comentar las pautas de intervención tendremos en cuenta una serie de principios, tales como:

  • El periodo de adaptación no se puede hacer de forma arbitraria, sino que se debe planificar. 
  • Necesitamos la colaboración de los padres, y ellos, a la vez deben estar informados.
  • Los periodos de permanencia en el centro han de ir aumentando progresivamente.
  • Daremos importancia tanto a una atención individualizada como a la necesidad de socialización.

Pautas para la intervención

Como finalidad, en mayúscula, nos planteamos que los niños se sientan a gusto y cómodos en la escuela y que las experiencias que vivan sean positivas. Por ello, en los casos de los alumnos inmigrantes, que no conocen el idioma, buscaremos los medios necesarios para que su adaptación sea tan agradable como la del resto.

Antes de entrar los niños en la escuela debemos tener en cuenta unos pasos a seguir:

  • Realizaremos una reunión general antes del comienzo de las clases, cuya fecha se establecerá a finales del curso anterior por el equipo de infantil. Los objetivos que nos planteamos son:
    • Conocer los padres de nuestros alumnos y que ellos, a su vez, conozcan a la maestra de sus hijos.
    • Comentar las actitudes positivas y negativas que como padres pueden manifestar durante este período (no amenazar a los niños con llevarlos a la escuela si su comportamiento no es adecuado).
    • Informarle sobre los comportamientos que suelen presentar los niños estos primeros días de colegio. Con ello pretendemos tranquilizar a los padres cuando se encuentren ante determinadas situaciones típicas (llantos, pataletas, conductas somáticas etc.)
    • Explicaremos cómo vamos a organizar este período y el por qué de la importancia de llevarlo a cabo de esta forma.
  • Si fuese posible, es aconsejable que realicemos una entrevista individual para recoger información más específica de los alumnos (alergias, desarrollo en el lenguaje, problemas psicomotores etc.). En el caso de los alumnos inmigrantes esta entrevista individual es imprescindible para:
    • Pedirles colaboración en caso de que conozcan nuestro idioma y así sea un canal de comunicación entre el alumno y nosotros.
    • Conocer algunas costumbres propias de su cultura que puedan influir en el trato con los niños.
    • Informarles de la organización del centro, de sus instalaciones y servicios que se prestan etc.
    • Conocer al alumno de forma más individualizada.

Organización del período de adaptación

La organización será de la siguiente forma:

  • Será escalonada y paulatina.
  • Durará aproximadamente una semana. No se extenderá excesivamente por las dificultades que algunos padres puedan presentar por motivos laborales.
  • Se formarán cuatro grupos de cinco alumnos. Los dos primeros días vendrán una hora aproximadamente cada grupo. Los grupos se irán mezclando y aumentando el tiempo que permanecen en el aula. De este modo al finalizar la semana todos los alumnos han coincidido. Para terminar el último día con todos los alumnos todas las horas lectivas.
  • En el caso de los alumnos inmigrante tendremos en cuenta:
    • Solicitaremos la ayuda de un mediador cualificado que nos ayude a comunicarnos con el alumno.
    • Si conocen el mismo idioma formarán parte del mismo grupo para que no se sientan aislados durante los primeros días.
    • Si cada niño conoce un idioma los situaremos en diferentes grupos para darle una atención más individualizada.
    • Siempre tenemos que tener en cuenta la facilidad que tienen los niños a estas edades para adquirir el idioma.

Actividades que se desarrollarán durante este período:

  • Predominarán las actividades grupales: saludarse en los distintos idiomas, nos presentaremos diciendo nuestro nombre (es importante aprender el saludo y pronunciar correctamente los nombres), cantaremos canciones infantiles de las diferentes culturas (ayudados por el mediador).
  • Decoraremos el aula entre todos con láminas, fotos, imágenes etc., que representen paisajes de los distintos países a los que pertenecen nuestros alumnos.
  • Realizaremos una medalla identificativa con el nombre de cada alumno, que ellos
  • decorarán.

