Materiales para programaciones LOE (Infantil) Y LOMCE (Primaria)

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Programar nos vuelve locos y más cuando la legislación está cambiando año tras año. En este post os ofrecemos un material que seguro os servirá de gran ayuda para poder hacer vuestras propias programaciones, os recordamos que en infantil se encuentra instaurada todavía la LOE y en primaria está aplicándose en todos los cursos la LOMCE.

El material en cuestión son unos “cuadernillos de seguimiento – Guías de observación de logros” para Infantil y Primaria que recogen los Estándares de aprendizaje secuenciados por cursos y asignaturas, relacionados con las competencias.

Guía de observación de logros infantil, extraídos del Decreto de la Comunidad de Aragón.

Guía de observación de logros primaria. Extraído del Decreto de la Comunidad de Aragón.

Guía de evaluación infantil e inteligencias múltiples

Guía de evaluación primaria e inteligencias múltiples.

 

Fuente: José Luis Murillo

Vía: http://www.elpupitredepilu.com/2016/01/11/materiales-para-programaciones-loe-infantil-y-lomce-primaria/

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“Susana y sus 60 euros”, cuento para sigmatismo y orientaciones para corregirlo

 

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Material para la rehabilitación de dislalias:

Se trata de un breve cuento que tiene por protagonista a una niña de seis años llamada Susana y que, os adelantamos, es bastante perezosa a la hora de ayudar en las tareas de casa. De su mano, se nos cuenta una divertida anécdota, con un desarrollo inesperado pero, sobre todo, con un desenlace que invita a la reflexión de los más pequeños, a quienes va dirigido este cuento, especialmente si distorsionan el fonema /s/, pues el texto tiene una importante carga de este sonido.

Como podréis ver si pincháis en el botón que aparece más abajo para descargar la actividad, en el cuento se destaca este fonema, tanto en posición directa como inversa al inicio, medio o final de palabra.

Puede seros de gran utilidad en la fase de generalización por la que, indudablemente, es necesario pasar en la intervención para asegurar el afianzamiento y espontaneidad de todo lo aprendido. Por ello, lo podéis usar en sesión pero también dárselo a vuestros chicos para que lo practiquen en casa pidiéndoles que lo lean cada noche. Si lo hacéis así, aseguraos que lo leerán en presencia de algún adulto que pueda supervisar el ejercicio.

Descargar actividad: Cuento sigmatismo – Los sesenta euros de susana

Vía: http://www.logopedaencasa.es/general/susana-y-sus-60-euros-cuento-para-sigmatismo/

 

 

En el siguiente enlace encontramos orientaciones para corregir el sigmatismo:

http://es.calameo.com/read/000675162d54c6d42141b

Así es el ‘reality’ que se ha grabado en un instituto madrileño

  • La productora Shine Iberia retrata en ocho capítulos con 55 cámaras “sin filtros ni alteración de la realidad” el último trimestre del curso de una clase de 4º de la ESO
  • La Comunidad de Madrid medió para que alguno de los centros de la región aceptara la propuesta de la empresa
  • La FAPA Giner de los Ríos rechaza el programa porque “la educación no debe verse con ese prisma”. Desde Shine aseguran que es un “documental” que homenajea “al profesor y a la pública”

Una escena de "El Instituto", la serie documental sobre la vida en un centro madrileño que emitirá Movistar+.

Una escena de “El Instituto”, la serie documental sobre la vida en un centro madrileño que emitirá Movistar+.

Educación, convivencia, aprendizaje, amistad, amor, conflictos, castigos, relaciones alumno-profesor… El Instituto llegó a Movistar+ para mostrar la vida de 49 adolescentes del centro Manuel Bartolomé Cossío, de Fuenlabrada. “Sin filtros ni alteración de la realidad”, promete.

Macarena Rey, directora general de Shine Iberia, la productora del programa propiedad de Murdoch al 50%, y la directora del centro, Mari Luz Zabala, coinciden en presentar el programa como una “serie documental” que pretende ser “un homenaje a la figura del profesor y la educación pública”. Rey explicó a este diario que “los docentes son los grandes olvidados, es una profesión que no está pagada”. Y bajo esta premisa se les quiere rendir tributo.

