Una clase de teatro, improvisación para niños

Para comenzar la clase de teatro y romper el hielo, podemos iniciar una mecánica de presentación con varios juegos:

  • El pistolero:

Este juego les permitirá recordar los nombres de todos los compañeros de forma rápida y que además entren en contacto unos con otros, se rían y pasen un buen rato. ¿Cómo se juega? Todos los participantes deben formar un círculo. Entonces, se sientan en el suelo y tienen que ir diciendo los nombres para que el resto puedan acordarse. Se pueden hacer una, dos o tres rondas, las que se consideren necesarias y suficientes para que todos se acuerden de los nombres.

Los jugadores se levantan y se escoge a un voluntario, que será el pistolero. El pistolero se sitúa en medio del círculo. Y empieza a girar con los brazos en alto (dibujando un ángulo de 90 grados con las piernas), como si estuviera apuntando a la gente que está en el círculo exterior. Cuando quiera, puede parar de dar vueltas. Sus manos señalan a alguien. Este alguien debe agacharse inmediatamente.

El jugador que está a su izquierda y el jugador que está a su derecha se tienen que girar para mirarse el uno al otro y han de intentar decir tan rápido como puedan el nombre del otro. El que lo diga más rápido, gana. El otro, queda eliminado, y tendrá que sentarse en el suelo, descalificado, pero continuará formando parte del círculo para poner más dificultades al juego.

La operación se repite. El pistolero vuelve a dar vueltas y vuelve a apuntar a otro jugador. Las dos personas que están a su lado tienen que recordar el nombre del otro. El último que quede de pie es el ganador.

En caso de empate en la última ronda, se puede hacer un cara a cara pistolero entre los dos. Se elige un compañero y éste decide un número. Los dos pistoleros que quedan se ponen de espaldas y van dando un paso conforme el compañero dice números aleatorios. Cuando se dice el número acordado deberán decir el nombre del contrario y apuntarle con las manos.

Otra variante del juego es hacer otra ronda pero diciendo “pum” en lugar del nombre del compañero.

  • Imitación de cosas según la inicial del nombre de cada persona:

En este juego se trata de ir imitando un animal, objeto o lugar para que el resto de compañeros lo adivinen. La palabra a imitar debe comenzar por la inicial del nombre del que hace la imitación. Por ejemplo si un alumno se llama Sergio, podría imitar una serpiente, un sofá…

Una vez que todos se conocen mejor podemos seguir con juegos de improvisación:

  • ¡Congelado!:

Este juego es más adecuado para niños mayores, de entre nueve y doce años. Reúne a todo el mundo en un círculo y selecciona dos voluntarios para que pasen al centro y comenzar. Pide sugerencias acerca de a quiénes van a representar y lo que están haciendo para la escena inicial. Los dos actores pueden comenzar después de eso, ya sea que son dinosaurios en Disney World, o sus abuelos en un concierto. En cualquier momento, alguien en el círculo de alrededor puede gritar “¡Congelado!” En ese momento, los dos actores deberán congelarse en cualquier posición en la que hayan quedado. Quien haya gritado toma el lugar de uno de los actores y comienza una nueva escena desde esa posición con personajes completamente distintos y es trabajo del otro actor comenzar con una nueva historia. Es mejor hablar con los niños antes de que comience el juego sobre no gritar “¡Congelado!” demasiado pronto, o gritar sin tener una idea clara sobre lo que quieren hacer. el juego puede, desafortunadamente, terminar pronto si alguien salta al centro y sólo comienza a reírse.

  • Pasa la pelota:

Este juego es bueno para niños de todas las edades y puede ser una grandiosa manera de presentar la improvisación a los niños pequeños. Todo el mundo se sentará o se quedará de pie en un círculo; el estar de pie es usualmente mejor, pero si te preocupa el déficit de atención, mantenerlos sentados puede funcionar también. Reúne al grupo y simula que estás sosteniendo una pelota. La pelota, por supuesto, es imaginaria. Lánzala al aire, atrápala y procura darle a los niños una sensación real del tamaño y dimensiones de la misma. Explica que se trata de una pelota mágica, que se vuelve más ligera o más pesada, o más grande o más pequeña, dependiendo de quién la atrape. Elige al niño a tu lado y dile que cuando le pases la pelota tienen que tomarla como les fue entregada (es decir, como tú estabas actuando con ella), pero que al momento de recibirla puede transformarse en cualquier tipo de pelota que deseen. Este juego es una buena manera de aprender sobre las técnicas básicas del mimo también. Comenzarán a expresarse al esforzarse bajo el peso de una pelota muy pesada, o remover una pelota de básquetbol en contra del suelo, o pateándola como una pelota de fútbol. Conforme vayan mejorando, puedes cambiar el juego, de pasar la bola alrededor del círculo, a lanzarla de un lado al otro de la habitación.

  • Historia de una sola palabra/oración:

Este juego de improvisación es especialmente bueno para niños más pequeños, incluyendo aquellos que apenas están aprendiendo la estructura de una historia. Para comenzar, haz que todo el mundo se siente en un círculo. Después, diles la primera frase para comenzar una historia. Puede ser cualquier cosa, desde “Era una noche oscura y tormentosa” a “Había una vez tres personas viviendo en un submarino amarillo”. Ve en dirección contraria a las manecillas del reloj y haz que cada niño agregue una oración a la historia. Es a veces útil hablar con el grupo previamente para recordarles que una historia no tiene que ser demasiado tonta para ser graciosa. Deja que la historia siga por dos rondas en el círculo, dependiendo de cuántos niños haya. Cuando sientas que se acercan a un final lógico, deberás ser la persona que termine el cuento. Conforme los niños se vuelvan mejores en el juego, puedes comenzar a hacer variaciones. Déjalos pensar que pueden decir una oración completa, pero a mitad de la misma grita “¡siguiente!” y deja que la persona que le sigue termine la idea. Eventualmente, puedes llegar al punto en que cada persona añadirá sólo una palabra a la historia.

www.ehowenespanol.com

  • Batalla:

Podemos acabar la clase con una “batalla” o “duelo”. Se forman dos equipos (a ser posible con el mismo número de jugadores) encima del escenario y se colocan a una distancia determinada el uno del otro.  A cada jugador de cada equipo se le asigna un número diferente en orden correlativo empezando por el uno.

El profesor dirá en voz alta un número, y entonces, el miembro de cada equipo que tenga dicho número deberá salir a imitar cualquier cosa intentando ser mejor que el otro equipo. Es una variante del juego del pañuelo.

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