Conclusión

Si hemos comenzado el supuesto diciendo que el período de adaptación es importante para los niños de estas edades, queremos terminar comentando que para los niños y niñas que no conocen el idioma lo es mucho más, ya que las primeras interacciones comunicativas van a ser la base para su integración y la adaptación al entorno escolar…

Vía: http://www.oposicionesinfantil.org/2016/08/supuesto-practico-resuelto-de.html

Terapia miofuncional

De acuerdo a Meyer,L.A. (2004) citada en Abello y cols. (2005), la Terapia Miofuncional (TMF) se define como: “El conjunto de procedimientos y técnicas utilizados para la corrección del desequilibrio muscular orofacial, la creación de nuevos patrones musculares en la deglución, la creación de patrones adecuados para la articulación de la palabra, la reducción de hábitos nocivos y el mejoramiento de la estética del paciente”.

Su base de trabajo es el sistema bucomaxilofacial, que se encarga de funciones vitales como la respiración, succión, deglución, masticación y el habla; y otras múltiples como bostezar, llorar, vomitar, etc.

Recordemos que la motricidad orofacial es una disciplina profesional de la fonoaudiólogia que estudia el funcionamiento del sistema estomatognático, que es el conjunto de órganos que permiten comer, hablar, respirar, masticar, etc. Los trastornos funcionales y patrones de malos hábitos pueden interrumpir muchos procesos, como el desarrollo dental normal o una adecuada conformación craneofacial, debido a que influyen una gran variedad de músculos orales y faciales (Queiroz I, 2005).

Su objetivo principal es contribuir a la restauración y mantención de un entorno normal y armónico de los músculos orofaciales, para ello trabaja en la evaluación y tratamiento de disfunciones relacionadas con dichos músculos.
La causa de estos trastornos en la motricidad orofacial son difíciles de señalar de manera concreta, y en la mayoría de los casos no se trata de un sólo hecho, si no de una combinación de factores (Paskay L).
Algunos de estos factores son:
  • Hábitos orales como succión digital, onicofagia y bruxismo
  • La vía respiratoria nasal restringida debido al agrandamiento de las amígdalas, adenoides y/o alergias.
  • Las anomalías estructurales o fisiológicas, tales como un frenillo lingual corto (frenillo corto) o anormalmente lengua larga.
  • Neurológicos o anormalidades en el desarrollo.
  • Predisposición hereditaria a algunos de los factores antes mencionados.
    (Paskay L).

Estos trastornos miofuncionales orofaciales pueden tener un efecto altamente negativo en los patrones de la erupción dental y/o en la alineación de los dientes y mandíbula. También pueden distorsionarse los patrones del habla y pueden llegar a tener una influencia negativa de la articulación temporomandibular (Paskay L).

Las terapias miofuncionales orofaciales están destinadas a eliminar los patrones de hábitos nocivos. Se encargan de normalizar el reposo de la lengua, la posición de los labios y de la mandíbula, así como también reciclar el modelo del musculo cuando hay empuje de la lengua. Los tratamientos según estudios científicos (ASHA) han demostrado que los trastornos orofaciales se corrigen dentro de un 80 y 90% (Paskay L).

CAMPOS DE INTERVENCIÓN DE LA TERAPIA MIOFUNCIONAL

La Terapia Miofuncional es una disciplina que se encarga de prevenir, valorar, diagnosticar y corregir las disfunciones orofaciales que pueden interferir tanto en la producción del habla como sobre la estructura de los dientes y las relaciones maxilares. Se suele relacionar la TMF al tratamiento de la deglución atípica, sin embargo son muchos los campos de intervención además de los relacionados con la ortodoncia. Véanse:

  • Malformaciones faciales y/o craneofaciales como fisuras labiopalatinas, síndromes congénitos.
  • Discapacidades cognitivas, como el Síndrome de Down (SD).
  • Parálisis cerebral infantil (PCI). En estos casos la TMF temprana es necesaria de cara a conseguir patrones de masticación, deglución y respiración que consigan que la alimentación, y a su vez el habla, sean lo menos patológicas posible.
  • Secuelas de ACV y TCE (con implicación de las estructuras bucofaciales).
  • Trastornos degenerativos y de origen neurológico. (EM, ELA, Parkinson, parálisis faciales, afectación de pares craneales).
  • Postoperatorios linguales, laríngeos, o maxilofaciales.
  • En general en cualquier trastorno, síndrome, traumatismo y /o enfermedad en el que la funcionalidad de la musculatura orofacial esté comprometida.