Zabala, por su parte, admite que tenía “miedo” al principio pero aceptó porque quería “mostrar la educación tal y como está hoy en día. Hay muchos tópicos y hasta ahora sale siempre la parte negativa de los institutos, no la positiva. Nosotros queríamos que vieran al alumnado y a los profesores, un grupo humano que se esfuerza mucho y también tiene sus problemas”.

No todos tienen una visión tan positiva. La plataforma ‘Yo estudié en la pública’ ya alertó sobre el programa desde que supo que se iba a realizar, allá por febrero. Desde la FAPA Giner de los Ríos, de Madrid, opinan también que “la educación no debe estar bajo este prisma, los realities sacan a relucir lo peor de la humanidad”, según su presidente, José Luis Pazos. La Comunidad de Madrid, responsable última de los colegios de la región, medió entre la productora y varios centros hasta que uno aceptó.

El año de la decisión

La serie, según se aprecia en el primer capítulo, retratará el último trimestre del pasado curso escolar de 49 estudiantes de 4º de la ESO, el último año de la Secundaria. Se eligió este curso, explica Zabala, porque muestra “cómo cambian los chicos. Tienen más libertad de sus padres, cuando acaban tienen una decisión que tomar, si van al Bachillerato o a la FP Media”. Son casi medio centenar de alumnos y una decena escasa de profesores, que irán tomando protagonismo según vayan avanzando los ocho capítulos de la temporada y las diferentes situaciones que afronten unos y otros. En la primera entrega son protagonistas el desparpajo de Mónica, la madurez de Miriam o el aire de estar de vuelta de todo y leal de Manu, entre otros.

Grabada en formato documental/reality, mezcla escenas cotidianas de la vida en el instituto en toda su extensión con declaraciones intercaladas de los protagonistas. Se ven escenas en clase, en los pasillos, el patio o en la sala de profesores. Se retratan discusiones alumno-profesor, reuniones entre los docentes, conversaciones entre los alumnos. “Contamos la historia de qué viven esos niños, una edad de responsabilidad, toman decisiones de adulto por primera vez. Descubren el amor, conflictos, se enfrentan a sus miedos, problemas, envidias, amistad”, explica Rey. Entre las historias personales, El Instituto ofrece datos e información sobre los problemas que afronta el sistema educativo, como la alta tasa de abandono temprano (20%), el absentismo o la repetición.

55 cámaras

Todo ello grabado con “técnicas observacionales”, según Shine Iberia, por 55 cámaras robotizadas que cubrían todo el centro, enfatizan desde la productora, con el fin de interferir lo menos posible en el desarrollo de las jornadas. Inevitablemente, todos los protagonistas llevan un micrófono en el pecho y, aunque los productores aseguran que “se les olvida” que están siendo grabados, al menos en este primer capítulo se observa a algunos alumnos mirar directamente a cámara de reojo.

Rey y Zabala son conscientes, aseguran, de lo delicado de la serie. De los problemas que puede plantear un formato en el que aparecen retratados menores de edad en un momento de sus vidas en el que son vulnerables e influenciables, y más un momento como este, redes sociales de por medio. “Era difícil encontrar un equilibrio y que no nos tacharan de reality. Hay una fina línea, pero no la hemos cruzado. Y no hemos intervenido”, afirma Rey.

Zabala sostiene que “lo único” que le preocupaba “era que se respetase a los chicos, que no salga nada que les pueda perjudicar ni les haga daño. Espero que no lleguen a tener fama”. Cree que no ocurrirá, aunque van a salir en la tele. “Ellos no le dan la importancia que le damos nosotros, alguno incluso me ha comentado que no se piensa ver”, añade. Una psicóloga ha estado hablando con los alumnos, les ha aleccionado sobre cómo enfrentarse a las redes sociales y ha supervisado el montaje final”.

