El dilema de las extraescolares. 5 claves para escogerlas bien o no escoger ninguna.

Con el curso ya empezado y adaptándonos a las rutinas, vuelve a la mente de muchos padres el gran dilema de las extraescolares: ¿fútbol  o básquet, patinaje o ballet, música o inglés?¿En el cole o fuera de él? ¿Cuántas, una o tal vez dos? Toda una serie de cuestiones que a veces no son fáciles de resolver. En este artículo te doy las claves para que cuando vayas a escoger la actividad extraescolar lo tengas más claro. Teniendo en cuenta estos 5 puntos te será más fácil escoger entre tanta oferta. Y recuerda, no son obligatorias y, en muchos casos generan más estrés que beneficios. Antes de escoger piensa detenidamente si es necesario que tu hijo realice más actividades después del cole.

Con estas 5 claves deberíamos poder escoger el tipo de actividad extraescolar más tranquilos, sin que suponga un problema para nadie y mucho menos para los más pequeños de la casa. Recordemos que realizar una actividad extraescolar supone un esfuerzo adicional para todos, estar motivado y asumir un compromiso durante un largo periodo de tiempo en el que no solo el niño o niña que la realiza debe aceptar. Toda la familia debe involucrarse y eso a veces hace que la organización familiar se vea alterada, vemos madres y padres yendo de aquí para allí arrastrando a veces a los peques de un lado a otro acompañando a sus hermanos mayores. Antes de tomar cualquier decisión debemos plantearnos seriamente si vale la pena o no.

  1. ¿Por qué debe realizar una actividad extraescolar?  Muchos padres no tienen más remedio que llenar las agendas de sus hijos con clases extraescolares. Los horarios de trabajo no les permiten recogerlos a la salida del cole y muchos niños no llegan a casa hasta las 19:00 o más yendo de extraescolar en extraescolar tan cansados que no tienen ganas de nada, por lo que hacer los deberes se vuelve una lucha diaria. En otros casos, es la presión social la que empuja a los padres a apuntar a sus hijos a todas las actividades que hay en el mundo. Les parece que si el niño no hace alguna actividad extraescolar se va a quedar atrás, que va a ser menos que otros y en el futuro tendrá menos oportunidades. Esto no es del todo cierto. Si bien algunas actividades proporcionan conocimientos y habilidades muy importantes para la vida no es necesario hacerlas todas y mucho menos cuando los niños son muy pequeños, porque eso mismo podrán realizarlo más adelante sin problema. Hay que plantearse cuál es objetivo de realizar una actividad extraescolar: llenar el tiempo con actividades, que aprendan, que disfruten, que perfeccionen un conocimiento o habilidad…
  2. Pensar en el niño o niña, tomar en cuenta su opinión. ¿Qué quiere hacer? Es importante que escuchemos a nuestros hijos a la hora de escoger una u otra extraecolar porque de nada servirá apuntarle a fútbol si a él lo que le gusta es la música.
  3. Horarios. ¿Puede realizar tu hij@ esta actividad sin que eso suponga hacer un encaje de bolillos? Si para que uno de tus hijos hagan una extraescolar tenéis que hacer el pino-puente y dar tres volteretas para cuadrar los horarios de todos debes valorarlo seriamente. El estrés y el agotamiento que puede suponer mantener esta actividad durante mucho tiempo puede acabar haciendo mella en todos y acabar abandonándola prematuramente. Busca actividades que se ajusten a los horarios de todos, que no estén demasiado lejos de casa y que después quede tiempo para todo lo demás: ducha, deberes, cena, …
  4. Habilidades y expectativas de tus hijos.  Intenta escoger aquellas actividades que potencien las habilidades de tus hijos y no intentes que él o ella llegue a ser aquello que tu no pudiste ser. Piensa en qué es bueno y de qué forma puede sacar lo mejor de sí mismo, qué actividades pueden favorecerle y cuáles no. Tanto tus expectativas como padre como las suyas deben ser realistas, no podemos esperar que todos los niños se conviertan en el mejor jugador de fútbol o en un virtuoso del piano.
  5. Y por último, evitar la saturación y el estrés. Si las actividades extraescolares van a interferir en los estudios académicos porque le roban tiempo y energía lo mejor es replantearse si es necesario hacer o no una extraescolar, lo que nos llevaría al punto 1.

Pero dicho todo esto, no hay mejor extraescolar que pasar tiempo en familia, poder ir un poco al parque, estar en casa con mamá o papá, relajarse y tener tiempo para ser niño, hacer los deberes con tranquilidad e interiorizar bien lo aprendido a lo largo del día. Una lectura compartida, dialogar en familia, dar un paseo tranquilo, sentarnos a ver una serie de televisión… muchas veces es mejor que ir estresado todo el día para poder acudir a una extraescolar que desmonta todos los horarios familiares.

Practicar un deporte o aprender un idioma, música o pintura es muy positivo, no lo ponemos en duda, pero recordemos que los niños necesitan sentirse queridos en casa, compartir tiempo y experiencias con los padres sobre todo durante la primera infancia. A veces los niños aprenden más yendo al parque a jugar o realizando una manualidad en casa que desarrollando una actividad extraescolar que ellos no han elegido.

El elemento esencial en el proceso de aprendizaje es la emoción porque sólo se puede aprender aquello que se ama, aquello que le dice algo nuevo a la persona, que significa algo, aquello que es diferente y sobresale de la monotonía… Francisco Mora, investigador en neurociencia.

Vía: http://www.mamapsicologainfantil.com/2015/09/el-dilema-de-las-extraescolares-5-claves-para-escogerlas-bien-o-no-escoger-ninguna/

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