La intervención puede ser activa, con participación voluntaria del paciente, o pasiva sin ella. Esta reeducación se basa principalmente en la ejercitación específica, mediante praxias, masajes, estimulación mecánica, control postural, etc. Tiene como finalidad conseguir un equilibrio muscular orofacial que permita realizar adecuados patrones neuromotores de comportamiento del sistema orofacial.

OBJETIVOS DE LA TERAPIA MIOFUNCIONAL (TMF)

  • Explorar y valorar las alteraciones que pueden aparecer, tanto a nivel estructural como funcional, respecto a la respiración, masticación y deglución.
  • Hacer un diagnóstico miofuncional, definiendo además las alteraciones estructurales y funcionales que se observen desde un punto de vista cualitativo.
  • Diseñar el plan de intervención individualizado para cada caso, que consistirá en ejecución de ejercicios, supresión de hábitos y toma de conciencia de los nuevos patrones adquiridos. El tratamiento se diseñará teniendo en cuenta el nivel cognitivo del paciente.
  • Coordinar la intervención miofuncional con otros profesionales como pueden ser el fisioterapeuta, médico rehabilitador, etc. decidiendo la manera de intervenir y valorando conjuntamente la evolución del caso.

La Terapia Miofuncional implica un trabajo interdisciplinar con otros profesionales como estomatólogos, pediatras, cirujanos maxilofaciales, foniatras, otorrinos, fisioterapeutas, neurólogos y también psicólogos, educadores y psicopedagogos.

Recordemos que el principal trabajador de la Terapia Miofuncional es el Logopeda.

 

Vía:

 

Manual de Procedimientos miofuncionales

MATERIALES PARA LA EVALUACIÓN

Los materiales que utilizamos en la terapia miofuncional son pocos y sencillos, no se usa el espejo porque creemos que el paciente pierde la concentración del órgano trabajado, preferimos que repita el movimiento por imitación, mientras se concentra en sus propios órganos, lo que ayuda en el desarrollo de la propiocepción y del esquema corporal.
Empleamos el siguiente material para la realización de los ejercicios:
1. Labios:
  • Botones de tamaño variados e hilo dental.
  • Lápiz
  • Cuchara de plástico
  • Depresor lingual
  • Gomitas cilíndricas.

2. Lengua:

  • Gomitas ortodoncica
  • Pajita
  • Depresor de madera
  • Aros de metal sujeto a un palo (tamaño medio, pequeño, grande)
  • Cepillo eléctrico.

3. Músculos maseteros:

  • Goma cilíndrica

4. Velo del paladar:

  • scape-scope
  • jeringa de 5 ml.
  • Pajita y objeto de soplo.
  • Una linterna pequeña, tipo bolígrafo, sirve para visualizar la cavidad oral.

5. Succión:

  • Chupete ortodóncico
  • Dediles de látex
  • Jeringa
  • Pajita.

6. Respiración:

  • Espejo tipo Glatzel.
  • Papel y bolígrafo.

7. Deglución y masticación:

  • Galleta tipo María
  • Yogures, agua.
  • Jeringa o porrón.
  • Pequeños caramelos.

8. Fonación:

  • En niños pequeños a veces utilizamos polvos, como gelatina o chocolate, para marcar el punto de articulación.
  • Las figuras, libros y revistas sirven para generalizar patrones aprendidos y para entrenar la coordinación de la respiración y la fonación.

 

INTERVENCION
ACTIVIDAD DE ORGANOS FONOARTICULADORES Y FUNCIONES OROFACIALES:

LABIOS

Para aumentar la tonicidad.

Ejercicio del botón: El paciente debe sujetar por detrás de los labios y por detrás de los dientes (en el vestíbulo bucal), un botón sujeto con hilo dental. El terapeuta tira el botón mientras el paciente intenta que no se le escape con la fuerza de los labios.
El botón debe tener el tamaño suficiente para abarcar los labios sin dañar los frenillos labiales. Cuando los labios tengan fuerza suficiente para sujetar bien el botón, se puede cambiar este por otro por más pequeño.

Ejercicio de la cuchara: El paciente debe sujetar en el centro de los labios la extremidad de una cuchara plástico, manteniéndola en el plano horizontal. Una vez alcanzada esta posición, el terapeuta coloca un peso sobre la cuchara y el paciente debe intentar equilibrarla con la fuerza de los labios, efectuando la función de contra peso. En estos casos hay que asegurase que el paciente no adelante la mandíbula.