“El profesor no es como antes”

“Hoy en día el profesor no es como antes. Antes era una autoridad”, se sincera Manu, con algún que otro año de experiencia de más del que debería en la Secundaria. Es uno de los protagonistas del primer capítulo, en el que se muestra con sus luces y sus sombras. Capaz de apoyar incondicionalmente a una compañera de clase en un momento bajo y también de falsificar la firma de su madre para escaparse del colegio, argumento que utiliza el programa para hablar del absentismo escolar. Una situación que en la serie no tiene consecuencias pero Zabala, la directora, asegura le costó una falta y una sanción.

Quizá a este tipo de situaciones se refiere Pazos, de la FAPA Giner de los Ríos, cuando afirma que “el programa tiene una implicación que va mucho más allá de sus participantes en la medida en que se aseveren cuestiones que achaquen al funcionamiento de los centros, docentes, familias o administración”. Pero los participantes cuentan con el debido permiso legal de sus padres, se podría objetar. “El derecho del menor está por encima de lo que un padre pueda firmar. La administración debería haber velado por el derecho de los menores”, se lamenta. “Esperemos que no tenga contenidos que nos lleven a los tribunales, porque lo haremos, que no lo duden”, asegura.

Rey es ajena a estas críticas. “No nos ha llegado ninguna polémica. Todo lo más nos hemos encontrado algún centro que no ha querido hacerlo, nada más”.

 

Vía: http://www.eldiario.es/sociedad/Convivencia-aprendizaje-Movistar-miercoles-madrileno_0_558544320.html

¿Qué opinaís sobre este artículo?: Por qué no es necesario que tu hijo aprenda a leer o escribir antes de los 6 años

Me gustaría saber la opinión que os lleva el leer el siguiente artículo:

 

Prácticamente todos asociamos la escolarización con el aprendizaje de la lectura y la escritura. ¿Tú no? Pues vaya por delante mi enhorabuena.

https://www.instagram.com/p/BAH2zF2LXas/embed/captioned/?v=6

Es verdad, cuando un niño empieza el segundo ciclo de Educación Infantil, lo más común es que para todos los de su alrededor (padres, otros familiares, amigos, e incluso maestros) empiece una cuenta atrás hasta que el niño sabe leer. Una cuenta atrás que, como cualquier cuenta atrás que se precie, esperan sea corta, por supuesto. Probablemente tenga que ver con que vivimos acelerados y se acaba imponiendo la cultura de la velocidad: hoy todo es instantáneo, evitamos a toda costa las esperas, en cuanto un ordenador empieza a ir lento lo cambiamos y antes de que el semáforo se ponga en verde ya estamos acelerando. Pero no nos planteamos siquiera si realmente tenemos prisa.

¿La tenemos?

¿A qué edad debe aprender a leer o escribir un niño? ¿lo antes posible? La respuesta es bien sencilla: un “NO” rotundo y enorme con luces parpadeantes.

Es evidente que funcionalmente no lo necesitan. Leer libros se los podemos (y debemos) leer (o contar, que no es lo mismo) los padres y maestros, y para jugar y aprender no les hace ninguna falta. ¿Qué más tiene que hacer un niño de infantil? No necesitan saber leer ni escribir para comer, dormir ni divertirse. Entonces, ¿para qué tanta prisa? A lo mejor es que tienen ventaja sobre aquellos que empiezan a leer más tarde… pues no existe ninguna investigación que demuestre que los niños que leen a los cinco años tengan mejores resultados a largo plazo que aquellos que aprendieron a los seis o siete, y seguro que no es por falta de estudios.

Cada niño tiene su ritmo de desarrollo, y efectivamente, habrán algunos que tengan mucha curiosidad y facilidad desde muy temprano, pero no nos engañemos, no es lo habitual. Estamos tratando de acelerar un proceso que necesita su tiempo. Hay cosas que, simplemente, han de cocerse a fuego lento para que el resultado sea el esperado, el mejor de los posibles. Estamos tratando de realizar la mejor tarta del mundo en el microondas, porque sube antes. Sí, sube antes, pero ¿a costa de qué? Enseñarles a leer mientras no lo necesitan, no les interesa y no es su momento, significa presionarles. Y la presión, evidentemente, desmotiva, y lo que no motiva es muy difícil que se aprenda significativamente.

Con demasiada frecuencia, el tiempo no respeta el ritmo natural de la infancia y la adolescencia, y fuerza una educación precoz y una adultez prematura de efectos nocivos y perversos. Demasiados estímulos, presiones y prisas.

Jaume Carbonell (pedagogo, periodista y sociólogo, director de la revista “Cuadernos de pedagogía” y profesor de la Facultad de Educación de la Universidad de Vic) en su libro”Una educación para mañana”.

Y es que, de hecho, no sólo estamos presionando para acelerar un proceso, sino que además estamos utilizando un tiempo precioso (y en abundancia, porque se consumen muchas horas en esta labor de la lectoescritura) para enseñar destrezas para las que todavía no están maduros, cuando existen otros muchos aprendizajes para los que sí lo están y que sin embargo se ven relegados a un segundo o incluso tercer plano como son valores, autonomía, autoconocimiento o el razonamiento lógico.

A la hora de plantearnos a qué edad debe aprender a leer o escribir un niño tengamos claro que está comprobado que en los niños que escriben desde temprano, la lectoescritura ha dejado de lado la creatividad y la curiosidad. Y no nos damos cuenta de la envergadura del problema: nada menos que la creatividad y la curiosidad.

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No sé vosotros, pero yo prefiero que mis alumnos sean creativos y curiosos que tener alumnos que saben descodificar un mensaje con un código totalmente aleatorio, sobre todo porque tratar de acelerar el proceso genera etiquetas tempranas (de “lento”, “vago”… y estas son las mejores que encontraremos) que arrastrarán más tiempo del que somos conscientes, y además probablemente de manera totalmente injusta, porque si vamos a etiquetar (que no deberíamos), al menos que sea en el momento evolutivo correcto. ¿Por qué me tienen que llamar vago si yo tengo muchas ganas de trabajar, pero precisamente esa actividad no me interesa porque todavía no la necesito? Y no creáis que eso se quedará en la cabeza de quien trata de enseñarme a leer, sino que, de alguna forma, llegará al conocimiento de mi familia, de la siguiente profe… perpetuándose hasta quién sabe cuándo.

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Y podría sacar el “argumento Finlandia”, pero no lo haré porque sería medir con herramientas tan poco adecuadas e injustas como PISA. Pero es que no hace falta, porque en otros paísescomo Alemania también esperan hasta los 7 para empezar con la lectoescritura, y lo mismo pasa con algunas pedagogías alternativas minoritarias, ésas que a todos entusiasman pero que, a la hora de la verdad, que mi hijo vaya empezando a leer y escribir, que si no quedará muy feo en su CV…

Tengamos presente un dato objetivo que suele darse erróneamente por supuesto y es que la legislación no nos obliga a que los niños salgan leyendo de la etapa de Educación Infantil. La LOE (porque la LOMCE no ha modificado la etapa que nos ocupa) habla, tanto en su artículo 13 sobre objetivos como en su artículo 14 sobre ordenación y principios pedagógicos, de una aproximación a la lectoescritura en Educación Infantil. “Aproximación” no puede querer decir haber alcanzado la destreza por completo, como les exigimos a los niños con 5 años. Para mí, aproximar significa mostrarla de la manera más atractiva posible y, como hacen en las campañas de marketing, crear una necesidad para que sobre la motivación y se vaya cocinando poco a poco, al ritmo de cada uno y sin ningún tipo de exigencia o etiquetaje temprano. Así que está claro que no soy tan rebelde, porque ¡tengo a la legislación vigente de mi parte!