Para alargar (estiramiento de labio superior): Morder el labio superior con los dientes de la arcada inferior, el paciente debe sujetar y mantener el labio superior.

Ejercicio de la goma: El paciente debe mantener una pequeña goma tubular debajo del labio superior mientras permanece con los labios cerrados. Luego debe repetir la operación con la boca abierta, siempre intentando evitar que la goma se escape.
Masajes para ayudar a estirar el labio superior los masajes debe realizarse inmediatamente debajo de las narinas en sentido de su cierre, ósea hacia abajo. El masaje debe hacerse con una cierta presión y de manera sistemática.

Para la posición de reposo.
Pan de ángel: El paciente debe mantener entere los labios un trocito de pan de ángel u oblea, inicialmente unos minutos diarios y después aumentando ese tiempo. A los niños les pedimos que lo hagan mientras mira la televisión o hacen sus tareas.

Para la movilidad: Los ejercicios de movilidad dependerán de la dificultad que presenta el paciente. No realizaremos esta serie de ejercicios con todos los pacientes, si no solo el movimiento que precisa estimulación:

  • Vibración de los labios.
  • Con los dientes cerrados estirar y proyectar los labios.
  • Movimientos laterales de los labios.
  • Elevar el labio superior enseñando la arcada dentaria superior.
  • Bajar el labio inferior enseñando la arcada dentario inferior

LENGUA

Para la movilidad.

Chasquear la punta de la lengua: El objetivo de este ejercicio es que el paciente chasquee la lengua contra el paladar duro, elevando su parte anterior. No son correctos los chasquidos con la parte lateral o posterior de la lengua, pues el objetivo es la movilidad de la punta.
Ejercicio de la gomita ortodoncica

Introducción en la lengua.
Aros de metal: Con aros de varios tamaños el paciente debe intentar introducir la punta de la lengua en los mismos, sin apoyarla en los labios o en los dientes. Comienza con arcos de diámetros grandes y después pasa a otros más pequeños.

Afilar y ensanchar la lengua: Con la lengua fuera de la boca y la punta apoyada en un palillo, el paciente debe afilarla y ensancharla sin moverla hacia delante o atrás.

Mover hacia los lados: Sacar la lengua en punta y moverla hacia las comisuras derecha e izquierda si llegar a tocarlas. La lengua no puede apoyarse en los labios y tampoco se debe mover la mandíbula (si en necesario, durante los primeros ejercicios se puede sujetar la mandíbula con la mano hasta que el paciente sea capaz de controlar los movimientos. Repetir los ejercicios elevando la punta de la lengua hacia la nariz y bajándola hacia la dirección de la barbilla.

Vibración de la lengua: Este ejercicio estimula la movilidad.

Para aumentar la tonicidad.
Ejercicio para ejercicio muscular de la papada: Con los dientes cerrados el paciente debe elevar la punta de la lengua y apoyarla en el centro del paladar duro empujando sobre el varias veces. Se observa como se forma la papada por debajo de la mandíbula. Este ejercicio trabaja la punta de la lengua y los músculos del suelo bucal.

Ejercicio con el depresor de madera, sin apoyar la lengua en los labios y en los dientes.
Ejercicios de resistencia: Con la lengua en punta apoyada en los pliegues palatinos se intenta abrir y cerrar la boca haciendo resistencia con la lengua para evitar que la boca se cierre. Este ejercicio trabaja la lengua y los músculos del suelo bucal.

Depresor de madera: El paciente debe empujar con la punta de la lengua el depresor que el terapeuta sujeta haciendo fuerza en sentido contrario.

Deglución refleja: (Para trabajar la parte posterior). Se sujeta la punta de la lengua y simultáneamente se inyecta agua contra el paladar el paciente debe tragar el agua moviendo la parte posterior de la lengua y el velo del paladar.

Para la posición de reposo. Mantener durante 10 minutos la lengua pegada al paladar, se puede pegar un trocito de oblea o pan de ángel en los pliegues palatinos para ayudar a la concentración del paciente. Se instruye para repetirlo en casa varias veces al día, aumentando la duración progresivamente.