Esto no quiere decir que no podamos llevar las letras a las clases de Educación Infantil, ¡todo lo contrario! Las letras y los números tienen que estar presentes en nuestras aulas, lo que tenemos que cuidar es el modo. Como digo, hemos de procurar mostrar la lectura y la escritura de la manera más atractiva posible: tener muchos libros (atractivos y en un lugar adecuado, como os cuento aquí), leerlos a menudo, realizar cuentacuentos, actividades divertidas y manipulativas con las letras (como las que os sugiero aquí y aquí) y un largo etcétera; pero también crear la necesidad de leer y escribir, mediante la correspondencia, los mensajes misteriosos, carteles por todas partes… pero desde luego, lo que no hace que la lectura y la escritura sea más atractiva a los niños es copiar palabras que carecen de sentido para ellos. La mayoría de los pequeños hace muchas fichas en el colegio donde podemos comprobar que saben escribir palabras completas. Pura fachada: la mayoría de veces son palabras copiadas de la pizarra, que, insisto, porque es lo más importante, carecen de sentido para ellos, más allá de ser varios simbolitos que les obligan a escribir juntos, y que no pueden hacer de otra forma porque estará mal, aunque no entiendan por qué. Así se aprende a leer y escribir a los 4 años. ¿Dónde queda el respeto por la escritura espontánea que se enseña en la universidad? ¿Y el aprendizaje significativo? ¿Y las experiencias o descubrimientos? Yo no los encuentro.

Entonces, ¿por qué se hace así?

Pues he tenido conversaciones serias sobre a qué edad debe aprender a leer o escribir un niño con personas pertenecientes a diferentes ámbitos, y lo que detecto es que nos echamos la culpa los unos a los otros. Probablemente porque, en mayor o menor medida, y aunque nos cueste reconocerlo, todos somos algo responsables de esta situación.

Por una parte, los propios maestros de Educación Infantil le damos mucha importancia a la lectoescritura y a la numeración, muy por encima de otras destrezas básicas que siempre reivindicamos pero que luego no solemos poner en práctica. Nos podemos escudar en lo que queramos, pero la última palabra la tenemos nosotros, y deberíamos utilizarla en beneficio de los niños.

En segundo lugar, tenemos a las editoriales, que también le dan muchísima importancia a que los niños sepan leer y escribir al acabar la etapa, y para los maestros es mucho más cómodo utilizar una editorial que trabajar según su propio criterio, que da mucho más trabajo. Pero quizás también podríamos presionar un poco en este sentido.

Además, los maestros de primaria, consideran que no es su trabajo enseñar a leer y a escribir, quieren que les lleguen lectores, algo que, por cierto, no cuadra con el hecho de que la Educación Infantil, hasta ahora, no tiene carácter obligatorio. Pero, ¿es mejor que les lleguen malos lectores o que creen buenos lectores?

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También es verdad que la propia etapa de primaria está diseñada para lectores desde su mismo inicio. Los libros son para lectores, las destrezas que se espera que los niños adquieran requieren que los niños sepan leer desde el inicio… todo esto es la misma cultura de la velocidad, que ha llegado a la administración y a la escuela, y sigue sin casar con que la etapa de Infantil no sea obligatoria.

Y por último, las familias, en general, también presionáis en este sentido. Tendéis a comparar colegios según si sus alumnos aprenden o no a leer y escribir, y establecéis como positivo el hecho de aprenderlo, y además cuanto antes mejor. De hecho los maestros muchas veces nos escudamos en que las familias “lo pedís”. Y que conste que lo entiendo, yo también lo veía desde ese punto de vista hasta que empecé a interesarme realmente por el tema, y ahora tengo una visión totalmente distinta.

Así que es evidente que todos los ámbitos que participan de la educación de los niños tienen, como decía, algo de responsabilidad en la forma en la que se enseña a leer y a escribir en la mayoría de las escuelas españolas, y por tanto en la prisa que les metemos a los niños para que adquieran rapidito la habilidad de la lectoescritura. Pero de nada sirve culparnos. Si todos tenemos algo de responsabilidad, es que todos tenemos que formar también parte de la solución. Así que hagamos un ejercicio de autoevaluación, y tratemos de discernir si nuestros actos, nuestras decisiones y nuestras críticas al trabajo de los demás son, no sólo adecuadas, sino las más beneficiosas para los que deben ser los protagonistas en cuestiones de educación: los niños.

Para seguir dándole vueltas al tema te recomiendo 4 artículos (aunque 2 de ellos están en inglés):

Vía: http://familiasenruta.com/fnr-crianza/educacion/edad-aprender-a-leer-escribir/

El ‘ya hablará’ no es la solución: hasta el 7% de escolares que empiezan el cole tiene problemas del lenguaje

¿Qué opináis maestros de Audición y Lenguaje sobre este artículo y de nuevo la guerra logopedas-AL?

-Desde niños y niñas con sordera, hasta casos de autismo o retrasos madurativos, necesitan ser tratados por logopedas. Los casos más graves, el Trastorno Específico del Lenguaje

Una logopeda trabaja con una niña / Colegio de Logopedas de Extremadura

Una logopeda trabaja con una niña / Colegio de Logopedas de Extremadura

Muchas veces los padres intuyen que el desarrollo del lenguaje no es el normal, pero deciden esperar ante las afirmaciones de algunos pediatras que pronuncian aquello de “ya hablará”.

Sin embargo hay trastornos del lenguaje que necesitan ser atendidos de manera temprana, incluso un año antes de que los escolares acudan a su primer año de cole. Así lo pone de manifiesto el  Colegio de Logopedas de Extremadura, que apunta que hasta el siete por ciento de niños y niñas que han comenzado las clases tiene algún tipo de problemas del lenguaje según apuntan los estudios.

Explica  Almudena Valle, presidenta del Colegio de Logopedas extremeño, que existe un amplio espectro de trastornos, tanto leves como más severos. Van desde aquellos niños y niñas con retrasos madurativos, sordera, hasta casos de autismo y discapacidades mentales.

Ya en casos más extremos está el Trastorno Específico del Lenguaje, que afecta a la infancia que no entiende o no es capaz expresarse, conocidos coloquialmente como los “extranjeros de su propio idioma”. “Son personas vulnerables que irán manifestando dificultades en las relaciones sociales, ‘lectoescritura’, retraso escolar y suelen ser objeto de bulling durante la etapa escolar”.

Más casos cuando empieza el curso

Septiembre es el mes de iniciar el colegio y muchas veces esto conlleva el inicio de la detección de estos problemas que se manifiestan en la población infantil. De hecho los profesionales de la logopedia confirman que el inicio de la escolarización a los 3 años supone uno de los momentos claves de la detección de los problemas.

Sin embargo ciertos trastornos deberían ser atendidos antes de la llegada al cole. El motivo, explica la presidenta del colegio profesional, es que a los dos años el niño ha adquirido entre 100-200 palabras, que utilizan sueltas o en frases cortas, o como ‘palabra frase’ para relacionarse con su entorno. Este repertorio se multiplica sorprendentemente por diez en un año llegando a las 1000-1500 palabras, estando así en plena “explosión” del lenguaje. De no ser así “habría que tomar medidas de forma temprana y no esperar”.

¿Cómo se detecta el problema?

Muchas veces se espera hasta la escolarización y es la “pericia” de las experimentadas maestras de infantil las que dan la señal de alarma. En ese momento se pasa la demanda a los orientadores y también se inicia intervenciones con el especialista de audición y lenguaje, que hará la adaptación del currículum escolar.

“El tiempo corre en nuestra contra porque cada mes cuenta en el desarrollo infantil, la espera sin estimulación no suele ser la solución”. En este sentido los logopedas advierten que no están integrados en los centros educativos, y los maestros de audición y lenguaje son a su juicio un complemento idóneo en el proceso de atención, pero no la solución.

Una situación contradictoria, si se tiene en cuenta –comentan– que es la administración la que al mismo tiempo aporta becas a las familias para que acudan a la consulta de un logopeda.

Tabla de los hitos del desarrollo del lenguaje
Tabla de los hitos del desarrollo del lenguaje


Intervención del Lenguaje

El Colegio de Logopedas de Extremadura detalla que la tendencia clásica de intervención en lenguaje es empezar por el aprendizaje de fonemas (sonidos), para incrementar más tarde la semántica (palabras); seguido de la mosfosintaxis (crear frases).