Para frenillo lingual

Chasquear la punta de la lengua: El paciente debe realizar una serie de chasquidos con la puta de la lengua contra el paladar duro, manteniendo la boca abierta. Después se repite el ejercicio con los dientes cerrados. A continuación debe realizar una fuerte succión de la lengua contra el paladar duro, abriendo y cerrando la boca sin dejar de mantener la lengua succionada. Con estos ejercicios se trabaja la elasticidad del frenillo lingual.

Sacar la lengua: Con la boca abierta el paciente debe estirar la lengua y estirarla lo máximo posible, sin tocar en los dientes ni en los labios.

Músculos maseteros.

Ejercicios de la goma: Con una goma tubular de unos 15 cm. de largo se realiza ejercicios de masticación: Colocar la goma en el lado derecho sobre los molares y masticar. Repetir la operación en el lado izquierdo. Masticar unas 15-20 veces en cada lado.

Lengua succionada contra el paladar, para estirar el frenillo lingual.

Contracción y relajación de los músculos maseteros: El paciente debe tratar de vencer la fuerza realizada por los dedos medios e índices, colocados en la región anterior de la arcada anterior, que presionan hacia abajo la mandíbula. Debe realizar una fuerza en sentido de intentar el cierre mandibular.

Músculos buccinadores
Succión de la jeringa. Consiste en llenar de agua una jeringa de 5 ml, insertarla parcialmente dentro de la boca y succionar el agua sin empujar el embolo con la mano. Esto exige un gran esfuerzo de los buccinadores y del velo del paladar.

Paladar blando.

Estimulo frió: Inyectar un chorro de agua fría (con una jeringa), en el centro del paladar blando, mientras el paciente emite el fonema /a/. Esto chorros deben ser cortos para llegar a provocar el estimulo de contracción de la musculatura.

Deglución refleja. Ya descrita en los ejercicios de la lengua.

Bostezo: Provocamos varios bostezos abriendo la boca y realizando una inspiración profunda (vía bucal), para que el paciente note como se eleva el velo.

Articulación de los fonemas posteriores. /k/ y /g/: El paciente sujeta la nuca con las manos ejerciendo presión hacia delante. En el momento de la articulación de los fonemas debe mover en sentido contrario. La intención de estos movimientos es ayudar al cierre al velo del paladar.

Músculos de la articulación

Temporomandibular: En general, los ejercicios que actúan sobre los músculos que movilizan la articulación temporomandibular son practicados por los cinesiterapeutas para las patologías dolorosas de esta articulación.
Estos ejercicios suelen trabajar la contracción de los músculos agonista para provocar la inhibición de los antagonistas, mediante técnicas de movilización de otros tipos.

Funciones Orofaciales

Succión

Con el chupete ortodoncico: El paciente realiza una serie de succiones mientras el terapeuta sujeta el aro del chupete y ejerce una ligera fuerza hacia a fuera (tirando el chupete). Mientras dura el ejercicio, el terapeuta puede marcar el ritmo de la succión (lenta o rápida). El paciente debe succionar el dedo del terapeuta (que estará impregnado con polvo de sabores), mientras el terapeuta succiona el del paciente. De esta forma el paciente sentirá como el terapeuta realiza la succión, y este conducirá su lengua estimulando sus movimientos de adelante atrás.

Respiración

Primera etapa: entrenamiento de la respiración nasal: Con espejo tipo Glatzer.

Con la boca cerrada, el paciente debe realizar varias inspiraciones por la nariz, dejando empañado la superficie del espejo. Después debe inspirar el aire por una de las narinas y expulsarlo por la otra, altivamente, varias veces seguidas.

Con un espejo pequeño: colocando un pequeño espejo debajo de la nariz, el paciente debe realizar varias aspiraciones alternas al ritmo y la duración de las mismas.

Generalización: el paciente debe mantener un trocito de oblea o pan de ángel entre labios mientras se realiza alguna actividad como leer, mirar la televisión, etc., aumentado progresivamente la duración.

Espejo tipo glatzel para ejercicios respiratorios.

Segunda etapa: Entrenamiento del tipo respiratorio:

En decúbito dorsal: El paciente inspira por la nariz y coloca la mano sobre el diafragma para sentir su expansión y elevación; después de aguanta la respiración y espira lentamente por la boca, controlando el flujo del aire. A continuación debe colocar las manos lateralmente, sobre las costillas para persebir la expansión costodiafragmática.

Sentado: se comienza entrenando la coordinación neumonofonoarticulatoria. El paciente inspira el aire por la nariz, provocando la expansión costodiafragmatica, y lo expulsa contando despacio hasta 4; luego repite el ejercicio avanzado progresivamente la cuenta hasta llegar a 15.
Después hacemos los mismos pasos con lecturas de rimas y poesía, controlando también las pausas respiratorias.
Durante la realización de estos ejercicios se debe tener en cuenta la postura del cuello y de los hombros.

Masticación y deglución.

 

Empezamos con el entrenamiento de los líquidos para pasar después al entrenamiento de la deglución de la saliva, que es la parte más difícil de generalizar. Con un porrón o una jeringa echamos agua en la boca del paciente, siguiendo una secuencia en tres partes:

Con la boca abierta: El paciente debe situar el agua en el centro de la lengua, posicionar su parte anterior en los pliegues palatinos y, con la boca abierta, apretarla contra el paladar haciendo movimientos linguales ondulatorios de adelante atrás para llevar el agua hacia la faringe. Este movimiento solo se consigue con la elevación del hueso hioides, por lo que es necesario posicionar la mano del paciente por debajo de la mandíbula para que perciba esta elevación. Realizamos esta primera parte con la boca abierta para estar seguro de la posición lingual.

Con los dientes cerrados: El paciente adopta esta posición, aun con la boca abierta, pero con los dientes en contacto, y repite los movimientos anteriores. En esta fase se produce contracción de los músculos maseteros.

Con la boca cerrada: Con los dientes en oclusión se repite los mismos movimientos. En esta fase, además de la contracción de los maseteros se constata la ausencia de mímica perioral o de movimientos de la cabeza.
Como variación del ejercicio anterior, el paciente mantiene un caramelo en la boca para provocar la salivación. Debe reunir la saliva, ocluir los dientes y realizar los mismos movimientos anteriores.
Acto seguido pasamos a los alimentos pastosos y realizamos las mismas etapas. Este tipo de alimentos, como los yogures, permite una mejor visualización del escape del alimento entre lo0s dientes.
Recordamos a los pacientes la necesidad de realizar estos ejercicios en casa preocupando deglutir los alimentos líquidos y pastosos en la posición correcta.
Prescribimos también que chupen caramelos, para provocar la salivación, y que traguen correctamente.
Para la deglución de los alimentos sólidos, el paciente debe masticar el alimento con la boca cerrada, por los dos lados, y triturarlo con los molares. Después debe ajustarlo y tragarlo de la misma forma que con los líquidos y pastosos. Terminada la deglución verificarlos si quedan restos de alimentación en el vestíbulo bucal

 

Vía: http://terapiamiofuncional-procedimientos.blogspot.com.es/

Diagnóstico diferencial del Autismo

Autismo Vs Mutismo selectivo

Mientras que el CI (Cociente Intelectual) en el autismo está alterado (suele estar por debajo de la media), es normal en el mutismo. Éste se da entre los 3 y los 7 años y cuenta con un buen pronóstico; sin embargo, el autismo se manifiesta antes de los 36 meses (3 años) y no tiene una evolución favorable.

Encontramos otra diferencia clave en el uso del lenguaje oral y/o gestual, ya que resulta escaso en el caso del autismo mientras que en el mutismo electivo sí es visible aunque se reduce a determinados contextos, como suele ser el ambiente familiar.

Por último, encontramos que el autismo tiene mayor incidencia en varones, en contraposición a lo que ocurre en el mutismo, que afecta con mayor frecuencia a las niñas.

Autismo Vs Psicosis infantil

En el autismo existe una clara disfuncionalidad en el desarrollo del lenguaje y, sin embargo, éste está conservado en el caso de la psicosis infantil. Mientras que en este trastorno los niños tienden al retraimiento y la ambivalencia, los autistas se caracterizan por no desarrollar conductas de apego y evitar la interacción social. Además, en la psicosis infantil son frecuentes las alucinaciones y los delirios, ambos ausentes o no evidentes en el autismo.