Finalmente la pragmática que usa todas los elementos anteriores y aparte incluye elementos “prosódicos”, de voz o entonación … que son la parte más compleja del lenguaje en el que ya se incluyen teoría de la mente, inferencias o emociones. “Y que en definitiva son los elementos que hacen que el lenguaje sea tan rico y versátil”.

Es por ello que se debe invertir la tendencia de intervención y empezar a intervenir desde la pragmática, es decir, desde el uso del lenguaje en si mismo. 

El colegio ha detectado la importancia de actualizar los conceptos para logopedas, maestros, terapeutas y familias. Motivo por el que organizan unas jornadas en Mérida, en colaboración con AITE Asociación Extremeña de Atención Temprana y la Asociación Yo Apoyo al TEL.

Se celebrarán el próximo día 24 de septiembre, en el Centro Cultural Alcazaba de la capital extremeña, y su objetivo es aprender a evaluar e intervenir desde la pragmática.  La ponente será Isabel Monfort, autora de múltiples manuales de diagnóstico e intervención del lenguaje  junto a su padre son uno de los referentes más importantes de España en esta materia. 

Vía: http://www.eldiario.es/eldiarioex/sociedad/hablara-solucion-escolares-empiezan-problemas_0_558545086.html

Wet combing o cómo eliminar los piojos sin productos químicos

No hay nada más desagradable que encontrarse a esos horripilantes bichitos en la cabeza de tu hijo… ¡piojos! Parece mentira que, con lo pequeños que son, resulten tan resistentes. Acabas con ellos y a la semana siguiente… ¡piojos de nuevo! Al final, acabas harta de utilizar tanto producto químico que acaba con los piojos, sí, pero destroza el pelo y el cuero cabelludo del niño.

Pero hay un remedio, laborioso pero eficaz, que no usa productos antipiojos, sino crema suavizante. Sí, como lo oyes. El infalible método natural contra los piojos tiene nombre: Wet Combing.

Qué es el método Wet Combing contra los piojos y cómo se utiliza con los niños

Padre lava pelo a niño

Para acabar de una vez por todas con los piojos sin usar productos antipiojos, necesitas tres cosas: crema suavizante, una lendrera y  mucha paciencia. Si las tienes todas a mano, ya puedes empezar.

Wet combing significa ‘peinar en húmedo’, y es un método eficaz para eliminar piojos y liendres. Consiste en lavar el pelo a tu hijo o hija y embadurnar bien con crema suavizante toda la cabeza. ¿Quieres aprender a hacerlo? Sigue estos pasos para conseguir una cabeza limpia de parásitos.

3 pasos para acabar con los piojos con el método wet combing

1. Puedes usar mascarilla para el pelo o crema suavizante. Con el pelo húmedo, comienza a masajearla por el pelo. El truco consiste en echar mucha crema o suavizante, que quede una capa densa. El objetivo es inmovilizar a los piojos, así que no te cortes a la hora de echar suavizante. Los piojos quedan atrapados y no pueden moverse. Además, se escurren con facilidad por culpa de la acción suavizante de la crema.

2. Ahora, te toca pasar a la acción: coge el peine o lendrera y pásalo por todo el pelo. Los piojos aparecerán y no muertos, sino vivos. La crema no les mata, pero sí permite que les captures. También te permitirá atrapar y eliminar las liendres.

3. Cuando hayas terminado de pasar bien la lendrera por todo el pelo, aclara el pelo con abundante agua.

Este método necesita tiempo, sí, y paciencia. No basta con un día. Tendrás que repetir la operación cada dos días, durante dos semanas… En realidad, no dejes de lavar el pelo a tu hijo con el método wet combing hasta que veas que no sale ningún piojo y ninguna liendre. Entonces sí, podrás estar tranquilo. ¡Acabaste con los piojos!

 

Vía: http://www.guiainfantil.com/blog/salud/piojos/wet-combing-o-como-eliminar-los-piojos-sin-productos-quimicos/