Autismo Vs Esquizofrenia infantil

Como comentábamos anteriormente, el autismo se evidencia antes de los 3 años, algo que puede ayudarnos a distinguirlo de la esquizofrenia ya que tiene lugar en la infancia tardía, normalmente en la adolescencia. Al igual que en la psicosis, en la esquizofrenia pueden detectarse alucinaciones, delirios y trastornos del pensamiento. En esta misma línea, suele haber antecedentes psiquiátricos y personales de tipo orgánico pero en el autismo esos antecedentes son, más bien, familiares.

Por otra parte, los niños con esquizofrenia mantienen conductas de apego y conservan las relaciones interpersonales aunque, eso sí, a menudo, son protagonistas de actos impredecibles y extravagantes.

Otro rasgo que puede arrojar luz sobre el diagnóstico es el lenguaje, el cual puede ser incoherente aunque se mantiene preservado en la esquizofrenia. Como sabemos, en el autismo éste se encuentra alterado.

Finalmente, cuando nos encontramos ante un caso de esquizofrenia es común descubrir remisiones y recaídas, algo que no sucede en pacientes con autismo, por ser éste un proceso permanente. Junto a esto, el CI del niño esquizofrénico puede variar entre las puntuaciones 70-130, todas ellas acordes a la media o superiores a ella y, en cualquier caso, valores que contrastan con los de sujetos autistas, que suelen situarse por debajo de la media.

Autismo Vs Deprivación social

En primer lugar, encontramos importantes diferencias en las relaciones sociales: los pacientes con autismo tienden, entre otras actuaciones, a la soledad, la falta de reciprocidad y al uso instrumental de las personas de su entorno (las utilizan como si se tratase de objetos, como medios para obtener algo). Muy al contrario, en quienes han experimentado deprivación social se puede observar la falta de distanciamiento y/o reticencia, así como la búsqueda de contactos y el tratamiento de las personas como lo que, efectivamente, son: personas. De esto se traduce que el área social esté desviada en el autismo y sólo retrasada en el caso de la deprivación.

Esto mismo ocurre con el lenguaje, el cual tiene un desarrollo tardío pero no desviado como se puede apreciar en el autismo (ecolalias, interpretación literal, temas conversacionales restringidos, inversión pronominal, etc.).

La edad de inicio también varía: 6-30 meses en la deprivación social frente a los ya mencionados 36 meses en el caso del autismo. De la misma manera, el pronóstico crónico de este último se diferencia notablemente de la evolución favorable que experimentan los afectados por deprivación.

Por último, y quizás de manera más importante, encontramos diferencias fundamentales en las conductas anómalas que se llevan a cabo en uno y otro caso: en el autismo, éstas se identifican sobre todo con actuaciones invariantes, intereses restringidos, estereotipias y una profunda obsesión por la invarianza que lleva a rechazar los cambios. Sin embargo, en la deprivación social vemos conductas más “salvajes”, socialmente inapropiadas: recolectar basura o beber agua del WC pueden ser dos buenos ejemplos para poder entender esta distinción.

Autismo Vs Discapacidad intelectual

El deterioro en las interacciones sociales suele hacerse patente en casi todos los individuos con autismo; tanto es así que representa un rasgo esencial en el diagnóstico de este trastorno. Sin embargo, este déficit es poco común en la discapacidad intelectual, como infrecuentes son también las alteraciones en la intención comunicativa, al contrario que en el autismo.

Por otra parte, los sujetos autistas suelen tener un desarrollo motor normal llegando a adquirir sin dificultades habilidades motrices finas. Si damos la vuelta a esta oración, descubriremos lo que ocurre en la discapacidad intelectual si no en todos los casos, sí al menos en gran parte de ellos.

En último lugar, y modo de resumen de este apartado, podemos identificar el autismo con una disarmonía evolutiva (ciertas áreas se desarrollan mucho más que otras a medida que el sujeto crece), mientras que la deficiencia intelectual se asocia más con un retraso generalizado de todas las áreas.

Autismo Vs Sordera

Muchos padres, sobre todo en etapas tempranas, creen que su hijo es sordo al comprobar que éste no se da la vuelta cuando le llaman o no les mira cuando se dirigen a él. Aunque las pruebas audiométricas son, sin lugar a dudas, el mejor aliado para llegar a un posible diagnóstico de discapacidad auditiva, os ofrecemos una serie de claves que pueden ayudaros a saber si os encontráis ante un caso u otro.

Si el niño es sordo, comprobarás que hace un mayor uso de gestos y que realiza intentos por participar en conversaciones o actos sociales; no presentará ecolalias y la producción de sonidos de forma oral será defectuosa. Con respecto a este último aspecto, es cierto que también puede darse en personas autistas pero lo normal en ellos es que la alteración del lenguaje resida en el uso que se hace de éste (escasa intención comunicativa, expresiones inapropiadas basadas en experiencias personales, insensibilidad por los intereses del interlocutor,…).

Vía: http://www.logopedaencasa.es/comunicaciones/diagnostico-diferencial-del-autismo/

 

Podéis ver este documental para aprender más sobre el autismo: https://youtu.be/vqKEJkokbXM

Subtipos de autismo

Subtipos de autismo (Lorna Wing y Judith Gould)

Lorna Wing y Judith Gould, dos de las mayores expertas en la investigación del autismo, realizaron una subdivisión, por la que dividían a los sujetos con autismo en tres grupos: autistas aislados, autistas pasivos y autistas activos pero extraños.

Han sido muchos los estudios que se han centrado en el análisis de tales categorías con el fin de determinar su validez; los resultados de éstos han apoyado, en la mayoría de las ocasiones, la existencia de tales subgrupos. Hoy queremos explicaros, de manera clara y sencilla, las características que definen a cada uno de ellos.

Autista aislado

  • El déficit cognitivo suele ir de moderado a severo.
  • Muestra aislamiento e indiferencia en la mayor parte de las situaciones (a excepción de aquellas otras en las que el individuo quiere satisfacer necesidades específicas).
  • De producirse interacciones, suelen ser con adultos y a través de medios físicos.
  • Aparentemente, hay un escaso interés por las relaciones sociales, por lo que es extraño que protagonicen situaciones de actividad conjunta o atención mutua.
  • Mantienen un contacto ocular pobre.
  • Suelen rechazar el contacto.
  • Con frecuencia, se observan conductas repetitivas y estereotipadas.
  • Parecen insensibles o inconscientes ante los cambios ambientales (por ejemplo, alguien entra en la habitación).
  • En términos generales, este grupo se define por su tendencia al aislamiento social.

Autista pasivo

  • Limitadas conductas espontáneas de acercamiento social.
  • Suelen acoger con aceptación los acercamientos de los demás.
  • Aunque no suele haber una evitación de los mismos, los actos de contacto social les resultan poco gratificantes o escasamente atrayentes.
  • La presencia de ecolalia inmediata suele ser más común que la de ecolalia demorada.
  • La deficiencia intelectual varía en sus grados de afectación.
  • En las situaciones de interacción social y comunicativa, el individuo con autismo toma un papel pasivo.

Autista activo pero extraño

  • Aunque no son muy frecuentes, se perciben acercamientos sociales espontáneos, especialmente con adultos.
  • Estas interacciones puede llevar consigo preocupaciones repetitivas, estereotipadas.
  • Presencia de ecolalias inmediatas y demoradas.
  • Se evidencian las dificultades para la toma y respeto de turnos.
  • Escasa conciencia de las necesidades e intereses del oyente.
  • El interés que muestran por la interacción reside más en su rutina que en el propio contenido.
  • Pueden ser conscientes de las reacciones de los otros, sobre todo si éstas son extremas.
  • Sin ser conscientes, violan las convenciones culturales socialmente definidas, razón por la que a menudo son difícilmente aceptados o integrados.

Por último, es importante destacar dos aspectos. El primero, que los niveles de Cociente Intelectual y/o niveles de desarrollo más bajos suelen localizarse en el grupo de aislados. Junto a esto, que los estudios parecen haber hallado un efecto de la edad cronológica, puesto que los niños más pequeños muestran una tendencia a pertenecer al grupo aislado, mientras que los niños más mayores forman parte del grupo activo pero extraño. Ante este hecho se ha tratado de encontrar una explicación en la educación y la influencia del tratamiento.

Vía: http://www.logopedaencasa.es/general/subtipos-de-autismo-lorna-wing-y-judith-gould/